
El próximo censo en India incluirá, por primera vez desde la independencia, preguntas sobre la casta de la mayoría de la población, una decisión que podría transformar la política y la distribución de recursos en el país.
El Ministerio del Interior anunció que el recuento, que se realizará en dos etapas y concluirá el 1 de marzo de 2027, marcará el primer ejercicio de este tipo en 16 años y se llevará a cabo de manera digital, lo que representa un cambio significativo en la forma en que se recopilan y utilizan los datos demográficos en la nación más poblada del mundo.
De acuerdo con el medio Associated Press, el último censo oficial en India se realizó en 2011 y contabilizó 1.210 millones de habitantes. Actualmente, estimaciones del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU sitúan la población india en más de 1.400 millones, superando a cualquier otro país.
El censo, que tradicionalmente se realiza cada década, debía haberse efectuado en 2021, pero la pandemia de COVID-19 y problemas logísticos forzaron su aplazamiento. Este retraso ha dejado a las autoridades sin datos actualizados para la planificación de políticas públicas y la asignación de recursos.

El nuevo ejercicio, implicará la recopilación de información sobre los hogares y sus ocupantes, incluyendo sexo, edad, estado civil, religión, lengua materna, idioma, nivel de alfabetización, actividad económica y, por primera vez en décadas, la casta. El Ministerio del Interior detalló que los pormenores y el cronograma del proceso se darán a conocer a finales de este mes.
La inclusión de preguntas sobre la casta en el censo ha generado debate en la sociedad india. El sistema de castas, una jerarquía social ancestral, sigue influyendo en la vida cotidiana y la política del país. Existen cientos de grupos de castas, definidos por ocupación y situación económica, especialmente entre los hindúes.
Sin embargo, “el país cuenta con datos limitados o desactualizados sobre cuántas personas pertenecen a ellos”, lo que dificulta la formulación de políticas inclusivas y la evaluación de la efectividad de las cuotas de representación.
Desde el primer censo tras la independencia en 1951, solo se ha registrado a los dalits y adivasis, miembros de grupos marginados conocidos como castas y tribus programadas. El resto de la población, especialmente las denominadas Otras Clases Atrasadas (OBC, por sus siglas en inglés), no ha sido contabilizada de manera sistemática. “La política actual de la India limita las cuotas al 50%, con un 27% reservado para las OBC”, pero la falta de datos precisos ha generado demandas para revisar y posiblemente aumentar estos porcentajes.

El censo no solo tiene implicaciones sociales, sino también políticas. Los datos obtenidos se utilizan para asignar escaños en la cámara baja del Parlamento y en las legislaturas estatales, así como para distribuir fondos y programas de bienestar.
“El recuento oficial de la población del país se utiliza para asignar muchos de los programas de bienestar y otras políticas de la India”.
Además, el reciente proyecto de ley de reserva de mujeres de 2023 establece que un tercio de los escaños parlamentarios y legislativos se reservarán para mujeres, lo que podría modificar aún más el panorama político tras la actualización de los datos demográficos.
El anuncio del nuevo censo llega en un momento políticamente sensible, a pocos meses de elecciones clave en Bihar, el estado más pobre de India, donde la cuestión de la casta es central en el debate público. El partido del primer ministro Narendra Modi lidera un gobierno de coalición en ese estado, y la actualización de los datos sobre castas podría influir en la estrategia electoral y en la distribución de poder.

El proceso censal en India implica desafíos logísticos y tecnológicos considerables. La digitalización del censo busca agilizar la recopilación y el procesamiento de datos, pero también plantea interrogantes sobre la seguridad de la información y la capacitación del personal encargado.
El contexto internacional también influye en la realización del censo. Con más de 1.400 millones de habitantes, India se ha convertido en el país más poblado del mundo, superando a China.
Esta realidad demográfica plantea retos y oportunidades en términos de desarrollo económico, urbanización y sostenibilidad. El censo permitirá a las autoridades y a la comunidad internacional contar con datos actualizados para analizar tendencias y diseñar estrategias de desarrollo.
“El censo indio es la mayor movilización en tiempos de paz del mundo”, una afirmación que subraya la relevancia y el desafío que implica contar a más de 1.400 millones de personas en una nación tan diversa y compleja.
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