
Además de los misiles, hay una arma menos visible con la que el régimen de Kim Jong-un amenaza a Corea del Sur: los ataques informáticos.
Para defenderse, Seúl desarrolló un programa para entrenar a la próxima generación de hackers para que sean capaces de defender el país de los ciberataques de Pyongyang.
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El programa se llama "Best of the Best" ("Lo mejor de lo mejor") y fue lanzado en 2010, cuando Corea del Norte dejó de atacar a las instituciones gubernamentales y comenzó a atacar a las entidades privadas.
Aunque el verdadero punto de quiebre fue en 2013, cuando las redes de tres cadenas de televisión y dos bancos fueron atacadas durante varias horas, alertando a las autoridades. En ese momento Seúl se convenció de la necesidad de contar con un cuerpo de élite para responder a los ataques. La seguridad informática es un tema muy sensible en un país que cuenta con la mayor tasa de penetración de internet y de smartphones en el mundo.
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"Hay miles de ciberataques en Corea del Sur todos los días, y la mayoría ni siquiera salen en las noticias", dijo Kim Jin-seok, la directora del programa, al diario británico The Guardian. "La seguridad de la información es la base del desarrollo económico".

Los estudiantes del programa "Best of the Best" son entrenados para competir con hackers entrenados en programas similares en el Norte, donde el entrenamiento comienza en la primaria y continúa hasta la universidad.
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"Lo mejor de lo mejor" les permite aprender de expertos de la industria y desarrollar habilidades informáticas de élite. El certificado de graduación además es valorado como un plus en el momento de conseguir empleo.
"Me enseñaron un abanico de habilidades, y como usarlas de manera ética", dijo a The Guardian Min Sae-ah, una graduada de las escuela de 26 años.
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Aunque en la escuela no se habla explícitamente de la amenaza de Corea del Norte, el tema está presente en el trasfondo. La prudencia de las autoridades se debe a que es difícil establecer con certeza que los hackers norcoreanos están detrás de los ataques, ya que la mayoría son lanzados desde computadoras ubicadas en China.
Pero lo cierto es que, al igual de lo que ocurre con sus capacidades balísticas, también en el campo de la informática Pyongyang está mostrando avances preocupantes.
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En marzo de 2016 hackers norcoreanos robaron 81 millones de dólares del banco central de Bangladesh. También se cree que están detrás del virus Wanna Cry que afectó a cientos de millones de computadoras en todo el mundo.
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