Un debate casi monotemático: el coronavirus en el centro de la política

En un nuevo enfrentamiento televisado, los precandidatos a la Presidencia por el Partido Demócrata centraron sus dardos en el COVID-19

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El candidato presidencial demócrata estadounidense
El candidato presidencial demócrata estadounidense y ex vicepresidente Joe Biden escucha mientras el senador Bernie Sanders habla durante el undécimo debate sobre candidatos demócratas de la campaña presidencial estadounidense 2020, celebrada en los estudios de CNN en Washington sin audiencia debido a la pandemia mundial de coronavirus, en Washington, Estados Unidos, marzo 15, 2020 (Reuters)

Los dos principales pre-candidatos demócratas a la Presidencia se enfrentaron en un debate cara a cara por primera vez. Durante dos horas, Joe Biden y Bernie Sanders respondieron preguntas y se hicieron reproches el uno al otro.

Cuando imaginábamos semanas atrás cómo sería un debate cara a cara entre los dos finalistas de la primaria demócrata, muchos creíamos que el tono sería hostil –sobretodo si pensamos cómo la pasó Michael Bloomberg las dos veces que se subió a un escenario a debatir. Pero el coronavirus lo ha cambiado todo: la vida diaria de los estadounidenses y la campaña a la Presidencia.

El debate empezó con los argumentos de apertura de cada candidato en los que ambos decidieron hablar de la crisis sanitaria y cómo la enfrentarían en caso de ser Presidentes. Si bien hubo diferencias en el modo en que ambos abordaron el tema (con Sanders haciendo foco en su plan insignia de un sistema de salud único y centralizado), la realidad es que ambos acordaron implicitamente que el enemigo en este tema es Donald J. Trump y se encargaron de criticar el liderazgo del actual presidente en la crisis. Algo que no suele verse en los debates de primarias donde los candidatos intentan diferenciarse entre sí.

Es más, el tono entre los candidatos fue lo suficientemente cordial como para que de manera relajada contaran que no se dieron la mano detrás del escenario sino el codo, por el coronavirus. Biden y Sanders son septuagenarios y esto los convierte en parte de la población de alto riesgo ante el virus. Sus campañas cambiaron los grandes eventos por foros en línea, y hasta el propio debate cambió de formato para evitar el amontonamiento de gente.

Sobre el tema de coronavirus volvieron varias veces, y hasta cerraron el debate hablando de eso. Esta claro que es el tema que preocupa a la gente, pero en dos horas también tocaron algunos temas más.

El rol de la mujer en la sociedad y las desigualdades

Ambos candidatos hablaron de la necesidad de que terminen las desigualdades entre hombres y mujeres en nuestra sociedad. El tema surgio a raíz de una pregunta en la que se destacaba que pese a que este ciclo electoral se había visto el mayor número de mujeres lanzándose a la Presidencia en la historia, en definitiva la contienda se iba a decidir entre dos hombres blancos.

Biden aprovechó la ocasión para comprometerse públicamente a elegir una compañera de fórmula mujer. De inmediato las redes sociales explotaron sobretodo con dos nombres: Amy Klobuchar (reciente contendiente en esta primaria que al renunciar a su candidatura dió apoyo explícito a Biden) y Michelle Obama (amiga de Biden y la persona con mayor imágen positiva en el partido demócrata).

Sanders no se comprometió públicamente a elegir una mujer si gana la nominación, pero dijo que se inclina a pensar que así sería. Llevando su respuesta a un plano más ideológico djio que hay muchas mujeres progresistas muy capacitadas.

El apoyo a quien resulte ganando la nominación

Una sombra que ha perseguido a Sanders los últimos cuatro años es la que asegura que cuando Hillary Clinton ganó la nominación él no hizo lo suficiente para que sus seguidores apoyaran a la ex Secretaria de Estado. Varias voces relevantes del partido han dicho que ese es un error que esta vez no pueden cometer.

Ambos candidatos aseguraron que si el otro termina ganando la nominación, apoyarán su cadidatura. Y aprovecharon para volver a pegarle al Presidente Trump, dejando en claro que el objetivo es sacarlo de la Casa Blanca. Sanders fue más allá y catalogó a Trump como el Presidente más peligroso de la historia.

Inmigración

Este fue un punto difícil para Biden durante el debate. Ambos candidatos criticaron la política migratoria de la actual administración y hablaron de la necesidad de mejorar el sistema migratorio (empezando por los llamados “Dreamers”), pero Sanders aprovechó la ocasión para recordar que bajo la administración de Barack Obama (donde Biden fue Vice-Presidente) hubo un número record de deportaciones y cerró su idea diciendo “en mi Casa Blanca no se deportará a nadie”.

Biden ha tenido problemas en el pasado explicando su postura con respecto al alto número de deportaciones en los ocho años que estuvo junto a Barack Obama, y hoy no fue diferente.

Dato curioso

Joe Biden tiene fama de ser despistado, confundiendo asiduamente nombres y fechas. Pero en este debate la “perlita” la dió Bernie Sanders al confundir varias veces el ébola con el coronavirus.

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