Leí hoy las noticias, oh chico,
sobre un afortunado que alcanzó su meta,
y aunque la noticia era bastante triste,
bueno, yo me tuve que reír,
vi la fotografía.

El 26 de mayo de 1967 Los Beatles lanzaron el álbum Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, el octavo de la banda que cambió para siempre la historia del rock mundial, y que cerraba con la canción "A Day in the Life", creada por John Lennon y Paul McCartney. La letra, escrita principalmente por el artista que fue asesinado el 8 de diciembre de 1980, se inspiró en noticias que leyó en periódicos de la época, aunque no todos los casos fueron completamente ciertos.

Se voló los sesos en un automóvil,
no se dio cuenta que el semáforo había cambiado,
una multitud se quedó allí mirando,
habían visto su cara antes.
Nadie estaba realmente seguro si el era de la Cámara de Lores.

La canción de Los Beatles

Más de cinco décadas después del lanzamiento de aquella canción, el tema ha logrado lo imposible: unir a las dos Coreas. Si bien el objetivo del mismo no era buscar la paz entre las dos naciones asiáticas, que ya en aquella época protagonizaban bombardeos que provocaban el amontonamiento de cadáveres, ha servido para que la realidad se asemeje -al menos un poco- al mundo de paz que la banda británica imaginaba.

Vi una película hoy, oh chico,
el ejército inglés acababa de ganar la guerra.
Una multitud volvió la cara,
pero yo tuve que mirar
habiendo leído un libro.
Me encantaría entusiasmarte.

Ryom Tae Ok , de 18 años, y Kim Ju Sik, de 25, son los dos artífices de esta historia. Durante el Trofeo Nebelhorn disputado en septiembre de 2017 en Alemania, los patinadores norcoreanos salieron al hielo a dar lo mejor de sí en busca de un lugar en los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang 2018.

La versión de Jeff Beck

Me desperté, me caí de la cama,
arrastré el peine por mi cabeza,
encontré el camino para bajar las escaleras y me bebí una taza,
y mirando hacia arriba me di cuenta que llegaba tarde.

Con la versión del guitarrista inglés Jeff Beck de "A Day in the Life" iluminando de música la pista y su perfecta performance que acompañó los acordes, los oriundos de Pyongyang lograron capturar uno de los último boletos para el certamen olímpico. De esta manera, se transformaron en los únicos atletas de su país que han logrado clasificar gracias a sus méritos deportivos, aunque la delegación podría ser mayor debido al acuerdo que firmarían ambas naciones en Suiza el 20 de enero. En el mismo se establecerá la conformación de un grupo norcoreano de deportistas, seguidores, artistas, observadores, periodistas y un equipo de demostración de taekwondo, para simbolizar la paz entre ambos países que siguen en guerra.

Encontré mi abrigo y cogí mi sombrero,
llegué al autobús en pocos segundos,
encontré el camino de subida por las escaleras y me fumé uno,
y alguien habló y entré en un sueño.

Al menos por un momento, el deporte y la música se fusionaron. Con la guitarra de Jeff Beck marcando el ritmo y los ideales de Los Beatles cobrando vida, el show que los patinadores brindaron fue magnífico. La performance culminó con un abrazo de la pareja en el centro de la pista y la posterior felicitación de su entrenador, el francés Bruno Marcotte, quien les anticipaba con un gesto que lo habían logrado. Habían obtenido la clasificación. Ahora, deberán demostrar que están a la altura del torneo que se celebrará entre el 9 y el 25 de febrero.

Escuché hoy las noticias, oh chico,
cuatro mil agujeros en Blackburn Lancanshire,
y aunque los agujeros eran bastante pequeños,
tuvieron que contarlos todos,
ahora saben cuantos agujeros son necesarios para llenar el Albert Hall.
Me encantaría entusiasmarte.

Debido a que su nación había boicoteado los últimos Juegos realizados en Corea del Sur, Seúl 1988, y suele ausentarse en las citas olímpicas, Tae Ok y Ju Sik serán protagonistas del torneo, al ser los primeros atletas que participarán de un certamen olímpico en la nación considerada enemiga por su país natal. Así, la bandera de Corea del Norte podría flamear en Corea del Sur dándole al mundo una muestra de paz que parecía impensada, hace al menos un tiempo. En parte, gracias a la canción de Los Beatles.