Un estudio confirma que la muerte de una mascota puede doler tanto como la de un familiar

La investigación, realizada en el Reino Unido, analizó a casi mil adultos y encontró que una parte significativa de las personas experimenta síntomas de duelo intenso y prolongado tras la pérdida de un animal de compañía

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Un estudio revela que la
Un estudio revela que la muerte de una mascota puede causar un dolor comparable al de perder a un familiar o amigo cercano (Imagen Ilustrativa Infobae)

La muerte de una mascota puede provocar un dolor comparable al de perder a un ser querido, según un estudio reciente. El trabajo analizó la experiencia de ciudadanos del Reino Unido que enfrentaron la pérdida de un animal de compañía y los síntomas incluyen tristeza profunda, insomnio y dificultad para retomar la vida cotidiana.

La investigación se realizó con encuestas a 975 adultos. Casi un tercio había perdido a una mascota querida, y la mayoría también había vivido la muerte de una persona cercana. Los autores estudiaron síntomas de trastorno de duelo prolongado, una condición de salud mental que implica dolor emocional intenso y problemas para adaptarse a la vida diaria.

La investigación en Reino Unido
La investigación en Reino Unido encuestó a 975 adultos, destacando que un 21% identificó la pérdida de su mascota como su duelo más difícil (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aunque los manuales clínicos solo consideran el PGD (en español, Trastorno de Duelo Prolongado) para pérdidas humanas, el estudio evaluó si el dolor tras la muerte de una mascota se asemeja al de perder a un familiar o amigo.

De acuerdo con el psicólogo Philip Hyland, autor principal del estudio, los resultados muestran que el 21% de quienes habían perdido tanto a personas como a animales identificaron la muerte de su mascota como el duelo más difícil.

Además, las personas que sufrieron la pérdida de una mascota resultaron un 27% más propensas a cumplir los criterios de PGD en comparación con quienes no la perdieron.

Las personas que atraviesan la
Las personas que atraviesan la muerte de una mascota presentan un 27% más de probabilidades de sufrir trastorno de duelo prolongado (PGD) (Imagen Ilustrativa Infobae)

Reconocimiento social y consecuencias emocionales

Según el estudio, el contexto social influye de manera significativa en la experiencia del duelo. Muchos dueños reportaron sentimientos de vergüenza y aislamiento al manifestar su dolor por la muerte de una mascota. Esta reacción social, denominada “duelo desautorizado”, agrava el malestar, ya que niega la validez del dolor y complica la búsqueda de apoyo.

El informe cita testimonios que reflejan esa tensión. El dolor que sienten quienes pierden una mascota es real, pero frecuentemente no recibe reconocimiento en el ámbito familiar, laboral ni en los servicios de salud. Esta falta de validación puede llevar a que las personas eviten hablar sobre su sufrimiento o no soliciten ayuda profesional.

El fenómeno del 'duelo desautorizado'
El fenómeno del 'duelo desautorizado' surge cuando la sociedad minimiza el dolor de quienes pierden a un animal de compañía (Imagen Ilustrativa Infobae)

La investigación también destaca que el impacto del duelo depende de la relación previa con la mascota. Cuando el vínculo es fuerte, la intensidad del dolor puede superar la que se experimenta por la pérdida de un amigo cercano u otros familiares. Este hallazgo subraya la necesidad de abordar el duelo por mascotas con la misma seriedad que el duelo por personas.

Implicaciones clínicas y desafíos para la salud mental

De acuerdo con Hyland, el reconocimiento del duelo por mascotas en la literatura científica resulta fundamental. Si el dolor tras la muerte de un animal puede alcanzar niveles clínicamente significativos, los profesionales de la salud mental deben considerarlo al evaluar y tratar a sus pacientes.

En ese sentido, el artículo recomienda actualizar las guías diagnósticas para incluir la pérdida de mascotas como posible desencadenante de PGD.

El fenómeno del 'duelo desautorizado'
El fenómeno del 'duelo desautorizado' surge cuando la sociedad minimiza el dolor de quienes pierden a un animal de compañía (Imagen Ilustrativa Infobae)

El equipo de investigación sostiene que excluir la muerte de mascotas de los criterios oficiales no solo carece de base científica, sino que también demuestra insensibilidad ante la realidad de muchas personas. La actualización de los manuales permitiría un diagnóstico más preciso y una mejor atención para quienes lo necesitan.

Además, la visibilización del duelo por mascotas puede reducir el estigma que enfrentan quienes atraviesan esta experiencia. La posibilidad de hablar abiertamente sobre el dolor y buscar apoyo ayuda a prevenir complicaciones emocionales y mejora el bienestar general de los afectados.

La falta de reconocimiento familiar,
La falta de reconocimiento familiar, social y en la salud pública agrava el aislamiento y dificulta la búsqueda de apoyo profesional tras la muerte de una mascota - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una puerta abierta a la empatía y el acompañamiento

El estudio concluye que reconocer la legitimidad del dolor por la muerte de una mascota facilita la expresión emocional y el acceso a ayuda profesional. La relación entre una persona y su animal de compañía constituye un vínculo de apego que, al romperse, genera un dolor real. Por ende, negar la importancia de esta pérdida sólo aumenta el sufrimiento y obstaculiza la recuperación emocional.

De acuerdo con los especialistas, la inclusión del duelo por mascotas en la atención de salud mental permitiría ofrecer recursos adecuados y acompañamiento durante el proceso. Las personas que sufren esta pérdida no exageran ni dramatizan su dolor, por lo que validar su experiencia abre la posibilidad de superar el duelo de manera saludable.

Un vínculo fuerte con la
Un vínculo fuerte con la mascota puede generar un dolor incluso superior al de perder a un familiar o amigo, según el estudio publicado en PLOS One - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El reconocimiento científico del duelo por mascotas representa un avance en la comprensión de las relaciones humanas y animales. La sociedad enfrenta el desafío de acompañar a quienes sufren este tipo de pérdida y de ofrecerles el respeto y apoyo que merecen.

El estudio, publicado en la revista PLOS One, refuerza la necesidad de una mirada más empática y profesional sobre el duelo por mascotas en la actualidad.

La evidencia científica demuestra que el dolor tras la muerte de una mascota es profundo y legítimo. Abordarlo con seriedad y comprensión puede mejorar el bienestar de millones de personas en todo el mundo.