
El Gobierno de Estados Unidos condenó el sábado el secuestro de varios trabajadores de Naciones Unidas por parte de los rebeldes hutíes en Yemen y reconoció los esfuerzos del organismo internacional para conseguir su liberación “incondicional e inmediata”.
En un comunicado emitido por el Departamento de Estado, se calificó este acto como parte de una “campaña de terror” más amplia llevada a cabo por los hutíes, que incluye el secuestro de “cientos de miembros del personal de Naciones Unidas, ONG y diplomáticos, incluidas docenas de funcionarios yemeníes actuales y anteriores del Gobierno de Estados Unidos”.
El comunicado también destacó que las acciones de los hutíes contradicen sus afirmaciones de buscar distensión en el conflicto. “Los hutíes no se han comprometido a cesar los ataques contra estados regionales, miembros del servicio militar de Estados Unidos y el tráfico marítimo en el mar Rojo y las vías fluviales circundantes”, señaló el texto.
La designación de los hutíes como Organización Terrorista Extranjera (FTO, por sus siglas en inglés) fue reafirmada por el Gobierno estadounidense, argumentando que refleja “las realidades” de las acciones del grupo y su objetivo de responsabilizarlos por sus ataques y “acciones imprudentes”.
El pronunciamiento de Estados Unidos se produce luego de que la ONU denunciara el viernes que las autoridades hutíes detuvieron a varios trabajadores del organismo el jueves pasado, sumándose a los trece empleados de la ONU retenidos desde junio de 2024.

El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó enérgicamente estos hechos, exigiendo la “liberación inmediata y sin condiciones” de los detenidos. “Condeno con firmeza la detención arbitraria de parte de los hutíes, las autoridades de facto, de otros siete empleados de Naciones Unidas en su zona de control”, declaró Guterres en un comunicado.
El grupo hutí, respaldado por Irán y vinculado a movimientos terroristas como Hamás y Hezbollah, controla Saná y otras regiones del norte y oeste de Yemen desde 2015. En el pasado, ha sido señalado por detenciones de trabajadores humanitarios y empleados de organismos internacionales.
En junio de 2024, los hutíes detuvieron a 13 empleados de la ONU, más de 50 trabajadores de ONG y un empleado de una embajada, acusándolos de formar parte de “una red de espionaje estadounidense-israelí”. Naciones Unidas rechazó estas acusaciones de manera tajante.

Ante los recientes arrestos, el coordinador de ayuda humanitaria de la ONU en Yemen, Julien Harneis, informó que “se han suspendido hasta nueva orden todos los movimientos oficiales desde y hacia las zonas controladas” por los hutíes, lo que podría agravar la situación humanitaria en el país.
(Con información de EFE)
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