Imagen sin precedentes: un derrumbe en un cometa mostró su núcleo de hielo

Reveló también que estos cuerpos geológicos adquieren su forma con una actividad más intensa que la conocida hasta ahora

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En la imagen del cometa 67P
En la imagen del cometa 67P (10 de julio de 2015) se observa la explosión causada por el colapso de un acantilado en un cuerpo casi sin gravedad. (ESA, Rosetta, NavCam)

Al astrónomo Maurizio Pajola le llamó la atención la luminosidad de un sector en la foto de un cometa. La imagen que la cámara OSIRIS había captado de 67P/Churyumov–Gerasimenko mostraba un gran brillo blanco en la superficie sombría. Pajola revisó otras tomas que el dispositivo óptico había hecho desde la nave espacial Rosetta y vio las diferencias: antes había una columna de gas y polvo, y antes todavía, apenas un tajo al borde de un acantilado.

El científico comprendió que estaba mirando una secuencia, pero al revés: primero fue el colapso del risco en la grieta, luego la explosión que eso causó y por último el núcleo de hielo de un cometa que quedó al descubierto.

Algo que el ojo humano no había visto antes.

La misión Rosetta, de la Agencia Espacial Europea (ESA), estudió la composición del cometa con la sonda Philae, y documentó ese hallazgo. En un artículo publicado en la revista Nature Astronomy el investigador que actualmente trabaja para la NASA presentó una hipótesis sobre cómo se producen los estallidos en estos cuerpos rocosos: "El primer vínculo inequívoco entre una explosión y el colapso de un acantilado".

Y lo que a él y a sus colegas les pareció más importante: "El colapso reveló el original interior helado del cometa".

Pajola estimó que la observación puede cambiar lo que se sabe sobre los cometas: los estallidos eran conocidos pero, dada la imposibilidad de preverlos, nunca se habían estudiado. Desde Rosetta y gracias a la sofisticación de OSIRIS se registró uno por primera vez. El derrumbe tiene aspecto de explosión porque sucede en un cuerpo casi sin gravedad.

El cometa 67P antes y
El cometa 67P antes y después del desmoronamiento del risco que dejó al descubierto su núcleo de hielo. (ESA, Rosetta, MPS, OSIRIS, UPD, LAM, IAA, SSO, INTA, UPM, DASP, IDA)

Los astrofísicos estimaron que el proceso comienza en el hielo: las acumulaciones se entibian a medida que el cometa se acerca al Sol, hasta que en un momento la temperatura las excede. Pero hasta ahora creían que la forma de los cometas estaba dada por la erosión, no por la proximidad al Sol y el calentamiento.

En el caso de 67P/Churyumov–Gerasimenko, "el desprendimiento del llamado acantilado de Asuán es el primero observado en la superficie del núcleo del cometa", según el texto del científico italiano. Y lo que dejó al descubierto es "un hielo blanco, prístino", que se originó hace 4.600 millones de años. Las fotos revelaron información que la sonda Philae se perdió de transmitir porque se quedó sin energía dos días antes.

"Estas imágenes muestran que los cometas son una de las formas geológicas más activas en el sistema solar", agregó.

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