
El cosmonauta ruso Oleg Artemiev regresó antes de lo previsto a la Estación Espacial Internacional (EEI) este miércoles debido a los problemas que tuvo con su escafandra, lo que obligó también a suspender por precaución la caminata espacial.
Según se desprende de la transmisión de la agencia espacial rusa, Roscosmos, las baterías de la escafandra comenzaron a fallar, por lo que el ruso tuvo que suspender la expedición extravehicular.
“Oleg, tienes una presión muy baja. Tienes que regresar, ya que si la batería se agota totalmente, eso no es solo la bomba y el ventilador, sino que también se interrumpirá la comunicación. Y sin comunicación es imposible”, le dijo el especialista desde la Tierra.
Seguidamente, el jefe del segmento ruso de la EEI, Vladimir Soloviov, le ordenó dirigirse “inmediatamente” a la escotilla del módulo Poisk para recargar la escafandra.
“La situación está bajo el control del Centro de Control de Vuelos (CCV). La situación no amenaza la salud del cosmonauta”, precisó minutos después Roscosmos en un comunicado.
Su compañero, Denis Matveev continuó su labor en el exterior de la estación, pero después Roscosmos decidió suspender la caminata por motivos de seguridad.

Los especialistas del CCV explicaron a los cosmonautas que la dirección había decidido que ambos debían cerrar la escotillas y retornar a la plataforma.
“Los cosmonautas rusos concluyeron su trabajo en el espacio exterior y regresaron a la EEI. El estado de salud de la tripulación es bueno”, informó Roscomos.
Añadió que la tarea que se proponían efectuar hoy los cosmonautas será completada en próximas caminatas.
Los cosmonautas abrieron la compuerta del módulo ruso a las 16:53 hora de Moscú (13.53 GMT) y salieron al espacio con más de media hora de retraso.
La caminata espacial, la cuarta dedicada al montaje del brazo robótico, debía prolongarse durante 6 horas y 44 minutos. Artemiev y Matveev debían instalar en el equipo dos cámaras, cambiar de lugar un sistema de mando externo y probar su funcionamiento, además de regular el trabajo de varios motores, entre otras tareas.

Según informó un representante de la compañía rusa fabricante de cohetes Energuia, Serguei Chesnokov, esta caminata será la última dedicada a la instalación del brazo robótico.
La instalación se llevará a término pese a que el anterior director de la agencia espacial rusa Roscosmos, Dmitri Rogozin, amenazó con detener las labores de montaje debido al anuncio de la ESA de poner fin a la cooperación con Rusia en el programa ExoMars, dedicado a la investigación del planeta Marte.
Sin embargo, tras la remoción del cargo de Rogozin, Roscosmos confirmó que continuaría trabajando en el montaje del brazo robótico.
Con información de EFE
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