Fue la segunda pelea de la noche. Tras la victoria del británico Nad Narimani ante el brasileño Anderson Dos Santos, Devin Powell y Jesús Pinedo saltaron al octágono para continuar con el espectáculo porteño.

Sin embargo, la estrategia de defensa del luchador de Estados Unidos llamó la atención y despertó el repudio del público presente. Como si se tratara de una especie de tortuga, el norteamericano empleó unos movimientos que también generaron el fastidio en el peruano.

La batalla se resolvió por decisión unánime de los jueces, quienes le dieron la victoria al incaico. La iniciativa de Pinedo y algunos intentos que llegaron al rostro de Powell fueron los argumentos para que el debutante festeje ante el pueblo argentino.

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