Rayas diabólicas falciformes: claves científicas y esfuerzos internacionales para evitar su desaparición

Un informe de BBC Wildlife Magazine analizó el trabajo en las Azores liderado por la bióloga marina Ana Filipa Sobral, donde se estudian el comportamiento, la reproducción y los desplazamientos de la especie, en un contexto marcado por la sobrepesca y recientes medidas globales que buscan reforzar su protección

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Una raya diabólica falciforme de color verde oscuro y blanco nada en aguas oceánicas azules, con un pequeño pez más oscuro adherido a su parte inferior
El monte submarino Ambrósio, en las Azores, destaca como uno de los escasos sitios de agregación confiable de rayas falciformes Mobula tarapacana a nivel mundial

Cada verano, el mar de las Azores se convierte en escenario de una concentración extraordinaria: decenas de rayas diabólicas falciformes de la especie Mobula tarapacana surcan las aguas que rodean el monte submarino Ambrósio, un enclave frente a la isla de Santa María y considerado uno de los pocos sitios de agregación confiable en el mundo.

El avistamiento atrae tanto a científicos como a buceadores, que documentan cómo estos animales se desplazan coordinadamente y se aproximan a los humanos.

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Según publicó la revista de divulgación científica BBC Wildlife Magazine, esta presencia representa una oportunidad para la investigación y el diseño de estrategias de conservación, en un contexto donde la supervivencia global de la especie está amenazada.

Una gran raya diabólica falciforme de color gris y blanco nada elegantemente bajo el agua azul profunda, mostrando sus aletas pectorales extendidas
Sobrepesca, captura incidental y comercio ilegal de láminas branquiales son las principales amenazas para la supervivencia de la Mobula tarapacana en océanos Atlántico, Índico y Pacífico

Desde 2025, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica a la Mobula tarapacana en Peligro Crítico, reflejando la gravedad de la situación en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico.

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Factores como la sobrepesca, la captura incidental y el comercio internacional de láminas branquiales destinadas al mercado de medicinas asiáticas provocaron una fuerte reducción de sus poblaciones a nivel mundial.

Un animal vulnerable y de biología singular

Las rayas falciformes se distinguen por su tamaño: exhiben una envergadura de hasta 3,4 metros, un dorso de color verde oliva a marrón y un patrón ventral individual en cada ejemplar.

Son las buceadoras más profundas de entre las mantarrayas y rayas diablo, sumergiéndose hasta 2.000 metros en aguas próximas al punto de congelación. Un sistema vascular especializado, el rete mirabile, mantiene su cerebro a temperatura adecuada durante estas inmersiones, permitiéndoles alimentarse en las capas profundas de la columna de agua.

Vista superior de dos rayas Mobula tarapacana de color azul verdoso oscuro nadando bajo el agua clara con un fondo marino borroso
La baja tasa reproductiva de la Mobula tarapacana, con producción de una sola cría cada varios años, complica la recuperación de la especie ante condiciones adversas

La vulnerabilidad de la especie se debe a su baja tasa reproductiva: una hembra sólo produce una cría cada varios años y las juveniles tardan cerca de 10 años en alcanzar la madurez. Además, expertos consultados por BBC Wildlife Magazine explicaron que este ritmo de reproducción lento intensifica el impacto de la pesca y complica la recuperación de la población.

Investigación pionera en las Azores

La bióloga marina Ana Filipa Sobral lidera el proyecto Manta Catalog Azores, un programa de monitoreo que desde 2012 recopila datos y fotografías para identificar y estudiar estos animales en el archipiélago. El catálogo cuenta con 339 individuos registrados, incluyendo detalles de sus desplazamientos, ciclos reproductivos y fidelidad a los sitios de agregación.

El trabajo de Sobral integra técnicas como la reunión de muestras de piel para análisis genéticos y la fotogrametría de video estéreo, que posibilita medir la envergadura de las rayas y estudiar su desarrollo.

En colaboración con el Oceanário de Lisboa, el principal acuario de Portugal, el equipo planea emplear ecografía sin contacto, una tecnología no invasiva que permite analizar los órganos reproductivos bajo el agua y obtener información sobre los patrones de reproducción.

Conservación y ciencia ciudadana

El enclave de Ambrósio, accesible de junio a principios de octubre, funciona como un laboratorio natural para la investigación y el manejo de la especie.

Bióloga marina de gafas en bata blanca escribe en un cuaderno, rodeada de pantallas con datos de mantarrayas, un microscopio y un gran ventanal submarino.
Ecografías no invasivas y ciencia ciudadana aportan datos clave al estudio de la reproducción y comportamiento de las rayas falciformes en las Azores (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre los ejemplares observados predominan las hembras preñadas, pero hasta el momento no se identificaron juveniles, lo que genera preguntas sobre los espacios de cría y las tasas de supervivencia.

La bióloga marina subrayó: “Es muy importante comprender con qué frecuencia estos animales quedan preñados y cuál es la periodicidad de su regreso al archipiélago". El uso de ecografía aportará datos nuevos a la biología reproductiva de la especie.

La participación comunitaria amplía el alcance de la investigación. Buceadores y turistas contribuyen con fotografías y reportes, que se suman a la base de datos del proyecto.

El turismo responsable, regulado mediante códigos de conducta elaborados con la participación de organizaciones como la ONG internacional de conservación marina Manta Trust, asegura que las interacciones se realicen en condiciones seguras tanto para los animales como para las personas.

Protección internacional y retos futuros

En noviembre de 2025, la 20.ª Conferencia de las Partes de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, el principal tratado global para regular el comercio internacional de especies amenazadas, incluyó a todas las mantas y rayas diablo en el Apéndice I, con lo que prohibió el comercio internacional de estos animales y sus derivados.

La inclusión de todas las mantas y rayas diablo en el Apéndice I de la CITES desde 2025 prohíbe el comercio internacional de la Mobula tarapacana y refuerza su protección global (REUTERS)
La inclusión de todas las mantas y rayas diablo en el Apéndice I de la CITES desde 2025 prohíbe el comercio internacional de la Mobula tarapacana y refuerza su protección global (REUTERS)

Según detalló BBC Wildlife Magazine, la medida fue adoptada por consenso unánime y representó un avance en la protección de la especie a escala mundial.

A pesar de estas acciones, la movilidad de las rayas falciformes plantea nuevos interrogantes sobre su gestión efectiva. “Necesitamos entender sus movimientos para protegerlos de manera efectiva”, señaló Sobral.

El seguimiento a largo plazo en las Azores busca cubrir los vacíos de información sobre su ecología y ciclos vitales. El futuro de la especie depende de la continuidad de los esfuerzos científicos, el refuerzo de protecciones nacionales y el cumplimiento internacional de la legislación vigente.

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