
Las aves modernas son descendientes de ciertos grupos de dinosaurios y heredaron la presencia de cavidades llenas de aire en sus huesos que se llaman “neumáticas”.
Investigadores de la Argentina, Estados Unidos y China hicieron por primera vez un estudio con tomografías computadas sobre ese aspecto en dinosaurios alvarezsáuridos.
El estudio demostró que la neumaticidad también estuvo presente en el esqueleto de Bonapartenykus ultimus, una especie que formó parte del grupo de los alvarezsáuridos. Habitó en el actual territorio de la provincia argentina de Río Negro hace 70 millones de años. El trabajo fue publicado en la revista PLOS ONE.
En una entrevista con Infobae, el primer autor del estudio fue Guillermo Windholz, del Instituto de Investigación en Paleobiología y Geología (IIPG), que depende de la Universidad Nacional de Río Negro y el Conicet, comentó: “El hallazgo de estructuras neumáticas en Bonapartenykus ultimus sugiere que los alvarezsáuridos, a pesar de ser dinosaurios no avianos, compartían la presencia de neumaticidad con las aves modernas”.

El descubrimiento amplía la comprensión sobre la distribución y evolución de la neumaticidad entre los dinosaurios. “Los resultados sostienen que los ancestros de las aves podrían haber desarrollado características neumáticas en su esqueleto mucho antes de la aparición del vuelo”, dijo.
De este modo —resaltó Windholz—, los alvarezsáuridos, como Bonapartenykus ultimus, y otras especies, “pueden ser vistos como parte de una línea evolutiva que conecta a los dinosaurios con las aves actuales, especialmente en términos de adaptaciones como la reducción del peso óseo y la mayor agilidad en el movimiento”.
Cómo se hizo la investigación

El doctor Windholz trabajó junto con el científico argentino Jorge Meso, del IIPG en General Roca, Río Negro, Mathew Wedel, de la Universidad de Ciencias de la Salud de California, en los Estados Unidos, y Michael Pittman, de la Universidad China de Hong Kong.
El equipo trabajó con fósiles recuperados durante las excavaciones realizadas entre 2003 y 2004 en Salitral Ojo de Agua, una localidad cercana a General Roca, Río Negro.
Recibieron el apoyo de instituciones como el CONICET, la Universidad Nacional de Río Negro, y la Universidad China de Hong Kong.

También colaboraron la Fundación Patagónica de Ciencias Naturales y el Sanatorio Juan XXIII, donde se consiguieron las imágenes. Los restos fósiles están depositados en el Museo Patagónico de Ciencias Naturales de General Roca.
Utilizaron la tecnología de la tomografía computarizada (CT), que les permitió examinar los fósiles de la especie Bonapartenykus ultimus sin dañarlos. Pudieron obtener imágenes detalladas e identificar las cavidades llenas de aire dentro de los huesos.
De este modo, los investigadores confirmaron la presencia de sacos aéreos en el esqueleto de la especie. Este hallazgo fue crucial para entender cómo la neumaticidad ayudó a los dinosaurios a tener un cuerpo más liviano y adaptado a su entorno.
¿Cómo eran los dinosaurios alvarezsáuridos?

Los alvarezsáuridos son una familia de dinosaurios. Fue nombrada en honor al historiador argentino y médico argentino Gregorio Álvarez.
Tenían tamaños pequeños y medianos y habitaban regiones que hoy corresponden a Asia, Europa, América del Norte y América del Sur.
“Los alvarezsáuridos tuvieron diferentes formas, que iban desde algo similar a una gallina hasta animales del tamaño de un avestruz de hoy”, contó a Infobae el coautor Jorge Meso, licenciado en paleontología y doctor con mención Ciencias de la Tierra por la UNRN.
Un integrante de esa familia fue Bonapartenykus ultimus, que era de tamaño medio. Alcanzaba 3,5 metros de largo y pesaba 60 kilogramos.
Tenía un cuello largo, una cabeza pequeña de hocico agudo y pequeños dientes. Su cuerpo estaba cubierto de plumas, lo que sugiere que este dinosaurio ya estaba desarrollando características asociadas con las aves modernas.

“A partir de las tomografías realizadas a un espécimen de la especie Bonapartenykus, describimos la estructura interna de las vértebras del cuello, torso, sacro y de la cola. Encontramos estructuras que son evidencias inequívocas de neumaticidad para esa especie. Eso es lo importante porque no se conocía si los miembros de la familia de los Alvarezsáuridos poseían neumaticidad”, expresó el doctor Meso.
“Las estructuras neumáticas habrían permitido que los dinosaurios fueran más livianos. En particular, la especie Bonapartenykus que tendió hacia formas corporales grandes”, comentó.
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