Cómo el cerebro logra imágenes completas aunque cada ojo vea diferente

Aunque cada hemisferio del cerebro interpreta solo una parte, cooperan activamente para unir la información visual de manera fluida y sin cortes. Las claves del estudio realizado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Un estudio del MIT revela cómo los hemisferios cerebrales cooperan para evitar una percepción visual fragmentada (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Un descubrimiento reciente del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) revela cómo el cerebro logra que veamos el mundo como una experiencia continua, aunque este proceso resulte mucho más complejo de lo que parece. A simple vista, vemos una imagen integrada y sostenida, pero en realidad, cada hemisferio cerebral procesa únicamente la mitad de nuestro campo visual.

El hallazgo, publicado en la revista Journal of Neuroscience, muestra que ambos lados del cerebro cooperan constantemente, de forma activa y precisa, para que esa imagen nunca se perciba cortada ni incompleta.

Cómo conecta el cerebro ambos lados de nuestra visión

El estudio, liderado por Matthew Broschard, Jefferson Roy y el profesor Earl K. Miller, junto a Scott Brincat y Meredith Mahnke, demostró que el intercambio de información visual entre los hemisferios cerebrales funciona como un relevo perfectamente sincronizado.

Miller explicó que aunque los hemisferios trabajan de manera algo independiente, la mente humana experimenta una percepción unificada, sin divisiones.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El cerebro logra una visión continua gracias a la transferencia activa de información entre hemisferios (Imagen Ilustrativa Infobae)

En los experimentos, realizados en el Instituto Picower, los científicos analizaron la actividad neuronal y las diferentes ondas cerebrales de animales mientras seguían objetos que cruzaban la visión de un lado al otro.

Detectaron que cuando un objeto se mueve por la pantalla, diferentes tipos de ondas cerebrales permiten que la información viaje de un hemisferio al otro, asegurando así una experiencia visual fluida.

Para entenderlo mejor, se puede imaginar una carrera de postas: cuando un corredor entrega la posta al siguiente, ambos la sujetan al mismo tiempo por un instante, asegurándose de que nunca quede suelta ni caiga. De manera semejante, los dos hemisferios cerebrales sostienen juntos la “imagen” del objeto durante la transferencia, hasta que el receptor la toma por completo. Así la información nunca se pierde.

Ondas cerebrales al mando de la transferencia

Representación visual de la lucha interna entre el raciocinio y las emociones en la toma de decisiones, mostrando la complejidad de ponderar entre opciones conflictivas en el cerebro humano. (Imagen ilustrativa Infobae)
Ondas cerebrales sincronizadas permiten que la imagen visual nunca se perciba cortada ni incompleta (Imagen ilustrativa Infobae)

El estudio mostró que el cerebro utiliza diferentes tipos de ondas cerebrales para garantizar que la información visual pase de un hemisferio al otro sin que la imagen se interrumpa en ningún momento. Por ejemplo, las ondas gamma, rápidas y de alta frecuencia, se activan en ambos hemisferios cuando aparece un nuevo objeto y codifican la información sensorial.

Cuando debemos prestar atención a uno de esos objetos, estas ondas gamma se hacen más intensas solo en el hemisferio opuesto al lado donde vemos ese objeto. Las ondas beta, un poco más lentas, actúan como reguladoras y presentan un comportamiento inverso, sobre todo en regiones cerebrales específicas.

A medida que el objeto se acerca al centro del campo visual —el punto donde la información debe pasar de un hemisferio al otro— las ondas alfa aumentan en ambos lados del cerebro, alcanzando su máximo justo después del cruce. Luego, las ondas theta, aún más lentas, crecen en el hemisferio que pasa a controlar la imagen, indicando que la transferencia se completó. Así, el cerebro logra que el objeto permanezca presente en nuestra mente, sin que desaparezca ni un instante.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La investigación amplía el conocimiento sobre la integración visual y la sincronización neuronal en el cerebro humano (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este proceso se puede imaginar como el de un niño jugando en las barras de una plaza: antes de soltar una barra para avanzar a la siguiente, sostiene ambas con sus manos al mismo tiempo. Así, se asegura de no perder el equilibrio ni quedar colgado en el vacío. El cerebro hace algo similar: mantiene la imagen en ambos hemisferios durante la transición, asegurando que nunca “se caiga” ni se pierda de vista el objeto.

Posibles aplicaciones en salud mental y neurociencia

Entender cómo el cerebro realiza este intercambio tan preciso entre hemisferios abre nuevas perspectivas clínicas. Alteraciones en este mecanismo podrían estar ligadas a condiciones como la esquizofrenia, el autismo, la depresión, la dislexia o la esclerosis múltiple. Si los científicos logran comprender exactamente cómo ocurre esta transferencia, será posible buscar métodos nuevos para diagnosticar o tratar estas situaciones.

Según los autores, existen mecanismos activos y perfectamente coordinados que aseguran la transferencia de la información visual entre hemisferios cerebrales. El trabajo no solo profundiza en cómo el cerebro integra la visión, sino que también plantea nuevas preguntas sobre cómo anticipa y reconoce el fin de ese traspaso.

Este avance ensancha las fronteras de la neurociencia y abre nuevos caminos para entender tanto la percepción visual como la coordinación general del cerebro. La visión, que parece simple y continua, es en realidad el resultado de una compleja red de colaboración y sincronización neuronal, comparable a una coreografía donde ningún bailarín pierde el ritmo.

Últimas Noticias

La NASA prepara una red global para recibir datos del telescopio Roman: así estudia la materia oscura y los planetas

Tres estaciones ubicadas en Japón, Estados Unidos y Australia completaron las pruebas para procesar hasta 1,4 terabytes diarios de información científica cuando el observatorio inicie sus operaciones, previstas para principios de 2027

La NASA prepara una red global para recibir datos del telescopio Roman: así estudia la materia oscura y los planetas

Cómo era el rostro de un ser humano hace 315 mil años: la reconstrucción digital que revela el aspecto del Homo sapiens más antiguo

Un equipo de científicos empleó tecnología tridimensional y análisis forense sobre fósiles hallados en Marruecos para recrear las facciones de un antepasado prehistórico

Cómo era el rostro de un ser humano hace 315 mil años: la reconstrucción digital que revela el aspecto del Homo sapiens más antiguo

Las columnas de hielo de una luna de Saturno tienen sustancias de un océano oculto y podrían facilitar la búsqueda de vida

Dos investigaciones analizaron partículas expulsadas al espacio y comprobaron que pueden separar y reunir compuestos químicos en cantidades detectables

Las columnas de hielo de una luna de Saturno tienen sustancias de un océano oculto y podrían facilitar la búsqueda de vida

Cómo usa la inteligencia artificial los sonidos de los animales para detectar patrones de comunicación

Los científicos de la Universidad Tecnológica de Kaunas analizan grabaciones, conducta y entorno para vincular vocalizaciones con situaciones específicas, una tarea que supera la revisión manual de grandes volúmenes de audio

Cómo usa la inteligencia artificial los sonidos de los animales para detectar patrones de comunicación

Ciclogénesis en camino: el fenómeno que marcará un cierre de septiembre con alertas en gran parte del país

La inestabilidad se extenderá desde Cuyo hasta el noreste argentino, mientras el Área Metropolitana de Buenos Aires podría registrar chaparrones, tormentas aisladas y un marcado descenso de temperatura. En algunas zonas, los acumulados podrían superar los 100 milímetros

Ciclogénesis en camino: el fenómeno que marcará un cierre de septiembre con alertas en gran parte del país
MÁS NOTICIAS