Hallan un fósil de tortuga de 89 millones de años en EEUU: nuevas pistas sobre ecosistemas antiguos

El ejemplar fue identificado como el más antiguo de su tipo en América del Norte

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La identificación de Donatello, el
La identificación de Donatello, el ejemplar juvenil de un metro de longitud, permite reducir en cinco millones de años la datación previa del fósil más antiguo del género Basilemy, según los autores (Biología Histórica (2025). DOI: 10.1080/08912963.2025.2555260)

El hallazgo de un fósil de tortuga de 89 millones de años en el suroeste de Montana obliga a actualizar la cronología de las migraciones animales durante el Cretácico y revela nuevas pistas sobre la formación de los ecosistemas antiguos en Norteamérica. Este descubrimiento, realizado por un equipo de la Universidad Estatal de Montana (MSU), sitúa ahora al género Basilemys en un momento más temprano de lo que se sospechaba, reduciendo en cinco millones de años la datación del espécimen más antiguo conocido.

Las implicancias van más allá de la paleontología local, ya que refuerzan hipótesis sobre intercambios faunísticos intercontinentales y el impacto de grandes cambios climáticos en la dispersión de especies, según afirmaron los investigadores en un artículo publicado en la revista Historical Biology.

El fósil, apodado Donatello por los estudiantes que lo descubrieron en 2021, fue identificado durante una expedición dirigida por el entonces estudiante de grado Jack Prall junto a su compañero de posgrado Brendan Clark. El ejemplar, un juvenil de un metro de longitud, resultó ser el fósil de Basilemys más antiguo datado directamente hasta la fecha, superando el anterior registro confirmado de 84 millones de años, según sostuvo Clark.

Distintas generaciones de investigadores y estudiantes han transformado el suroeste de Montana en un circuito clave para la paleontología de vertebrados. Prall y Clark, en colaboración con el Museo de las Rocosas y otros miembros del Departamento de Ciencias de la Tierra de la MSU, profundizaron el análisis de Donatello tanto por su valor científico como por su aporte a la comprensión de eventos geológicos globales ocurridos en el Cretácico.

El análisis geocronológico supervisado por
El análisis geocronológico supervisado por el profesor Devon Orme y realizado por Zak Hannebaum determinó que la Formación Frontier donde se halló el fósil tiene una antigüedad de 89 millones de años, superando el anterior registro confirmado de Basilemys de 84 millones de años (Imagen Ilustrativa Infobae)

La atribución precisa de la edad del fósil fue posible gracias a la intervención del estudiante Zak Hannebaum y al uso de técnicas de geocronología bajo la supervisión del profesor Devon Orme. Al analizar el sedimento que acompañaba al fósil, los investigadores determinaron que la formación geológica Frontier donde fue hallado tenía una antigüedad de 89 millones de años. Prall relató que la obtención de estos resultados causó entusiasmo en el equipo: "Resultó ser de unos 89 millones, lo cual fue realmente emocionante cuando obtuvimos esas cifras“.

Por qué es un hallazgo clave

La importancia del descubrimiento reside no solo en la datación, sino también en lo que aporta al debate sobre las migraciones animales desde Asia hacia Norteamérica durante el Cretácico. El género Basilemys, parte de la familia extinta Nanhsiungchelyidae, tiene ancestros asiáticos, pero hasta la fecha tan solo se han encontrado especímenes en América del Norte y Central. Prall explicó: "Es importante destacar que Basilemys es la única tortuga de su familia que se encuentra en Norteamérica; las demás son de Asia“. Gracias a Donatello, la hipótesis de una rápida colonización del oeste del continente, al sur del actual Alaska y Canadá, queda reforzada y permite precisar que el fenómeno se produjo hace poco más de 90 millones de años, cuando las temperaturas polares promediaban 13 ℃ (55 ℉).

Los científicos sugieren que las migraciones de los ancestros de Basilemys estuvieron asociadas a un notable calentamiento polar ocurrido entre 100 y 113 millones de años atrás. La existencia de este fósil en una latitud relativamente baja indica que colonizó nuevas regiones casi inmediatamente después de la llegada de sus antepasados desde Asia. Sin embargo, persiste el enigma sobre cómo sobrevivieron las tortugas durante los períodos de frío polar. El equipo especula que, al igual que algunas especies actuales, estas tortugas pudieron escarbar madrigueras o entrar en letargo invernal para sobrellevar temperaturas extremas.

El equipo de la Universidad
El equipo de la Universidad Estatal de Montana especula que, ante los fríos polares, las tortugas extintas pudieron escarbar madrigueras o entrar en letargo invernal, adaptaciones que explican su supervivencia en ambientes extremos del Cretácico (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tanto Prall como Clark sostienen que estos fósiles reconfiguran la visión sobre el surgimiento de los ecosistemas norteamericanos en la Era de los Dinosaurios, finalizada hace 66 millones de años. La presencia temprana de Basilemys permite rastrear cómo grupos que serían dominantes más tarde ya habían respondido activamente a los cambios climáticos del Cretácico. “Observarlas en una época tan temprana del registro fósil arroja luz sobre los orígenes de los ecosistemas antiguos y proporciona una visión de cómo las tortugas respondieron a un clima cambiante en el pasado”, declararon.

Donatello fue encontrado en la Formación Frontier, en las cercanías de Lima, una zona rica en hallazgos fósiles destacados durante el siglo XXI. Clark desarrolla su tesis de maestría sobre otro fósil de tortuga aún más antiguo recuperado en la misma región, sin que hasta ahora haya podido determinarse si este último corresponde a una nueva especie del género Basilemys debido a lo fragmentario de los restos. “Desafortunadamente, el registro fósil nos da lo que nos da, pero saldremos a buscar más”, manifestó Prall, cuya afición por las tortugas ha crecido tras este descubrimiento.

En pleno auge de las expediciones científicas organizadas por la MSU, la zona también deparó en 2004 un hallazgo pionero en la Formación Blackleaf, próxima a Frontier: los restos de un adulto y dos juveniles de Oryctodromeus cubicularis, un dinosaurio que evidenció por primera vez la existencia de madrigueras y el cuidado parental dentro de ellas, según documentó un estudiante de posgrado de la universidad.

En 2021, otro equipo identificó fósiles de un pequeño crocodiliforme terrestre de unos 95 millones de años de antigüedad, correspondientemente clasificado como una nueva especie con rasgos anatómicos similares a cocodrilos del Cretácico africano y sudamericano. Las coincidencias anatómicas sugieren procesos evolutivos paralelos en distintas regiones del planeta.

El investigador Brendan Clark centra
El investigador Brendan Clark centra su tesis en otro fósil de tortuga más antiguo recuperado en la misma región (Imagen ilustrativa Infobae)

A pesar de la dificultad para atribuir especies concretas a partir de restos incompletos, los paleontólogos consideran que Donatello llevaba una vida comparable a la de las tortugas actuales de climas templados, habitando la orilla occidental de un mar interior extenso. La persistente recolección en la región y el trabajo multidisciplinario han consolidado a Montana como enclave imprescindible en el estudio de la evolución de los vertebrados terrestres y sus respuestas a las transiciones ambientales bruscas, confirmando el papel central de los yacimientos fósiles americanos en el esclarecimiento de la historia natural global.