
La declaración, difundida este lunes por la Comisión Europea, marcó un giro en la política comercial entre ambos bloques, tras dos años de exenciones arancelarias implementadas como respuesta a la invasión rusa a gran escala en 2022.
“Lo pactado tiene plenamente en cuenta la sensibilidad de ciertos sectores agrícolas, planteada por Estados miembros de la UE y agricultores”, afirmó la Comisión Europea al anunciar el nuevo acuerdo alcanzado con Ucrania para sustituir la suspensión de los aranceles a las importaciones ucranianas, una medida que había expirado el pasado 5 de junio.
La decisión de la Unión Europea de suspender los aranceles y cuotas a los productos ucranianos surgió como un gesto de apoyo a Kiev en el contexto de la guerra.
Desde entonces, la medida se prorrogó en varias ocasiones, pero finalmente expiró sin renovación, lo que generó incertidumbre tanto en los mercados europeos como en el sector agrícola de los países del este del continente.
Según informó EFE, la nueva solución acordada busca establecer un marco de largo plazo que regule el comercio bilateral, reemplazando la excepcionalidad de las exenciones por una revisión estructural de la llamada zona de libre comercio profunda y amplia, parte esencial del acuerdo de asociación entre la UE y Ucrania.
El nuevo pacto anunciado, responde a las crecientes preocupaciones de los agricultores y ganaderos de Europa oriental, quienes en los últimos años han denunciado el impacto negativo del aumento de importaciones agroalimentarias procedentes de Ucrania.

Estos productos, al ingresar sin aranceles, se quedaban en los mercados locales y se vendían a precios inferiores, lo que generaba una presión significativa sobre los productores nacionales. La sensibilidad de estos sectores ha sido un factor determinante en la renegociación de los términos comerciales.
En el comunicado oficial, la Comisión Europea detalló que el acceso al mercado europeo variará según el tipo de producto. “Para los productos más sensibles, como el azúcar, la carne de ave, los huevos, el trigo, el maíz y la miel, solo hay aumentos modestos en comparación con la Zona de libre comercio profunda y amplia original”, explicó el organismo.
Esta limitación busca proteger a los sectores más vulnerables de la competencia directa, mientras se mantiene el espíritu de apertura comercial que caracteriza la relación entre la UE y Ucrania.
El acuerdo también contempla mejoras para otros productos, con el objetivo de beneficiar a ambas partes en función de la complementariedad de sus mercados. “Para otros productos se han hecho mejoras para beneficiar a ambas partes sobre la base de nuestros mercados complementarios; y, finalmente, para ciertos productos no sensibles (como la leche fermentada o el mosto), se ha acordado una liberalización total”, añadió en su declaración.
De este modo, la liberalización se aplicará de forma selectiva, priorizando aquellos rubros donde la competencia no representa una amenaza para los productores europeos.
En cuanto a los compromisos asumidos por Ucrania, el acuerdo prevé un aumento de los volúmenes de los contingentes para la carne de cerdo, las aves de corral y el azúcar. Además, el país eliminará o reducirá los aranceles sobre las mercancías importadas desde la Unión Europea. Por su parte, el bloque comunitario “abrirá aún más su mercado a los productos ucranianos, en comparación con antes de la guerra, teniendo plenamente en cuenta las sensibilidades de ciertos sectores agroalimentarios de la UE”, según subrayó la Comisión Europea.

Esta apertura, sin embargo, estará sujeta a límites estrictos para los productos considerados sensibles, mediante el mantenimiento de contingentes arancelarios.
La estructura del acuerdo establece que “se mantendrán los contingentes arancelarios para todos los productos sensibles, mientras que el comercio de productos o categorías menos sensibles en los que la UE y Ucrania son complementarios se incrementará o incluso se liberalizará por completo en algunos casos”, puntualizó el Ejecutivo comunitario. Esta diferenciación permite un equilibrio entre la protección de los intereses agrícolas europeos y la promoción del comercio bilateral.
Un aspecto central del nuevo marco es la condición impuesta a Ucrania de alinearse gradualmente con los estándares de producción de la Unión Europea. Estos estándares incluyen normativas sobre bienestar animal, uso de plaguicidas y medicamentos veterinarios. “Se espera que Ucrania informe anualmente sobre sus avances en este sentido. Este enfoque es coherente con la lógica del proceso de adhesión de Ucrania a la UE y la adopción del acervo comunitario”. La exigencia de transparencia y convergencia regulatoria refuerza la perspectiva de integración de Ucrania en el mercado único europeo y su eventual adhesión al bloque.
El acuerdo incorpora, además, un mecanismo de salvaguarda que podrá ser activado tanto por Ucrania como por la Unión Europea en caso de que las importaciones generen efectos adversos para cualquiera de las partes. E
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