
La acumulación de microplásticos en el ambiente y el cuerpo humano es motivo de creciente preocupación, ya que se detectaron en zonas remotas del planeta y en tejidos tan delicados como la sangre, el semen e incluso el cerebro. Ahora, un nuevo estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) identifica un factor clave que influye en su acumulación: la presencia de biofilms o biopelículas.
Un hallazgo del MIT sobre la acumulación de microplásticos
La investigación, publicada en Geophysical Research Letters, revela que los microplásticos tienen menos probabilidades de acumularse en zonas donde existe una capa pegajosa producida por microorganismos, conocida como biofilm.
PUBLICIDAD
Esta capa se forma en el fondo de ríos, mares o arroyos. Cuando las partículas de plástico llegan a esos lugares, no logran incrustarse entre los granos de arena y permanecen en la superficie. Al estar más expuestas, la corriente del agua puede arrastrarlas con mayor facilidad, en lugar de que queden atrapadas en el fondo.

Los resultados fueron presentados por el postdoctorado Hyoungchul Park y la profesora de ingeniería civil y ambiental Heidi Nepf. Según Nepf, “los microplásticos están definitivamente muy presentes en las noticias” y aún no se comprende completamente dónde tienden a concentrarse. Este trabajo ofrece indicios sobre factores que determinan esas zonas de acumulación.
PUBLICIDAD
Metodología del estudio: simulaciones de entornos naturales
Park explicó que la mayoría de los estudios anteriores se hicieron con arena limpia, sin tener en cuenta que en la naturaleza hay microbios como bacterias, hongos y algas que viven en el fondo de ríos y mares. Estos microorganismos producen una sustancia pegajosa, llamada sustancias poliméricas extracelulares (EPS), que altera la forma en que se comporta el fondo.

Para estudiar esto, el equipo armó un experimento en un tanque con arena fina. En algunos casos, también pusieron varillas de plástico para imitar raíces de manglar. Probaron dos situaciones: una con solo arena y otra con arena mezclada con material biológico que simula los biofilms. Luego hicieron circular agua con microplásticos durante tres horas, y usaron luz ultravioleta para ver y medir cuántas partículas quedaban en el fondo.
PUBLICIDAD
Resultados clave: influencia de biofilms y turbulencia
Los hallazgos mostraron dos efectos principales. Primero, la turbulencia alrededor de las raíces simuladas evitó la acumulación de partículas. Segundo, a mayor presencia de biofilms, menor acumulación de microplásticos.
Nepf y Park concluyeron que las biopelículas llenan los espacios entre los granos de arena, dificultando la penetración de las micropartículas, que quedan más expuestas y, por tanto, son más fácilmente arrastradas. “En condiciones iguales, un canal sin EPS tiene una tasa de deposición mucho mayor que uno con EPS”, explicó Park.
PUBLICIDAD

Nepf añadió que, al impedir la infiltración de microplásticos, los biofilms evitan su retención en el lecho. Esto implica que ríos con fondo arenoso o de grava acumularían más microplásticos que aquellos con sedimentos fangosos ricos en biofilm.
Implicaciones ambientales
Si bien la turbulencia del agua y la rugosidad del fondo también influyen, los hallazgos proporcionan una guía para investigadores que analizan la contaminación por microplásticos en diferentes hábitats. Según Park, en ecosistemas como los manglares, estas partículas pueden acumularse más en las zonas arenosas exteriores que en las interiores, donde hay más biofilm.
PUBLICIDAD
La investigadora Isabella Schalko, de ETH Zurich, quien no participó en el estudio, destacó la relevancia del hallazgo. Según señaló, promover la formación de biofilms o revegetar áreas podría ser una estrategia efectiva para mitigar la acumulación de microplásticos en cuerpos de agua.

Qué son los microplásticos y por qué preocupan
Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), los microplásticos son pequeños pedazos de plástico, que pueden medir desde 1 nanómetro (mucho más chico que un cabello humano) hasta 5 milímetros (como el ancho de una gomita).
PUBLICIDAD
Algunos son microplásticos primarios, es decir, ya se fabrican así de pequeños, como las microesferas que se usan en cremas o productos de higiene. Otros son microplásticos secundarios, que se forman cuando plásticos más grandes se rompen con el tiempo, como envoltorios, ropa de tela sintética o neumáticos.
Según Susan Gardner, directora de la División de Ecosistemas del PNUMA, en 2020 se vertieron al ambiente 2,7 millones de toneladas de microplásticos, y esa cifra podría duplicarse para 2040. Gardner advierte que estas partículas están “prácticamente en todas partes”.
PUBLICIDAD
Riesgos para la salud y el ambiente
Los microplásticos ingresan al cuerpo por ingestión o inhalación. Un estudio de 2019 estimó que una persona adulta puede consumir entre 39.000 y 52.000 partículas anualmente, dependiendo de su estilo de vida. Fueron detectados incluso en las paredes arteriales.

En el medio ambiente, estudios señalan que los microplásticos pueden frenar el crecimiento del fitoplancton, base de la cadena alimentaria marina, o volver menos fértil el suelo, afectando los cultivos. También podrían acelerar el derretimiento del hielo y la nieve al reducir la capacidad reflectante del planeta.
PUBLICIDAD
Propuestas para reducir su impacto
Gardner sugiere que un primer paso sería que las empresas eliminen los microplásticos innecesarios en productos. Además, propone rediseñar los productos para contener menos plástico, liberar menos fibras y garantizar que no se dispersen al descomponerse. Mejorar los sistemas de recolección y reciclaje también ayudaría a evitar su liberación.
Además, continúan las negociaciones para un tratado internacional legalmente vinculante que ponga fin a este tipo de contaminación, con la próxima ronda prevista para agosto en Ginebra, Suiza.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Refugios climáticos, riesgos sanitarios y cambios en la vida urbana ante la ola de calor en Francia
El país europeo enfrenta jornadas con máximas previstas de hasta 42°C, lo que activó una alerta naranja y medidas excepcionales como el cierre de 783 escuelas, la cancelación de trenes y la adecuación de espacios públicos como refugios ante el temor a nuevos récords de calor y a la presión sobre el sistema sanitario

Incendios forestales en Groenlandia en pleno junio: la señal que preocupa a científicos y autoridades
El fenómeno, históricamente raro en la isla, se adelantó a la temporada habitual y reavivó el debate sobre el impacto del calentamiento del Ártico. Imágenes satelitales y reportes locales vincularon los focos con semanas de sol, pocas precipitaciones y una tundra más seca e inflamable

El proyecto para la economía circular en El Salvador se ejecutará durante 24 meses en cuatro territorios priorizados
La estrategia tendrá dos años de implementación y se enfocará en San Salvador Centro, San Salvador Este, La Libertad Costa y La Libertad Este, seleccionados por su generación de desechos y potencial de valorización

Identifican en Papúa Nueva Guinea una especie de tiburón caminante que podría desaparecer sin ser estudiada
Un patrón de manchas sin precedentes y análisis de ADN confirmaron que el animal hallado en la bahía de Milne era desconocido para la ciencia, aunque los lugareños lo llamaban kadedekedewa desde hace generaciones

El Salvador enfrenta un clima impredecible entre inundaciones y temperaturas récord en la misma semana
Durante el primer semestre de 2026, El Salvador ha experimentado condiciones climáticas extremas, con temperaturas históricas, olas de calor y lluvias intensas que han provocado inundaciones y afectaciones en diversas regiones del país



