(Reuters)
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Francia y Croacia disputaban con total normalidad la final del Mundial de Rusia 2018 hasta que, en el minuto siete del segundo tiempo, se produjo una invasión en el campo de juego. Las protagonistas de esa irrupción, que en principio generó preocupación pero que fue rápidamente controlada, fueron las integrantes del colectivo Pussy Riot, una agrupación punk opositora al presidente ruso Vladimir Putin.

Aunque las imágenes fueron captadas por la transmisión oficial, los fanáticos que estaban en las tribunas también hicieron sus propios registros del hecho con sus teléfonos celulares.

Los detalles de la invasión de campo fueron compartidas por diversos usuarios a través de las redes sociales. Así se pudo ver cómo las cuatro integrantes de "Pussy Riot" burlaron el enorme operativo y saltaron hacia el césped vestidas de agentes de seguridad. A pesar de que las fuerzas actuaron con celeridad, algunas llegaron a tener contacto con los jugadores.

El colectivo de punk feminista Pussy Riot se adjudicó la invasión que se vio en todo el mundo, según informó la agencia de noticias AP. Este grupo intenta visibilizar los problemas que existen en la nación gobernada por Vladimir Putin, vinculados mayormente a los derechos de las mujeres.

La televisación quiso evitar que el bochornoso suceso se viera, pero no pudo evitar que el mundo conozca qué era lo que estaba ocurriendo

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