La acción de la polémica: fue infracción de Kimpembe, quien amplía el volumen de su cuerpo

El Manchester United consiguió una heroica clasificación a los cuartos de final de la Champions League: le ganó 3-1 al PSG en el Parque de los Príncipes, con un penal a instancias del VAR, sancionado en tiempo de descuento, que Marcus Rashford transformó en gol con un remate furioso. El árbitro Damir Skomina fue advertido por la Asistencia Arbitral por Video de que existía una potencial infracción de Presnel Kimpembe tras un remate de Dalot, que inmediatamente reclamó mano. Y la polémica se apoderó del epílogo del vibrante encuentro. ¿Acertó el juez esloveno en la sanción?

La respuesta es sí. Cuando el ingresado Dalot remató al arco, Kimpembe salta y gira para ponerse de espaldas en pos de impedir que la pelota se dirigiera hacia el arco, pero con su brazo derecho amplía su volumen de forma deliberada y antinatural, razón por la cual la infracción estuvo correctamente sancionada.

El VAR sólo le informó el hecho a Skomina, que la jugada representaba un potencial penal. Luego, el árbitro se acercó a la pantalla dispuesta en el campo de juego para observar la acción y hacer valer el derecho que le otorga la regla 5: la decisión final le pertenece al juez.

Kimpembe, de 23 años, defensor, de origen francés y con ascendencia congoleña y haitiana, quedó como el "villano" para los aficionados del PSG y se lo notó visiblemente afectado tras la sanción del penal. Debutó en el equipo parisino en la temporada 2014/2015, comenzó defendiendo la camiseta de Congo en las selecciones juveniles, luego aceptó pasar a representar a Francia. El error lo acompañará como una marca, en una franquicia que, una vez más, armó un plantel con estrellas para aspirar al título en la Champions, y volvió a quedar en el camino en octavos de final.

Damir Skomina, por su parte, tras la deliberación para sancionar el penal, terminó otorgando diez minutos de descuento (siete, más los tres que ya había señalado cuando sucedió la jugada del penal). De todas maneras, el París Saint Germain, más allá de alguna acción individual de Di María, no logró generar el peligro suficiente como para revertir lo que la falta de Kimpembe había decretado: la clasificación del Manchester United y su despedida de la competencia continental más importante de Europa.

La ejecución de Rashford, que sentenció el 3-1 en favor del conjunto inglés

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