La añeja botella de Whiskey que no se abrirá hasta que Atlas vuelva a ser campeón

En el año de 1954, llegó a las vitrinas del equipo rojinegro una botella de Whiskey escocés que sería abierta, de acuerdo con la consigna estampada en su empaque, hasta que el equipo fundado por Juan José Cortina conquistara su segunda estrella

En 1954 llegó a las vitrinas del Atlas una botella de Whiskey que será abierta cuando el equipo conquiste su segunda estrella (Foto: Twitter/@medranoazteca)
En 1954 llegó a las vitrinas del Atlas una botella de Whiskey que será abierta cuando el equipo conquiste su segunda estrella (Foto: Twitter/@medranoazteca)

En las vitrinas de los equipos de futbol tienen lugar los trofeos obtenidos a lo largo de su historia, aunque también se encuentran las promesas y alicientes para lograr que dichas glorias se repitan en abundancia. En el caso de Atlas, desde 1954 se agregó a las promesas de festejos futuros una botella de Whiskey cuya apertura se realizará exclusivamente cuando los Rojinegros conquisten su segunda estrella. Así quedó establecido en su caja original.

El periodista de Azteca Deportes, David Medrano Félix, difundió una fotografía del paquete en espera de ser abierto cuando la copa vuelva a ser motivo de alegría para la afición rojinegra. Por medio de su cuenta de Twitter, @medranoazteca, aseguró que lleva “67 años guardada. Está en las vitrinas del Club Atlas. Se abrirá cuando el rojinegro sea campeón de primera división”.

En la imagen se observa una caja de cartón con notable deterioro gracias al prolongado paso del tiempo. Se trata de una botella de licor de Whiskey escocés mezclado, de la marca Ballantine’s, que llegó a las vitrinas del equipo tres años después de haberse coronado por única ocasión en la liga profesional. De acuerdo con la información estampada en la caja, consumida por los años sin gloria, fue importada desde Escocia.

El primer campeonato del Atlas fue en 1951. Se recuerda por ser el único titulo de liga del equipo rojinegro (Foto: Atlas FC)
El primer campeonato del Atlas fue en 1951. Se recuerda por ser el único titulo de liga del equipo rojinegro (Foto: Atlas FC)

“Propiedad del Club Deportivo Atlas de Guadalajara para destaparse hasta que el equipo Atlas gane un campeonato de Primera División. La obsequiaron en el año de 1954 el representante en esta ciudad”, es el mensaje escrito a puño en los espacios de aire que quedan entre las leyendas y estampados originales que brindan los pormenores de la botella que contiene.

De acuerdo con diversos sitios de internet, el Whisky de 750 mililitros fabricado por la misma marca, y añejado a lo largo de 25 años, puede ser conseguido por un precio que ronda los MXN 61 mil. El origen de dicho contenido data, al menos, del año 1996. Sin embargo, una botella de la misma época que la exhibida en la vitrina de Atlas y en similar estado de conservación ha sido valuada hasta en MXN 1 millón.

La botella se encuentra exhibida en el mismo estante donde luce el único trofeo de liga que han conquistado. Fue el 22 de abril de 1951 cuando el equipo rojinegro se adueñó de la cima de la tabla en la recién profesionalizada liga mexicana de futbol. La hazaña, que de por sí es recordada como uno de los episodios más gloriosos en la historia del equipo, adoptó tintes magníficos por haber superado en el partido definitivo al acérrimo rival, es decir, las Chivas del Club Deportivo Guadalajara.

La dupla consolidada entre Julio Furch y Quiñones ilusiona a la afición rojinegra con el segundo título de su historia (Foto: Twitter/@golesycifras)
La dupla consolidada entre Julio Furch y Quiñones ilusiona a la afición rojinegra con el segundo título de su historia (Foto: Twitter/@golesycifras)

No obstante, aquel polémico triunfo también fue la firma de una sentencia, enunciada por un legendario de las Chivas, que se ha extendido por más de 70 años. La impresión por la derrota fue tal que el exdirectivo rojiblanco, Ángel Bolumar, fue víctima de un infarto en la grada. Contagiado por el enojo, el Tubo Gómez emitió una declaración al término del partido que, sin saberlo, dictaría el destino del equipo al pie de cada una de las letras que mencionó.

“Festejen que no van a volver a ser campeones en 50 años. Es más, antes de que yo me muera no vuelven a coronarse”, afirmó sin saber que el poder de sus palabras, o la mala suerte, se encargaría de cumplir aquella persistente maldición que ha durado un poco más de siete décadas.

Setenta años después de aquel pasaje, la Academia cuenta con la oportunidad de volver a llevarse el trofeo a sus vitrinas. Será en la serie contra León cuando extiendan un año más la sequía o puedan darle fin a la maldición del Tubo Gómez y por fin puedan abrir la botella de Whisky que ha esperado casi tan paciente como la afición rojinegra.

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