
Investigadores de la Universidad de Washington, en los Estados Unidos, pusieron sobre la mesa una esperanza para quienes tienen problemas del corazón.
Dieron los primeros pasos en el desarrollo de una potencial terapia que ayuda a limpiar las arterias y proteger el músculo más importante del organismo.
Consiste en una inmunoterapia con anticuerpos que consiguió reducir la placa que tapa los vasos sanguíneos en ratones, según detallaron los científicos en la revista Science.
En el futuro, si la intervención demuestra eficacia y seguridad en ensayos clínicos en humanos, podría ser una opción para quienes no encuentran solución solo con medicamentos para el colesterol.

Este avance no solo disminuye la cantidad de placa, sino que también calma la inflamación y refuerza la fortaleza de las paredes arteriales.
Así, las arterias pueden resistir mejor y el riesgo de infarto se aleja un poco más del horizonte.
El trabajo fue realizado por un amplio grupo de científicos de la Universidad de Washington, en colaboración con la empresa Amgen y otros centros internacionales. El proyecto recibió apoyo de fundaciones, hospitales y organismos públicos de Estados Unidos, Europa y Asia.
El desafío de tratar la placa arterial

La enfermedad cardiovascular es una de las causas de muerte más frecuentes en el mundo.
Las terapias actuales logran frenar el avance de la placa con medicinas y alimentación saludable, pero muchas personas siguen en peligro aunque su colesterol esté bajo control.
La placa arterial no es solo grasa: es una mezcla de colesterol, células inmunes y otras sustancias que se pegan en las paredes de las arterias. Ese proceso se llama aterosclerosis y puede complicar el paso de la sangre, como si un arroyo se llenara de piedras y ramas.
El problema que intentaron resolver los científicos es directo: ¿cómo eliminar la placa ya formada y evitar que cause un infarto?

El objetivo fue encontrar una manera de atacar a las células que mantienen viva esa acumulación peligrosa dentro de los vasos sanguíneos. Para eso, los investigadores buscaron identificar las células exactas que hacen más daño.
Descubrieron que las células musculares lisas pueden transformarse en versiones “moduladas” que atraen más inflamación y empeoran el tapón en las arterias.
El estudio se propuso desarrollar un tratamiento capaz de eliminar esas células moduladas, con la esperanza de reducir el riesgo de que la placa se rompa y cause una emergencia cardíaca.
Así fue el experimento y sus resultados

El equipo examinó arterias humanas de pacientes que habían recibido un trasplante de corazón. Usaron una técnica especial, llamada perfilado de célula única, que permite ver qué hace cada célula y en qué lugar exacto se encuentra.
Gracias a esta técnica, descubrieron una proteína llamada proteína de activación de fibroblastos, presente solo en las células perjudiciales.
Esto permitió diseñar una terapia con una molécula llamada BiTE, que guía a las defensas del cuerpo para eliminar solo las células problemáticas.
Probaron esta innovación en ratones con placas en las arterias y comprobaron que la inmunoterapia logró disminuir la cantidad de placa.

También observaron que la inflamación bajó y las arterias se volvieron más resistentes, como si recibieran un escudo protector.
Para ver cómo funcionaba la terapia, los investigadores usaron un marcador especial que se pega a la proteína de activación de fibroblastos.
Este marcador permite identificar las áreas donde la placa es más peligrosa usando escáneres médicos, una herramienta útil para detectar los puntos críticos en las arterias.
Detectaron que el tratamiento eliminó células ubicadas en zonas especialmente frágiles de la placa, donde el riesgo de ruptura es mayor.
Así, la terapia no solo limpia, sino que también refuerza, lo que puede ser clave para evitar infartos.

El marcador también se probó en personas y permitió iluminar en los escáneres las zonas donde la placa puede ser más peligrosa. Esto ofrece un camino para detectar y tratar mejor las lesiones en el futuro.
El estudio sugiere que la inmunoterapia podría complementar los tratamientos actuales, especialmente para quienes no encuentran alivio solo con medicinas tradicionales.
Recomendaciones, límites y conclusiones

El equipo científico recomienda avanzar con nuevos estudios para asegurar que la terapia sea segura y eficaz en personas. También planea mejorar el marcador para distinguir entre placas estables y peligrosas.
Reconocen que, por ahora, los resultados solo se han visto en ratones y que falta probar la terapia en humanos.
La conclusión es esperanzadora: la inmunoterapia ofrece una nueva herramienta para combatir la enfermedad cardiovascular y cuidar el corazón de quienes más lo necesitan.
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