Científicos crearon un mapa que permite analizar el desarrollo del cerebro desde el nacimiento

Un equipo de la Universidad de Oslo divulgó un atlas digital para observar el sistema nervioso desde el cuarto día de vida hasta la adultez

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Científicos noruegos crean un atlas
Científicos noruegos crean un atlas digital en 4D para explorar el cerebro de ratón (Imagen Ilustrativa Infobae)

En una sala de investigación en Oslo, una imagen en la pantalla parece sacada de una herramienta de mapas, pero muestra el interior de un cerebro de ratón. Un clic destaca una pequeña región, otro clic, y los colores cambian, iluminando nuevas áreas.

Lo que se observa no es un simple modelo: es un atlas digital en 4D que permite explorar el crecimiento cerebral etapa por etapa, desarrollado por científicos de la Universidad de Oslo.

Esta herramienta representa un avance en la visualización del cerebro que abre nuevas rutas en la investigación de enfermedades neurológicas.

El nuevo atlas DeMBA permite a los usuarios seguir el desarrollo del cerebro de ratón desde el día 4 tras el nacimiento hasta el día 56, cubriendo 53 etapas de crecimiento.

La iniciativa, publicada en la revista Nature Communications, ofrece una visualización interactiva que recuerda a plataformas de mapas digitales, con opciones para observar el órgano desde cualquier ángulo y avanzar por cada fase como si se tratara de una película.

Según explica Heidi Kleven, investigadora del Departamento de Medicina Molecular de la Universidad de Oslo e integrante del proyecto, el atlas “funciona como una especie de Google Earth para el cerebro”, permitiendo observar tanto la estructura como la función cerebral en diferentes momentos del desarrollo. “El cerebro es un poco como un universo. Queda tanto por descubrir como lo que ya conocemos”, sostuvo Kleven.

La herramienta permite visualizar el
La herramienta permite visualizar el desarrollo cerebral etapa por etapa, desde el nacimiento hasta la adultez

Un modelo para entender la mente humana

Utilizar el cerebro de ratón como modelo no es casualidad. “El cerebro en los ratones y en los humanos comparte muchas características fundamentales. Por eso, los investigadores pueden emplear el cerebro de ratón para comprender cómo se organiza el cerebro y cómo funcionan sus sistemas”, detalló Kleven.

Es decir, el cerebro de ratón se usa como modelo porque tiene cosas básicas muy parecidas a nuestro cerebro, aunque es más pequeño y con una superficie lisa, mientras que el humano tiene pliegues que hacen que la parte exterior del cerebro sea más grande.

El desarrollo cerebral es un proceso complejo que comienza en la cuarta semana del embarazo en humanos y se extiende hasta aproximadamente los 25 años de edad.

En el caso de los ratones, el atlas DeMBA sigue ese trayecto desde las primeras etapas después del nacimiento hasta la adultez, permitiendo examinar los cambios estructurales y la organización funcional a lo largo del tiempo.

Una herramienta clave para investigar trastornos neurológicos

El atlas DeMBA ofrece una
El atlas DeMBA ofrece una experiencia interactiva similar a plataformas de mapas digitales (Imagen Ilustrativa Infobae)

La utilidad de DeMBA va más allá de la mera visualización. El atlas facilita la comparación precisa de regiones cerebrales en distintos momentos del desarrollo, lo que resulta esencial para quienes estudian enfermedades como el autismo, la esquizofrenia o el TDAH.

“El atlas puede ser útil para quienes investigan trastornos cerebrales que aparecen en la adolescencia”, afirmó Kleven. “Ahora los investigadores pueden comparar más fácilmente qué es similar y qué difiere según la edad cuando buscan teorizar en qué momento ocurre algo en el desarrollo”.

“Se convierte en una especie de máquina del tiempo donde se pueden colocar los datos en la etapa de desarrollo adecuada y compararlos con información de otras edades”, añadió la investigadora. Es decir, se puede ver cómo cambia el cerebro en cada etapa y comparar datos de diferentes edades para entender cuándo ocurren ciertos cambios o problemas.

Ciencia abierta y colaboración internacional

El desarrollo de DeMBA se basa en la reutilización de imágenes abiertas generadas por otros equipos científicos. Kleven subrayó la importancia de compartir datos en la investigación actual: “Este atlas está construido sobre la reutilización de volúmenes de imágenes disponibles públicamente creados por otros investigadores. Nos ayuda mucho que los científicos compartan sus datos para que puedan ser reutilizados. Ahorra mucho trabajo y recursos”.

Utilizar cerebros de ratón permite
Utilizar cerebros de ratón permite comprender principios básicos aplicables al cerebro humano (Imagen Ilustrativa Infobae)

La investigación es parte de un esfuerzo internacional liderado por los profesores Jan Bjålie y Trygve Leergaard en la Universidad de Oslo, con el apoyo de la infraestructura EBRAINS.

Este proyecto se inscribe dentro de la iniciativa europea Human Brain Project, que ha movilizado más de seis mil millones de coronas noruegas para impulsar la ciencia del cerebro y el desarrollo de herramientas digitales colaborativas.

Un recurso para la comunidad científica global

El atlas digital DeMBA ya está disponible para la comunidad científica a través de EBRAINS, una plataforma que facilita el acceso y la colaboración entre investigadores de todo el mundo.

La integración de datos abiertos y herramientas interactivas como DeMBA favorece el avance de la neurociencia, permitiendo que especialistas puedan crear secuencias de imágenes desde cualquier ángulo y acceder a información detallada sobre las distintas áreas cerebrales.

El trabajo de Harry Carey, coautor del estudio junto a Kleven, y el respaldo de la infraestructura europea, consolidan a DeMBA como una referencia en el mapeo cerebral en tiempo real. El desarrollo de este atlas representa una nueva etapa en la comprensión del cerebro, acercando a la ciencia a responder preguntas sobre el origen de los trastornos neurológicos y el funcionamiento de la mente.