
El Gobierno de Japón invertirá unos 45.000 millones de yenes (305 millones de dólares estadounidenses) en un proyecto de semiconductores promovido por el gigante nipón Nippon Telegraph and Telephones (NTT), el fabricante de chips estadounidense Intel y su homólogo surcoreano SK Hynix.
El proyecto tiene como objetivo desarrollar semiconductores ópticos que permitan el procesamiento de datos de alta velocidad con un menor consumo de energía y con el objetivo de ganar terreno en esta industria ante la creciente influencia de China en el sector.
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”Esperamos que el proyecto, al permitir comunicaciones más rápidas y reducir el consumo de energía, cambie las reglas del juego en el futuro”, dijo Ken Saito, ministro de Economía, Comercio e Industria de Japón, en una rueda de prensa celebrada este martes.
NTT se encuentra impulsando el desarrollo de semiconductores ópticos como tecnología clave para su innovadora red óptica e inalámbrica, una plataforma avanzada que ofrece comunicación de alta capacidad con retrasos reducidos.
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Este es el último paso por parte de Japón para ganar terreno en el sector de los semiconductores, después de que el pasado octubre, anunciara que iba a asignar 192.000 millones de yenes (unos 1.303 millones de dólares) en subvenciones para una nueva planta de semiconductores de la empresa estadounidense Micron en el país.
Japón está intentando reforzar sus cadenas de suministro de semiconductores tras el grave impacto que tuvieron en sus empresas los problemas en ese ámbito derivados de la pandemia de COVID-19.
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En este contexto, Japón ya asignó una subvención de 476.000 millones de yenes (3.231 millones de dólares) para una fábrica del grupo taiwanés TSMC en Kumamoto (sudoeste) y otra de 92.900 millones de yenes (630 millones de dólares) para una fábrica en Mie (centro) operada por la japonesa Kioxia y la estadounidense Western Digital.
(Con información de EFE)
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