
Una revisión científica realizada por el Instituto HEDCO de la Universidad de Oregón determinó que los juegos de mesa con números lineales favorecen el desarrollo de habilidades matemáticas en niños pequeños. El análisis subraya que estos juegos pueden utilizarse tanto en casa como en el aula y ofrecen beneficios duraderos incluso con sesiones breves. Esta facilidad de implementación convierte a los juegos de mesa numéricos en una herramienta accesible y adaptable para diversos contextos educativos.
El equipo de investigación, liderado por Gena Nelson y Marah Sutherland, efectuó un metanálisis sobre 18 estudios previos acerca del impacto de los juegos de mesa numéricos en la educación infantil. El trabajo, publicado en la revista Review of Educational Research, incluyó la participación de menores desde preescolar hasta segundo de primaria. Para llegar a sus conclusiones, los investigadores analizaron los resultados de distintas intervenciones y observaron efectos consistentes a favor del uso de estos recursos lúdicos.
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Los resultados señalan que actividades como mover fichas por caminos numerados mejoran el conteo y la comprensión aritmética. Según la Universidad de Oregón, estos juegos lineales ofrecen una probabilidad del 76% de mejorar la aritmética cuando se emplean en condiciones similares a las de los estudios analizados. Este porcentaje refleja una tendencia significativa que respalda la recomendación de integrar estos juegos en entornos educativos formales e informales.
En este contexto, la aritmética abarca desde contar en secuencia y asignar números a objetos hasta identificar el valor total de un conjunto. Nelson, profesora asociada del Centro de Enseñanza y Aprendizaje de la Facultad de Educación, afirmó: “Las habilidades matemáticas tempranas son un poderoso predictor del éxito posterior de los niños en la escuela”. La especialista destacó que los niños que adquieren estas competencias a edades tempranas muestran un mejor desempeño académico en los cursos superiores y una mayor confianza al enfrentarse a nuevos desafíos matemáticos.
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Entre los recursos evaluados se encuentra “La Gran Carrera”, desarrollado por el Laboratorio de Interacción de la Primera Infancia de la Universidad de Maryland, junto con materiales creados por DREME Family Math y el Centro de Matemáticas Familiares. El informe de la Universidad de Oregón recopila enlaces a juegos recomendados y recursos descargables para quienes buscan fortalecer la educación matemática inicial en el hogar o en clase. Estos materiales han sido diseñados para ser intuitivos, de bajo costo y fácilmente adaptables a distintos grupos etarios y niveles de habilidad.

Sutherland, investigadora asociada de la Universidad de Oregón, explicó que han incorporado diferentes niveles de desafío matemático en el diseño de sus juegos para adaptarse a las necesidades de cada niño. “Integramos distintos niveles y desafíos matemáticos opcionales según las habilidades del niño”, señaló, en concordancia con la recomendación de crear materiales inclusivos para niños con discapacidades o dificultades de aprendizaje. Esta personalización permite que cada menor avance a su propio ritmo y refuerce áreas específicas donde requiera apoyo adicional.
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El metanálisis indica que los juegos de mesa con números resultan útiles para familias que buscan recursos asequibles para complementar la enseñanza tradicional. El equipo del Instituto HEDCO desarrolla juegos originales y libros de cuentos con contenidos numéricos dirigidos a niñas y niños de tres a cinco años con discapacidad, además de guías para que los padres promuevan el razonamiento numérico en casa. Estas propuestas incluyen recomendaciones prácticas para incorporar el aprendizaje de los números en actividades cotidianas, como cocinar, jugar al aire libre o realizar compras.

La respuesta de las familias ha sido especialmente positiva. La Universidad de Oregón destaca que el entusiasmo de los padres ante actividades adaptables refuerza el potencial de estos recursos en la formación matemática infantil. Muchas familias han reportado mejoras en la motivación y el interés de los niños por las matemáticas, así como un mayor involucramiento de los adultos en el proceso de aprendizaje. Los docentes también han reconocido la utilidad de estos juegos para dinamizar las clases y crear un ambiente participativo.
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A partir de estos hallazgos, los investigadores animan a escuelas y familias a considerar los juegos de mesa numéricos como una herramienta complementaria en la educación inicial. El acceso a materiales de calidad, la flexibilidad en su uso y la posibilidad de adaptar los desafíos matemáticos a las características de cada niño son factores que contribuyen a su eficacia. Así, los juegos de mesa con números se consolidan como una alternativa valiosa para fortalecer la aritmética infantil y fomentar el interés por las matemáticas desde los primeros años.
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