Scott Morrison, primer ministro de Australia
Scott Morrison, primer ministro de Australia

Australia reconoció Jerusalén Oeste como la capital de Israel, anunció el primer ministro, Scott Morrison, el sábado, aunque el traslado de la embajada desde Tel Aviv no se realizará hasta que no se concluya un acuerdo de paz.

Morrison también se comprometió a reconocer las aspiraciones de un futuro Estado para los palestinos con Jerusalén Este como su capital cuando el estatus de la ciudad se haya establecido en un acuerdo de paz.

"Australia reconoce a partir de ahora a Jerusalén Oeste -donde se ubican la Knesset (Parlamento) y numerosas instituciones gubernamentales-, como capital de Israel", afirmó el primer ministro en un discurso en Sídney.

"Y nos planteamos trasladar nuestra embajada a Jerusalén Oeste cuando sea factible, en apoyo al y tras la conclusión de un estatus final" para esta ciudad, agregó.

Mientras tanto, Australia establecerá una oficina encargada de Defensa y Comercio en la parte oeste de la Ciudad Santa.

Jerusalén
Jerusalén

"Además, reiterando nuestro compromiso en una solución de dos Estados, el gobierno australiano también está decidido a reconocer las aspiraciones del pueblo palestino para un futuro Estado con su capital en Jerusalén Este", añadió.

Jerusalén está reivindicado tanto por los israelíes como por los palestinos, mientras que la mayoría de los países extranjeros prefiere no instalar allí sus oficinas representativas.

El presidente estadounidense, Donald Trump, reconoció no obstante la ciudad como capital de Israel el 6 de diciembre de 2017, y en mayo de 2018 transfirió la embajada de Estados Unidos allí desde Tel Aviv.

La ceremonia coincidió con un violento enfrentamiento en la Franja de Gaza, entre palestinos y soldados israelíes a lo largo de la frontera.

El jefe del gobierno australiano, que teme un revés electoral el próximo año, espera convencer así al electorado judío y cristiano conservador y atraerse el favor de la Casa Blanca.

La decisión del ejecutivo de Morrison podría, sin embargo, alimentar tensiones.

El gobierno palestino pretende instar a los países árabes y musulmanes a "retirar a sus embajadores" y a "tomar medidas de boicot económico", advirtió el embajador palestino en Australia, Izzat Abdulhadi, entrevistado por la AFP.

Con información de AFP

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