Estados Unidos manifestó preocupación por la influencia de Rusia sobre Venezuela y Cuba

El secretario de Estado, Antony Blinken, dijo que el gobierno del país norteamericano ha notado un resurgimiento de la actividad del Kremlin en la isla caribeña durante los últimos años. “Estamos muy atentos a eso en todos los ámbitos”, advirtió

U.S. Secretary of State Antony Blinken attends a House Foreign Affairs Committee hearing in Washington, D.C., U.S., March 10, 2021. Ting Shen/Pool via REUTERS
U.S. Secretary of State Antony Blinken attends a House Foreign Affairs Committee hearing in Washington, D.C., U.S., March 10, 2021. Ting Shen/Pool via REUTERS

El secretario de Estado de los Estados Unidos, Antony Blinken, dijo este miércoles que la administración de Joe Biden está preocupada por el inlfluyente rol de Rusia sobre Venezuela y el resurgimiento de su actividad en Cuba.

“Comparto esa preocupación”, dijo Blinken en una audiencia del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes al ser consultado sobre la actividad de Moscú en el hemisferio. “Vemos eso en Venezuela. Hemos visto, creo, un resurgimiento de la presencia y actividad rusa en Cuba en los últimos años, y estamos muy atentos a eso en todos los ámbitos”, agregó.

Blinken hizo esta declaración luego de que el congresista demócrata Albio Sires, quien preside el subcomité del Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes, le preguntara sobre el asunto. “Rusia parece estar cada vez más comprometida con Venezuela. Y sé que están tratando de desestabilizar la región (…) Mi preocupación es que están usando a Venezuela para desestabilizar a Colombia para involucrarse en otras elecciones en Sudamérica y espero que la administración se concentre en los esfuerzos de Rusia para tratar de desestabilizar a nuestros vecinos en el hemisferio occidental”, dijo el congresista cubano-americano que representa al estado de Nueva Jersey.

Foto de archivo. El presidente ruso Vladimir Putin le da la mano a Nicolás Maduro durante una reunión en el Kremlin el 25 de septiembre de 2019. Sergei Chirikov/Pool vía REUTERS
Foto de archivo. El presidente ruso Vladimir Putin le da la mano a Nicolás Maduro durante una reunión en el Kremlin el 25 de septiembre de 2019. Sergei Chirikov/Pool vía REUTERS

Estados Unidos monitorea la presencia rusa en Venezuela desde hace tiempo. En agosto del año pasado, el almirante Craig Faller, comandante del Comando Sur de las Fuerzas Armadas -cuya órbita de influencia incluye al país caribeño- dijo que “la influencia rusa es la principal fuerza manteniendo a Nicolás Maduro en el poder”.

“Veo con alarma lo que Rusia está haciendo con Venezuela en términos de personal desplegado y en la diseminación de desinformación”, agregó durante una conferencia sobre América Latina del think tank Atlantic Council.

Rusia se convirtió en uno de los mayores aliados políticos y comerciales del régimen de Hugo Chávez primero, y luego de Maduro. Moscú es, además, el segundo acreedor de Venezuela, después de China, con unos 7.500 millones de dólares, según una estimaciones de la consultora local Ecoanalítica.

Se estima que en los últimos 18 años, ambos países firmaron cerca de 300 acuerdos de cooperación. Los contratos en el campo técnico-militar rondan los 11.000 millones de dólares, según la prensa rusa. A raíz de esos acuerdos, Venezuela cuenta con al menos 20 unidades operativas del cazabombardero ruso Sukhoi Su-30, cuyas características se consideran similares a las del F-15E Strike Eagle estadounidense, así como con armamento antiaéreo y radares de tecnología rusa. La nación caribeña, pese a la dramática crisis humanitaria, también levantó una fábrica de rifles Kalashnikov, un arma que en la actualidad emplean las Fuerzas Armadas de Venezuela, acusadas de crímenes de lesa humanidad.

La alianza militar también incluyó la movilización de tropas rusas a suelo venezolano, lo que provocó la condena e indignación de los países y organismos regionales que rechazan a la dictadura de Maduro. Ese despliegue se acentuó durante el año 2019, luego de que en enero de ese año la comunidad internacional desconociera la legitimidad de Maduro como presidente de Venezuela tras las elecciones fraudulentas del 2018 y, en su lugar, le expresara su apoyo y reconocimiento como presidente encargado a Juan Guaidó.

A mediados del año pasado el gobierno de Rusia divulgó los términos de una reestructuración de deuda acordada previamente con Venezuela. Los mismos establecen que los pagos anuales de Caracas a Moscú se incrementarán en cinco veces a partir de 2023. El país sudamericano le paga a Moscú 133 millones de dólares al año desde 2019 -y hasta 2022-. Esa cifra aumentará a 684 millones de dólares entre 2023 y 2026. El acuerdo prevé el reembolso de 3.120 millones de dólares en capital y pagos de intereses por 217 millones de dólares.

El Kremlin ha actuado como prestamista de último recurso para Caracas, con el gobierno ruso y el gigante petrolero Rosneft proporcionando al menos 17.000 millones de dólares en préstamos y líneas de crédito desde 2006.

La alianza también se ha manifestado en forma de ayuda sanitaria. El primer lote de vacunas contra el COVID-19 en llegar al país caribeño provino de Rusia. El 13 de febrero Moscú envió 100.000 dosis de la Sputnik-V.

Con información de AFP y Reuters

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