Elecciones en Estados Unidos: minuto a minuto los resultados en Pensilvania

Es uno de los seis estados clave que definirán la elección

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A medida que avanza el conteo de votos en Estados Unidos y comienza a definirse qué candidato ganó en cada estado, toda la atención comienza concentrarse en un puñado de estados que faltan definirse y resultarán clave para otorgar la diferencia que le permitan a Donald Trump o Joe Biden llegar a los 270 electores y alzarse con la victoria.

Florida, uno de ellos, se decantó rápidamente para Donald Trump.

La atención pasó a concentrarse en otros cinco estados. Uno de ellos es Pensilvania, el estado del noreste donde nació Biden y que entrega 20 votos electorales.

Se trata de uno de los históricos “swing states” que suelen pendular entre republicanos y demócratas. En 2016, Trump triunfó en el estado donde se redactó la Constitución de Estados Unidos por 44.300 votos de un total de 6,1 millones emitidos. Y en 2020 el registro de ciudadanos habilitados para sufragar llegó a los nueve millones.

Biden, que nació y se crió en Pensilvania hasta los 13 años, parece resonar positivamente entre los votantes que dieron el triunfo a los demócratas entre 1992 y 2016. En una última visita al lugar, aludió a su trayectoria desde su casa natal de Scranton —una localidad de 75.000 habitantes en el noreste— hasta la Casa Blanca. Trump, mientras tanto, visitó el estado casi semanalmente durante la campaña, con unas 10 visitas personales o de su equipo.

Biden, nacido y criado en
Biden, nacido y criado en Pensilvania, puso empeño en reconquistar ese estado para los demócratas

Hacia finales de octubre, 3,1 millones de votantes habían solicitado su boleta por correo y 2,1 millones la habían enviado completada. Sin embargo, varios condados advirtieron en los últimos días que necesitarían más tiempo y que por falta de recursos sólo podrían comenzar a contar los votos una vez terminado el acto electoral, el miércoles a la mañana.

Los otros estados clave

Pensilvania, junto a Florida, Wisconsin, Michigan, Arizona y Carolina del Norte concentran 101 de los 270 votos que se necesitan para conquistar el Colegio Electoral.

Los candidatos lo comprendieron bien en el segmento final de sus campañas: todos esos estados aparecen en la lista de los 15 mercados más importantes de la publicidad política y allí Trump y Biden concentraron sus visitas finales hacia el martes decisivo, señaló USA Today. “Si esta vez la competencia es tan ajustada como en 2016, cuando menos de 80.000 votos en Wisconsin, Michigan y Pensilvania decidieron la presidencia, hay que esperar la mayor parte del suspenso provenga de estos estados”.

Wisconsin, 10 votos en el Colegio Electoral

Trump se esforzó notablemente para retener el estado en el que ganó hace cuatro años: en octubre visitó Wisconsin cinco veces para recorrer los suburbios republicanos de Milwaukee, la ciudad de Kenosha y la zona particularmente pendular de Green Bay. Biden, en cambio, solo fue una vez, el viernes anterior a las elecciones; su presencia fue sobre todo en la televisión, con un volumen de publicidad muy superior al del presidente.

Con los casos de coronavirus en aumento, el estado famoso por la cerveza Miller y su gran producción de queso parece inclinarse por el demócrata en esta ocasión. Así se ha visto en las encuestas, estables desde mayo. No parecen haberlas afectado ni las oscilaciones de la pandemia ni las protestas de agosto en Kenosha, primero porque la policía disparó siete veces a Jacob Blake dentro de su automóvil; luego porque en una de las manifestaciones Kyle Rittenhouse, de 17 años, mató a dos manifestantes e hirió a otros con un arma larga.

“Biden domina Wisconsin por 5 puntos”, sintetizó CBS News las encuestas del estado. Cuatro grupos claves que se inclinaron por Trump en 2016 parecen preferir ahora al ex vicepresidente: los hombres, los blancos, los votantes no universitarios y los adultos mayores. USA Today citó el sondeo más importante, que realiza Marquette Law School, que en seis mediciones dio al ex vicepresidente primero con una ventaja de entre 4% y 6 por ciento.

El presidente de Estados Unidos,
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante un mitin de campaña, en Lititz, Pensilvania, EEUU, Octubre 26, 2020. REUTERS/Leah Millis

Arizona, 11 votos en el Colegio Electoral

Un estado que solía favorecer a los republicanos —desde que Bill Clinton ganó, hace casi un cuarto de siglo, ha seguido la tendencia al rojo que lo había caracterizado antes—, ahora parece darle una ventaja al candidato demócrata. Sin embargo, con un margen de error de 6 puntos en el sondeo de CBS News, el 51% de Biden contra el 46% de Trump entra en el ámbito de lo impredecible.

También en 2016 la definición de Arizona casi se echó a cara o cruz: el presidente ganó por 3,5%, gracias al favor del condado de Maricopa, donde se halla Phoenix, que representa aproximadamente el 60% del total de los votos del estado.

Ambos candidatos visitaron varias veces el territorio: 16, en total, con siete de esas visitas —contando a los cuatro candidatos, a la presidencia y la vicepresidencia— en octubre. Para quebrar la ventaja de 3,9% en promedio que RealClearPolitics le otorgó a su competidor, Trump bombardeó a Phoenix de propaganda electoral: la ciudad recibió “la mayor cantidad de anuncios en el país”, según USA Today, de la campaña por su reelección.

Carolina del Norte, 15 votos en el Colegio Electoral

Este estado sureño es, como Arizona, un factor impredecible. El margen entre los candidatos es aun menor, y lo supera el porcentaje de error posible en las encuestas, que es del 5,9%: Biden lidera con 50% de la intención de voto sobre el 48% que obtiene Trump. Una vez más, hay un déjà vu de 2016, cuando Hillary Clinton perdió en Carolina del Norte por casi 4 puntos.

Tanto Trump como Biden —quien preferiría ganar el estado, aunque no lo necesita, a diferencia de su adversario— han inundado el estado de publicidad política, con un total de USD 68 millones entre el 9 de abril y el 25 de octubre sólo en la televisión local, según Wesleyan Media Project. También abundaron los actos proselitistas: “Trump ha hecho tantas visitas que uno hombre bromeó que debería comenzar a pagar impuestos a la propiedad”, señaló USA Today. La última fue el lunes 2 de noviembre.

La pelea es tan reñida que ambos candidatos dedicaron recursos a seducir a un electorado mínimo como la tribu Lumbee, del condado de Robeson, unos 27.000 nativos americanos que representan el 0,36% de los votantes registrados en el estado. Pero Biden recuerda bien —y los republicanos no lo ignoran— que en 2008 sólo 14.177 votos marcaron la victoria de Barack Obama en Carolina del Norte.

Michigan, 16 votos en el Colegio Electoral

“De todos los estados en disputa que pasaron del azul al rojo hace cuatro años, Michigan es el que más probabilidades tiene de volver a apoyar al candidato demócrata”, resumió USA Today. La ventaja de Biden en las encuestas finales llegó al 6,5% en el mapa donde Trump ganó en 2016 por solo 10.704 votos sobre 4,8 millones.

Ante el 48%-41%, Trump se esforzó en la campaña con actos durante el sprint final Muskegon, Lansing y el condado de Oakland, en las afueras de Detroit, además de Grand Rapids, donde cerró su campaña exitosa contra Hillary Clinton. También Biden caminó el territorio, y en Detroit lo acompañó Obama: una clara señal de que ganar Michigan es crucial para que la Casa Blanca vuelva a albergar a un demócrata.

Por la economía y por la crisis del COVID-19, según una encuesta de Detroit Free Press, un grupo central entres los simpatizantes de Trump parece darle la espalda: los trabajadores no calificados, que carecen de estudios universitarios o terciarios, lo apoyaron 62% contra 31% en 2016, pero ahora esa cifra se redujo al 54%, y los 8 puntos exactos se trasladaron a su contrincante.

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