Las ‘escuelas’ paramilitares donde los niños aprendían a matar y desmembrar: escalofriantes relatos salen a la luz

Grupos de autodefensas entrenaron a menores de edad para cometer crímenes a sangre fría que incluían mutilaciones. Así lo revela el último informe del CNMH.

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Referencia / AFP
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Según el más reciente informe del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), presidido por Darío Acevedo, el grupo paramilitar del Clan Isaza, de las autodefensas del Magdalena Medio, armó una facción constituida por niños que no solo aprendían a asesinar, sino también a desmembrar a sus víctimas.

También así lo revelan documentos de la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá. Este grupo reclutaba “a menores de edad para que ingresaran a las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio”, dice el documento. Operaban en zonas rurales y urbanas de los departamentos de Caldas, Cundinamarca, Antioquia y Tolima.

En el informe, conocido por Infobae, un testigo afirma: "en Las Mercedes a mí me tocó en una brigada, yo fui con la bacterióloga a hacer una brigada de RH, donde me tocó ver una cantidad de niños (…) no, pues 10, 11 años, con unos fusiles que antes los tenían que levantar, Dios mío, porque les daban en el piso, porque era más grande el fusil que ellos. (CNMH, CV, Salazar M., 2017, 28 de agosto).

Por otro lado, en el informe también se revela cómo operaban estas ‘escuelas’ y cómo les enseñaban a los menores a asesinar y a desmembrar a sus víctimas con el fin de amedrentar al resto de habitantes de los pueblos.

“En cualquier parte se veía eso, una tortura; matar a alguien, en cualquier lado se hacía: se llevaba para allá, pa' esos montes, y ahí sí, se hacía el hueco y los tapaban. ¿Dónde aprendían a desmembrar? En la escuela. Sí, porque le enseña, igual eso pues no tiene ciencia. Yo miré mucho de eso, igual a mí me tocó ayudar, pues, a tener, pues ya uno muerto, y hacer huecos y tapar. Eso es muy duro. –¿Cómo así que a tener?– No, yo cogerle la mano, y otro cortaba e iba echando al hueco… –¿Y con qué lo cortaba?– Con unos macheticos que uno carga o navajas grandes. –¿Y ese caso fue por qué?– Eran manes que los traían ahí, ya ladrones moridos (sic). Y ya uno los enterraba por allá. Había otros, que eran solo matarlos y dejarlos ahí pa' que los vieran; había otros que había que desaparecerlos. –¿Y por qué la diferencia?– Yo no entiendo; unos eran como pa' que cogiera el escarmiento”, dice uno de los testimonios de paramilitares desmovilizados, recogidos por el Centro de Memoria.

Fuente: CNMH
Fuente: CNMH
  • Las escuelas

Este grupo paramilitar tenía al menos cinco escuelas de ‘instrucción militar’: ‘Águila 10’, Finca La Iglesia y La Guayabera, en Puerto Triunfo, Antioquia; y La Danta y Palos Verdes, en el corregimiento La Danta, en Sonsón, Antioquia.

La historia de este grupo paramilitar se remonta a los años 70, cuando varios campesinos de Antioquia, en conjunto con el Ejército Nacional de Colombia, se armaron para combatir la violencia que sufría la zona con los grupos insurgentes. Así se fueron conformando las Autodefensas del Magdalena Medio.

Con el tiempo, Ramón Isaza se convirtió en uno de los hombres más poderosos y a la vez más temidos de las autodefensas. Después de aglutinar varios ejércitos de paramilitares, se alió con fuerzas de narcotráfico para tener el control militar y comercial de esa zona. Varios de sus hombres, entre ellos sus hijos, fueron entrenados por el mercenario israelí Yair Klein.

Según un desmovilizado en la escuela Palos Verdes fueron desaparecidas más de cien víctimas. Se estima que las víctimas a manos de paramilitares en el país son más de 8900 personas asesinadas selectivamente.

“Ahí puede haber entre cien y doscientos cadáveres. O sea, por encimita. Sino, desde que tengan contacto con la Fiscalía de Manizales, yo a ellos los llevé allá. Y no volvieron a llamarme, ni sé en qué pararía, no volvieron a llamar. A ellos les dio como miedo”, cuenta el relato de otro desmovilizado de las autodefensas.