Expertos investigan cómo el mar Caribe cambió de color tras el paso del huracán Melissa

El fenómeno registrado por satélites reveló la magnitud de un desplazamiento de sedimentos submarinos inédito al sur de Jamaica

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El huracán Melissa generó la
El huracán Melissa generó la mayor resuspensión de sedimentos carbonatados registrada en la era satelital, según la NASA (Imagen Ilustrativa Infobae)

El paso del huracán Melissa por el mar Caribe a fines de octubre de 2025 causó destrozos en Jamaica y generó uno de los fenómenos oceanográficos más llamativos registrados por satélite. La fuerza de este ciclón de categoría 5 no solo provocó daños materiales y desplazamientos masivos en la isla, sino que además desató un proceso natural que captó la atención de la comunidad científica internacional al teñir a la región de un azul intenso, según observaron los satélites.

El evento fue documentado y analizado por la NASA. Las imágenes y mediciones satelitales aportaron información inédita sobre los efectos de los grandes ciclones en la dinámica de sedimentos marinos y el ciclo global del carbono.

Un fenómeno sin precedentes en el mar Caribe

Las imágenes capturadas por el satélite Terra de la NASA mostraron que el huracán Melissa produjo la mayor resuspensión de sedimentos carbonatados registrada en la era satelital. Este fenómeno consiste en que la turbulencia de la tormenta agita el fondo marino, levanta partículas de carbonato de calcio, como restos de caparazones y corales, y las dispersa nuevamente en la columna de agua.

Según la NASA, esto ocurrió tras el paso del ciclón sobre el Caribe, donde se localiza la plataforma conocida como Pedro Bank, al sur de Jamaica. Con una profundidad promedio de unos 25 metros, este banco submarino alberga un rico ecosistema de arrecifes de coral, pastos marinos y lechos de arena blanca formados por restos de organismos calcificados, por lo que constituye una de las estructuras geológicas más importantes de la región caribeña.

Antes y después del huracán
Antes y después del huracán Melissa: las imágenes muestran cómo la tormenta removió el lecho marino de Pedro Bank, al sur de Jamaica, transformando el color del océano profundo en un azul turquesa brillante debido a los sedimentos en suspensión (NASA)

James Acker, científico de soporte de datos en el Goddard Earth Sciences Data and Information Services Center de la NASA, explicó que el huracán generó “un tremendo poder de agitación” en la columna de agua. El experto comparó la magnitud de este evento con otros previos: “El huracán Beryl provocó cierto brillo alrededor de Pedro Bank en julio de 2024, pero nada comparable a esto”, expresó. También subrayó el impacto humano de la tormenta, aunque destacó el valor científico de las imágenes: “Si bien siempre debemos reconocer el costo humano de un desastre, esta es una imagen geofísica extraordinaria”.

Jude Wilber, sedimentólogo que siguió el desarrollo de la pluma de sedimentos mediante sensores satelitales, estimó que la zona afectada alcanzó unos 37.500 kilómetros cuadrados, superando por más de tres veces la superficie de Jamaica. Además, afirmó: “Fue extraordinario ver el sedimento disperso en un área tan extensa”. El especialista consideró que el suceso de Pedro Bank fue el mayor observado mediante satélites.

Según el reporte de la NASA, los sedimentos suspendidos actuaron como trazadores naturales. Permitieron observar las corrientes y remolinos superficiales, así como la influencia del transporte de Ekman, un fenómeno físico que afecta la disposición de las masas de agua ante la acción del viento. Las partículas que resurgieron, compuestas principalmente por carbonato de calcio originado de organismos marinos, tiñeron las aguas de un azul intenso.

Melissa produjo un barrido del
Melissa produjo un barrido del ecosistema bentónico, con consecuencias inciertas para la recuperación de algas y pastos marinos (Imagen ilustrativa Infobae)

El análisis se basó en imágenes obtenidas por el instrumento MODIS (Moderate Resolution Imaging Spectroradiometer) a bordo del satélite Terra. Estas imágenes captaron el área antes y después del paso del huracán. La plataforma Pedro Bank normalmente solo es visible de forma tenue en las imágenes a color natural. La fuerza del huracán Melissa removió grandes cantidades de sedimento, generando una pluma brillante que resaltó la silueta del banco.

El estudio utilizó también mapas del fondo oceánico y registros históricos de sedimentos recolectados en expediciones pasadas, como las muestras tomadas en 1987 y 1988, que se encuentran archivadas en el Woods Hole Oceanographic Institution. Estas muestras incluyen masas de algas calcificadas y arenas formadas por restos de macroalgas Halimeda, cuyos fragmentos más finos permanecen en suspensión durante mayor tiempo cuando el agua se vuelve turbulenta.

La pluma de sedimentos se dividió en tres ramificaciones al topar con pequeños arrecifes, y que en la región oriental se observaron patrones en escalera, asociados al hundimiento del material. El análisis satelital permitió rastrear la evolución del fenómeno durante una semana, hasta que la coloración azulada se disipó y el sedimento volvió a asentarse en el fondo.

Los expertos de la NASA destacaron el valor de las observaciones por satélite para comprender este tipo de episodios y cuantificar el transporte de sedimentos hacia aguas profundas tras el paso de ciclones. En palabras de Wilber, “este evento es todo un curso de oceanografía”.

Impacto en los ecosistemas y el ciclo del carbono

El ciclón Melissa dejó expuesto
El ciclón Melissa dejó expuesto el valor de las observaciones satelitales para comprender procesos oceanográficos complejos (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio de la NASA concluyó que la resuspensión de sedimentos en Pedro Bank podría tener consecuencias duraderas en el ecosistema marino local. Wilber expresó: “Sospecho que este huracán fue tan intenso que produjo lo que yo llamaría un ‘barrido’ del ecosistema bentónico”. Según el especialista, pastos marinos, algas y otros organismos que habitan sobre el banco probablemente desaparecieron, y aún no se conoce cómo ni cuándo podrá repoblarse la zona.

Uno de los aspectos clave analizados por los expertos es la relación entre estos eventos y el ciclo global del carbono. Los ciclones tropicales permiten que el carbono almacenado en sedimentos marinos más superficiales llegue a aguas profundas, donde puede permanecer confinado durante largos períodos. Acker y Wilber desarrollaron métodos de análisis satelital para estimar el volumen de sedimentos transportados tras tormentas como Melissa.

El avance de tecnologías como la misión PACE (Plankton, Aerosol, Cloud, ocean Ecosystem), lanzada por la NASA en febrero de 2024, amplía la capacidad para examinar estos fenómenos. La agencia señaló que el episodio de Pedro Bank tras el paso del huracán Melissa representa una oportunidad única para profundizar en el estudio de procesos físicos, geoquímicos y biológicos en ambientes marinos afectados por grandes tormentas.