Ingeniero colombiano de 104 años terminó su tesis doctoral y habría resuelto un enigma centenario

Luego de tres décadas de trabajo, el ingeniero Luis Chiquito Caicedo envió su tesis doctoral a la Universidad de Manchester para su revisión. Asegura haber resuelto un problema que ha tenido pensando a los ingenieros durante 200 años.

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Lucio Caicedo estudió en Manchester,
Lucio Caicedo estudió en Manchester, al haber ganado una beca en 1947. Foto: Unimedios - Universidad Nacional

Aprender algo nuevo durante la pandemia y aprovechar el tiempo libre en los meses de aislamiento obligatorio, para algunos fue romantizar la crisis mundial por la aparición del covid-19. Para otros, sin embargo, fue la oportunidad de romper imaginarios e, incluso, desafiar los límites de la edad. Tal es el caso de Lucio Chiquito Caicedo, quien, a sus 104 años de edad, terminó su tesis doctoral.

La tesis de este colombiano, cuyo apellido nada tiene ver con la grandeza de su pensamiento, podría marcar un hito en la ingeniería. Con el proyecto presentado a la Universidad de Manchester busca demostrar que encontró la fórmula para calcular el caudal óptimo de un río para producir energía eléctrica, algo que, asegura, han tratado de resolver los ingenieros durante décadas y el solucionó con una fórmula matemática.

Su hallazgo, de ser reconocido por el centro educativo, representaría un logro para los matemáticos, pues el enigma en torno a la fórmula que él encontró lleva por lo menos 200 años sin ser resuelto. También sería un sueño cumplido para Lucio, quien dedicó 30 años a investigar el tema que finalmente desarrolló en su tesis. Asegura que sería todo un orgullo alcanzar un logro tan anhelado en un año que puso el mundo ‘patas arriba’.

Que su tesis sea aprobada tomará varios meses de revisión, según el propio Lucio. “Ahora viene un proceso muy largo, porque primero hay que nombrar un consejo examinador, este consejo está compuesto por tres personas, un inglés, y otros dos europeos de distintas universidades”, aseguró para el portal colombiano Semana.

La última vez que presentó el texto a revisión ante sus pares para aspirar al doctorado la discusión sobre su planteamiento tardó 25 meses y tuvo que redactar unos “170 correos electrónicos aclarando los puntos de vista”, según las declaraciones que dio a los medios de comunicación, tras el último envío de documentos a Manchester.

Una vida dedicada al estudio

Lucio nació el 22 de mayo de 1916, en Cali, al occidente de Colombia, pero lleva gran parte de su vida radicado en Medellín. Asegura que dedicarse al estudio es lo que le ha permitido cumplir más de un siglo de existencia. Además de “aprovechar para leer y estudiar en horas muertas”, le suma al secreto de la “eterna juventud” comer mucha fruta y ducharse con agua fría.

También ejercitarse, como lo hizo durante décadas, con largas caminatas durante sus trabajos de campo, y madugar, porque, asegura, “el tiempo viene y va, y el tiempo perdido jamás volverá”, o, como también afirma, “el muchacho que no aprovecha la mañana pierde el día”.

En su más reciente viaje a los Estados Unidos, en diciembre de 2019, para visitar a una de sus hijas, que vive en Austin, Texas, aprovechó para estudiar algo sobre energía solar y ahora quiere retomar el aprendizaje del alemán. Es que, asegura, su mente no se detiene. “Yo no dejo de pensar, incluso sigo pensando hasta dormido. En sueños resuelvo problemas de geometría, y lo resuelvo bien -declaró para la publicación especial que se publicó en 2015 con motivo de los 60 años de las Empresas Públicas de Medellín-. Hace poco estaba escribiendo un artículo de matemáticas. Esa noche, antes de cerrar los ojos, repasé mentalmente lo que había escrito y luego me dormí. Al día siguiente me levanté y le avisé a mi hija en Noruega que suspendiera la traducción que estaba haciendo del artículo. ¿Por qué, papá?’, se extrañó ella. Porque los dos primeros párrafos están equivocados, le dije. Anoche lo soñé y lo verifiqué. ¿Si ve? Hasta dormido sigo pensando”.

Chiquito nació en 1916, en medio de la Primera Guerra Mundial, dos años antes de la conocida Gripe Española, que, al igual que el covid-19, puso en vilo al planeta. Con la Segunda Guerra Mundial también tuvo gran cercanía, pues en ese entonces vivía en Inglaterra, luego de haberse mudado allí en 1943, después de ganarse una beca a la que aplicó gracias a un aviso en un periódico. “Al otro día, a las 8 de la mañana, salimos por tren hacia Londres. Todo lo que vi en el trayecto era desolación. La estación del tren no tenía techo: lo habían bombardeado. Aviones caídos. Edificios derribados. Destrozos y escombros por todas partes. Me asusté. ¿Yo adónde me metí?”, narró para la publicación especial de Empresas Públicas.

En Colombia fue egresado del programa de Ingeniería Civil de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional, sede Medellín. En 1947 se graduó como ingeniero civil de la Universidad de Manchester, donde comenzó sus estudios en Hidráulica. Su diploma dice que es Master of Science and Tecnology del Instituto de Ciencia y Tecnología de la Victoria University de Manchester.

Fue en 1989, a sus 73 años de edad, ya jubilado y poco más de cuatro décadas después de haberse graduado como ingeniero civil, que comenzó su proyecto de tesis doctoral, la misma a la que este 2020 le dio su estocada final y presentó finalmente en septiembre a la universidad. “Cuando el tiempo me lo permitía, lo retomaba, pero apenas hace cuatro años logré concretar, buscando estadísticas de los diferentes ríos del mundo. Investigué ocho ríos, de los cuales dos son de Colombia: Cauca y Sogamoso”, explicó su proceso para el medio Vivir en el Poblado.

Antes había estudiado algunas otras cosas, incluyendo un máster en Ciencia y Tecnología, con especialización en Hidroeléctrica, y emprendió varios exitosos proyectos empresariales en Colombia, entre ellos fue fundador de las Empresas Públicas de Medellín, una de las empresas prestadoras de servicios públicos más importantes de América Latina.

En la actualidad, Chiquito es considerado uno de los personajes más influyentes de la ingeniería colombiana durante el siglo XX. Fue declarado egresado iluestre de la Facultad de Minas de Medellín, recibió moción de exaltación y reconocimiento por su labor académica e investigativa en la Universidad Nacional y la orden al Mérito Don Juan del Corral categoría Oro, una de las condecoraciones más importantes que se otorgan en el departamento de Antioquia.

Ahora solo espera que todo salga bien para poder ir a defender personalmente su investigación en Manchester. ¿Lo logrará? Lucio, quien tiene cinco hijos, 12 nietos y ocho bisnietos, cree que sí, pues, como el mismo le dice a los jóvenes, para quienes siguen el camino del esfuerzo y la disciplina “la recompensa es incalculable”.

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