Clases presenciales, máscaras obligatorias y una inesperada escasez de choferes: así es la vuelta a clases en Miami

Comenzó el ciclo lectivo 2021-2022 en el distrito escolar más grande de la Florida, en medio de una nueva ola de COVID-19

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Las escuelas públicas del condado de Miami-Dade componen el mayor distrito escolar en el estado y el cuarto distrito más grande del país. Con más de 346 mil estudiantes y 52 mil empleados, tras 17 meses lidiando con la pandemia, este lunes está iniciando un nuevo año escolar que según las autoridades estará marcado por las clases presenciales.

Por primera vez en más de un año, mañana daremos la bienvenida al 100% de nuestros estudiantes y empleados”, decía anoche el superintendente de escuelas de Miami-Dade, Alberto Carvalho, a través de su cuenta de Twitter.

Si bien en Miami fue relativamente corto el tiempo en el que los niños tuvieron una educación enteramente virtual (aproximadamente dos meses), todo el ciclo lectivo pasado estuvo marcado por un sistema híbrido y por clases presenciales que se veían canceladas cada vez que se pinchaba la burbuja.

En esta ocasión, se hará un rastreo de quienes fueron los niños en contacto directo con un menor que presente COVID 19, y solo esos estudiantes tendrán que hacer cuarentena, no toda la clase. Tal vez esta decisión tenga que ver con querer evitar lo que ha ocurrido por ejemplo en el condado de Palm Beach, al norte de Miami, donde en 48 horas desde que reiniciaron las clases la semana pasada, más de 400 estudiantes han entrado en cuarentena porque alguien en su clase resultó positivo de COVID 19.

La otra gran decisión que las autoridades escolares han tomado en Miami con miras de preservar las clases presenciales, es que todos los estudiantes -y todo aquel que ingrese en una escuela- deberán utilizar máscaras tapando sus bocas y narices en todo momento.

La decisión tomada por la Junta Escolar de hacer el uso de máscaras obligatorio, suma a Miami-Dade al grupo de distritos escolares que se declararon en rebeldía en el estado. Un decreto firmado por el gobernador Ron DeSantis indica que son los padres quien deben tomar la decisión de que sus hijos usen máscaras o no, prohibiéndole a las autoridades escolares que impongan esto como norma. Desoyendo el mandato estatal, Miami-Dade, Broward y Alachúa, pasaron sus propias reglas.

Desde Tallahassee, capital del estado de Florida, amenazan con sanciones a las autoridades escolares de estos condados y hasta indicaron que podrían despedir a los superintendentes. La administración federal del presidente Joe Biden se ha comprometido públicamente a ayudar a los distritos escolares en el país a los que no se les permita exigir el uso de máscaras. Allegados al presidente han dicho que se planea demandar a los gobernadores que no permitan el uso de máscaras. En definitiva, esta no es una pelea con las autoridades escolares, sino una puja entre Washington y Tallahassee.

El otro tema que preocupa hoy a padres y autoridades es la falta de choferes de autobuses escolares en todo el país. En Miami-Dade, hasta la semana pasada, había más de 100 posiciones vacantes para choferes de autobús escolar.

Esta mañana, cuando los choferes se reportaron a trabajar muy temprano, el superintendente Carvalho los recibió y les agradeció por su labor.

“Con muy pocas excepciones, los estudiantes serán recogidos y llevados a clase en tiempo y forma. Esperamos que haya muy pocos incidentes de demoras considerables, más allá de lo que generalmente vemos en las calles de Miami”, afirmaba Carvalho, trayendo tranquilidad a los padres y bromeando con los embotellamientos de tránsito tan típicos de la ciudad del sol.

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