Las imágenes difundidas en redes sociales muestran carpas abandonadas, cilindros de oxígeno vacíos, latas y equipo roto sobre la nieve, a unos 7.900 metros, en el último descanso antes del intento de cumbre
Un video difundido en redes sociales volvió a exponer la acumulación de residuos en el Campamento IV del Everest, ubicado a unos 7.900 metros de altitud. Carpas abandonadas, cilindros de oxígeno vacíos, latas y equipos rotos aparecen esparcidos sobre la nieve en el último punto de descanso antes de la cima. Las imágenes, que circularon reavivaron el debate sobre el impacto ambiental del montañismo comercial.
El registro muestra el Campamento IV —también conocido como South Col— en un estado que contrasta con la imagen habitual del Everest. La escena captó la atención de medios internacionales y volvió a colocar sobre la mesa una pregunta que la montaña arrastra desde hace décadas: quién se hace cargo de lo que queda cuando las expediciones terminan.
PUBLICIDAD
El Campamento IV acumula décadas de basura en la zona de la muerte
El South Col se ubica entre el Everest y el Lhotse, a casi 8.000 metros sobre el nivel del mar. Es el último campamento habitual antes del intento final de alcanzar la cumbre y también el punto donde comienza la denominada zona de la muerte, una franja en la que el oxígeno disponible es tan escaso que permanecer demasiado tiempo representa un riesgo directo para la vida.

A esa altitud, la falta de humedad y oxígeno impide que los materiales orgánicos se descompongan. Cualquier objeto no retirado permanece en el terreno de manera casi indefinida, lo que convierte cada temporada de ascensos en una nueva capa sobre la basura de las anteriores. El problema no es reciente: las expediciones realizadas desde mediados del siglo XX dejaron rastros en distintos puntos de la ruta.
PUBLICIDAD
El auge del montañismo comercial intensificó el problema
El crecimiento de las expediciones comerciales aumentó la presión sobre la montaña. La temporada 2026 volvió a registrar grandes concentraciones de escaladores en los campamentos superiores y, con ello, una mayor cantidad de materiales que llegan a esas zonas sin garantías de ser retirados.
Trasladar un kilogramo de carga desde el South Col requiere un esfuerzo considerable. Los montañistas y los sherpas operan con poco oxígeno, temperaturas extremas y ráfagas de viento intensas. En ese contexto, cada descenso con residuos implica sumar peso a una etapa de alta exposición al riesgo, y esa realidad explica por qué muchos elementos permanecen en el lugar temporada tras temporada.
PUBLICIDAD
The Telegraph documentó que, en una operación de limpieza anterior, un equipo de sherpas y soldados nepalíes logró retirar 11 toneladas de desechos y recuperar cuatro cuerpos de la montaña. Rescatar un solo cuerpo llevó dos días completos. Entre los materiales recuperados figuraron carpas viejas, envoltorios de alimentos, cartuchos de gas, cilindros de oxígeno y cuerdas de escalada, algunos de ellos con una antigüedad de casi 70 años.

Nepal exige que los escaladores bajen basura y estudia el uso de drones
Ante la magnitud del problema, Nepal puso en marcha medidas para reducir la acumulación. Entre las disposiciones vigentes figura la obligación de que cada montañista retire al menos dos kilogramos de residuos desde zonas superiores al Campamento II. También se llevan adelante campañas de limpieza periódicas en distintos tramos de la ruta.
PUBLICIDAD
El gobierno nepalés evalúa además el uso de drones para transportar materiales y retirar desechos en sectores donde el trabajo de los sherpas implica una exposición mayor. Se estudian también equipos de guardaparques y sistemas de recuperación con cuerdas fijas para complementar los esfuerzos existentes.
Sin embargo, el video del Campamento IV muestra que las medidas adoptadas hasta ahora no alcanzaron para revertir la situación. La logística de cualquier operación en la zona de la muerte enfrenta los mismos obstáculos que condicionan el ascenso: escasez de oxígeno, clima impredecible y un terreno que exige preparación técnica permanente.
Retirar una carpa dañada o un cilindro vacío de esa parte del Everest requiere personal entrenado, capacidad de carga y condiciones seguras para el descenso. Las imágenes difundidas volvieron a instalar la pregunta sobre cuánto puede absorber la montaña más alta del planeta antes de que su deterioro resulte imposible de ocultar.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Nueva York investiga una filtración de aguas residuales en un lago de Staten Island
La pesquisa se abrió tras denuncias vecinales por olores persistentes y la sospecha de una rotura en una línea sanitaria cercana al restaurante The Stone House, dentro del predio recreativo

El bajo nivel del lago Güija alarma a comunidades de El Salvador y Guatemala
La falta de lluvias durante el invierno salvadoreño dejó al cuerpo de agua binacional por debajo de sus valores habituales, mientras pescadores y agricultores temen que el verano profundice la caída y reduzca la pesca

Diez veces más que el récord anterior: los Alpes registran casi 400 derrumbes por las olas de calor
El aumento de desprendimientos se vincula al deshielo acelerado en el macizo del Mont Blanc por olas de calor en Europa, un proceso que desestabiliza las paredes y obliga a cancelar itinerarios clásicos

Islandia prepara una ley para prohibir la caza de ballenas y dejaría a Noruega y Japón como únicos países que la permiten
La iniciativa se presentará en febrero de 2027, tras la presión internacional y un reporte estatal que documentó que los ejemplares arponeados podían agonizar hasta dos horas antes de morir

El Niño 2026 en Argentina: un informe analiza el mapa de lluvias para la primavera y el riesgo de inundaciones
Un reportes de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA advierte que parte del país registrará precipitaciones por encima de las marcas habituales. Este panorama meteorológico elevará la probabilidad de desbordes fluviales y anegamientos




