
La ONG Human Rights Watch (HRW) acusó este viernes a Moscú de “sofocar a la disidencia” tras conocerse este jueves que la Justicia local imputó al opositor Kara Murza por “alta traición”.
“Es dolorosamente obvio que el Kremlin ve a Kara Murza como una amenaza directa e inminente. Estos cargos en su contra y su detención prolongada son una parodia de la justicia. Las autoridades rusas deben liberarle inmediata e incondicionalmente y retirar todos los cargos en su contra”, exigió el director para Europa y Asia Central de HRW, Hugh Williamson.
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Kara Murza fue acusado por el Kremlin y se enfrenta a una pena de hasta 20 años de cárcel por ser considerado por las autoridades como un agente extranjero y por “cooperar con países de la OTAN”. A estos cargos se suman las múltiples imputaciones que datan de su última detención en abril.
“Vladimir Kara Murza es un defensor de los valores democráticos desde hace mucho tiempo y se ha opuesto abiertamente a Vladimir Putin y la guerra de Rusia contra Ucrania”, lo defendió Williamson.
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Su abogado, Valdim Projorov, aseguró, por su parte, que los cargos en su contra están relacionados con las críticas públicas que realizó en contra de las autoridades rusas.
“Nuestro cliente ha sido acusado de hablar y criticar a las autoridades rusas en tres ocasiones en actos públicos en Lisboa, Helsinki y Washington. Estos discursos no amenazaban [a Rusia] de ninguna manera, eran críticas públicas”, afirmó el defensor según informó la agencia rusa TASS.
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En Rusia el cargo de “alta traición” tiene una pena máxima de 20 años que puede extenderse si el acusado tiene otros cargos. En este caso, Murza había sido detenido en abril por criticar duramente la ofensiva en Ucrania, principalmente en sus redes sociales y, por ello, fue acusado de “difundir información falsa” sobre el ejército ruso. Ésto es castigado con una pena de diez años de prisión.
Luego, durante su encarcelamiento, en agosto, fue acusado de haber trabajado para una organización “indeseable” en el país durante el 2021 para organizar una conferencia sobre los presos políticos.
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Murza es una voz disidente hace ya muchos años -y una de las pocas que aún quedan en el país-, lo que lo llevó a ser envenenado en dos oportunidades -en 2015 y 2017- que casi le cuestan la vida. Según una investigación del portal Bellingcat, el autor de estos intentos de asesinato fue el Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia.

Este martes, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) condenó a Rusia por haber anulado su candidatura en unos comicios regionales por tener doble nacionalidad -la local y la británica-. Rusia ya no forma parte del Consejo de Europa ya que se retiró del organismo tras las críticas a la ofensiva militar que lanzó en Ucrania. No obstante, previo a su salida tampoco acataba los dictámenes del TEDH.
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“Desde que comenzó la invasión a gran escala de Ucrania en febrero, las autoridades rusas han ampliado su caja de herramientas represivas”, concluyó la ONG en su comunicado, agregando que “el año en que el presidente ruso, Vladimir Putin, volvió a la Presidencia, los propagandistas estatales abrieron una campaña de desprestigio contra la sociedad civil”.
(Con información de Europa Press y AFP)
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