Cientos de reclutas rusos murieron en un ataque ucraniano contra sus cuarteles durante la Nochevieja en la parte de la provincia ucraniana de Donetsk controlada por Rusia, según fuentes militares de Ucrania, mientras que las autoridades rusas reconocieron decenas de bajas.
Imágenes publicadas en internet mostraron un edificio que supuestamente era una escuela de formación profesional en la ciudad minera de Makiivka reducido a un montón humeante de escombros.
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El Ministerio de Defensa ucraniano había informado de unos 400 muertos entre las filas rusas tras el ataque, sin atribuirse ofensiva. Así, sería uno de los ataques más devastadores sufrido por las tropas rusas, en especial por reclutas que comenzaron ser movilizados en septiembre.
Posteriormente, el ejército ucraniano reconoció este lunes haber bombardeado hasta 10 vehículos y un número indeterminado de militares en Makiivka. ”El 31 de diciembre, se destruyó o dañó hasta 10 unidades de equipamiento militar enemigo de varios tipos” en Makiivka, en la región de Donetsk, aseguró el Estado Mayor ucraniano en Facebook, indicando que estaba evaluando el número de muertos rusos.
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Por su parte, el Ejército ruso reportó que 63 soldados murieron en el ataque. El Ministerio de Defensa ruso no respondió inmediatamente a una solicitud de comentario. “Como resultado de un ataque con cuatro misiles con ojiva de alto poder explosivo contra un punto de despliegue temporal, murieron 63 militares rusos”, declaró Defensa. Según detallaron, fueron seis los misiles HIMARS estadounidenses lanzados y solo dos fueron interceptados por los sistemas rusos.
“Se prestará toda la asistencia y el apoyo necesarios a los familiares y seres queridos de los militares fallecidos”, añadió el comunicado, que no precisó cuándo se produjo el ataque, en un inusual reconocimiento de bajas en Ucrania. Los críticos del Kremlin acusan a las autoridades rusas de restar importancia a las pérdidas en el campo de batalla.
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A su vez, en un canal de Telegram perteneciente al Grupo Wagner, activo en la invasión rusa, un conocido bloguero reportó que la cifra de muertos ya superaba las 130, y que en el lugar había más de 500 personas.
En tanto, el ex dirigente separatista ruso Igor Strelkov declaró haber recibido un informe sobre el ataque hacia la 1 de la madrugada del 1 de enero, en el que “cientos” de personas habían muerto y resultado heridas.
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También, según escribió Daniil Bezsonov, un alto funcionario de Moscú en la región de Donetsk, un misil ucraniano impactó sobre la escuela que albergaba soldados dos minutos después de la medianoche del día de Año Nuevo. “Un golpe masivo fue asestado a la escuela de formación profesional” con misiles Himars estadounidenses, publicó en Telegram.
Los blogueros militares rusos, muchos de ellos con cientos de miles de seguidores, afirmaron que la enorme destrucción se debió al almacenamiento de munición en el mismo edificio que un cuartel, a pesar de que los comandantes sabían que estaba al alcance de los cohetes ucranianos, lo que fue señalado como un grave error.
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“Lo ocurrido en Makiivka es horrible”, escribió Arcángel Spetznaz Z, otro bloguero militar ruso con más de 700.000 seguidores en Telegram. “¿A quién se le ocurrió la idea de colocar a tanto personal en un edificio, donde hasta un tonto comprende que, aunque disparen con artillería, habrá muchos heridos o muertos?”, escribió. A los mandos ‘les importa un bledo’ la munición almacenada en desorden en el campo de batalla”, dijo. “Cada error tiene un nombre”.
Rusia ha movilizado desde septiembre al menos 300.000 soldados, a quienes ha enviado para reforzar su campaña militar en Ucrania.
Los ataques rusos en distintas partes de Ucrania en Nochevieja y Año Nuevo mataron al menos a cinco personas.
El lunes, la capital ucraniana volvió a estar bajo el fuego de drones de fabricación iraní, aunque las fuerzas ucranianas afirmaron que la mayoría fueron derribados por las defensas aéreas.
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El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó de una explosión en el noreste del país y dijo que se habían enviado servicios de emergencia. “Un joven de 19 años resultó herido y fue hospitalizado en el distrito de Desnyanskyi de la capital”, declaró. Las autoridades dijeron más tarde que fue alcanzado por la caída de escombros.
Tras los bombardeos, la compañía eléctrica Ukrenergo declaró que la situación del suministro eléctrico en Kiev era ahora “más complicada”. “Por ello, se han puesto en marcha cortes de emergencia”, señaló en las redes sociales.
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Los ataques rusos de Año Nuevo, dirigidos contra el centro de las grandes ciudades, muestran un cambio de táctica, según un asesor del presidente ucraniano, Volodimir Zelensky.
“Rusia ya no tiene objetivos militares e intenta matar al mayor número posible de civiles y destruir más instalaciones civiles”, tuiteó Mykhailo Podolyak. “Una guerra para matar”.
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(Con información de Reuters y AFP)
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