Una extinción silenciosa: cómo el aumento de la temperatura pone en jaque a los insectos del Amazonas

El colapso de proteínas esenciales compromete funciones vitales en estos organismos que cuentan con un límite térmico crítico y carecen de mecanismos para adaptarse a las olas de calor, afirma un estudio

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El estudio analizó la tolerancia
El estudio analizó la tolerancia al calor de más de 2.000 especies de insectos en la Amazonía y otras regiones tropicales, según Nature. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los insectos del Amazonas muestran una vulnerabilidad preocupante ante el aumento de las temperaturas. Un estudio liderado por la Universidad de Würzburg analizó más de 2.000 especies y concluyó que gran parte de estos animales carece de mecanismos para adaptarse al calor extremo.

La investigación, realizada entre 2022 y 2023 en diferentes altitudes de África Oriental y Sudamérica, revela que muchas especies de tierras bajas amazónicas podrían experimentar un estrés térmico peligroso en escenarios de calentamiento global.

De acuerdo con la revista Science Daily, los insectos cumplen funciones esenciales como polinizadores, descomponedores y depredadores. Los resultados muestran que solo algunas especies de mayor altitud logran aumentar su tolerancia al calor de manera temporal, mientras que la mayoría en las zonas con mayor biodiversidad no posee esa flexibilidad. El incremento de la temperatura podría tener un impacto profundo en las poblaciones de insectos y, por extensión, en la estabilidad de los ecosistemas amazónicos.

En este contexto, los científicos detectaron diferencias importantes entre los grupos de insectos respecto a su capacidad de resistir el calor. La adaptación térmica depende de la estabilidad de las proteínas, una característica biológica que la evolución conserva y que no puede modificarse rápidamente ante cambios climáticos acelerados.

Vulnerabilidad en tierras bajas y funciones ecológicas en riesgo

Los insectos de tierras bajas
Los insectos de tierras bajas amazónicas muestran menor capacidad de adaptación térmica ante el aumento de temperaturas globales. (Imagen de archivo)

En primer lugar, el estudio publicado en la revista Nature señala que las especies de insectos que habitan las tierras bajas tropicales presentan una capacidad limitada para ajustar su tolerancia al calor. Esta rigidez biológica aumenta el riesgo de mortalidad y disminución de poblaciones en ambientes donde la temperatura media continúa en ascenso.

Además, la investigación advierte que la pérdida de insectos en la cuenca amazónica puede alterar servicios ecológicos fundamentales, como la polinización de plantas, la descomposición de materia orgánica y el control natural de plagas. La posible desaparición de especies clave tendría consecuencias para la biodiversidad y el funcionamiento de toda la región.

Por otro lado, los resultados reflejan que la estabilidad de las proteínas responsables de la tolerancia térmica se mantiene a lo largo de las líneas evolutivas, limitando la capacidad de los insectos para adaptarse a condiciones más cálidas en el corto plazo.

Análisis genético y límites biológicos de los insectos tropicales

Asimismo, los investigadores analizaron los genomas de numerosas especies para comprender la base molecular de la tolerancia térmica. El equipo descubrió que las diferencias en la estructura y estabilidad térmica de las proteínas determinan la resistencia al calor en cada grupo de insectos. Estas propiedades no pueden modificarse fácilmente, lo que incrementa la vulnerabilidad de las especies tropicales frente al cambio climático.

La estabilidad de las proteínas
La estabilidad de las proteínas limita la capacidad de los insectos para ajustarse a condiciones de calor extremo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Al mismo tiempo, los datos de campo obtenidos en bosques de montaña, selvas cálidas y sabanas revelan un panorama diverso pero alarmante. Las especies de altitud presentan mayor plasticidad, pero la mayoría de los insectos del Amazonas no dispone de esa ventaja evolutiva.

Por último, el estudio resalta la necesidad de ampliar la investigación sobre la tolerancia térmica en insectos y de considerar estos datos en las estrategias de conservación. El futuro de la biodiversidad amazónica depende en parte de la capacidad de adaptación de sus insectos al aumento de temperaturas, un factor que ahora se reconoce como crítico para la estabilidad de los ecosistemas tropicales.

Consecuencias para la conservación y la gestión ambiental

Finalmente, el trabajo internacional propone que la gestión ambiental y las políticas de conservación incluyan el monitoreo de la tolerancia térmica de los insectos. La protección de los hábitats, la restauración de áreas degradadas y la reducción de factores que agravan el estrés térmico serán claves para mitigar los efectos del cambio climático en la Amazonía.

El estudio subraya la importancia de abordar la crisis climática desde una perspectiva integradora que contemple no solo la flora y la fauna mayor, sino también los organismos pequeños que sostienen la vida en los trópicos.