
Hace más de 200 millones de años, la Tierra todavía no estaba dominada por los dinosaurios, pero sí por grandes animales llamados pseudosuchios, unos reptiles parecidos a los cocodrilos que integraban los ecosistemas en el Triásico.
Hasta ahora, el registro fósil de pseudosichios sólo se había registrado en China y Argentina. Pero el investigador Rodrigo Müller, de la Universidad Federal de Santa María, en Brasil, fue el encargado de presentar en los últimos días el primer ejemplar de Parvosuchus aurelioi hallado en ese país, un espécimen que tiene aproximadamente 237 millones de años y que vivió en el Triásico Medio-Tardío.
Con un cráneo completo, once vértebras, una pelvis y las extremidades traseras, el hallazgo de un miembro del grupo de los gracilisúquidos, caracterizados por su estructura corporal delgada y ligera, fue detallado en un artículo publicado hoy en la revista ‘Scientific Reports’.

Antes que la Tierra fuera dominada por los dinosaurios, los pseudosuquios eran una forma común de reptil cuadrúpedo del Periodo Triásico (hace 252-201 millones de años) que convivieron con otras especies de carnívoros más grandes.
“Este linaje se diversificó en varios clados [NdeR conjunto de especies que descienden de un antepasado común] menos inclusivos, lo que resultó en una amplia diversidad ecomorfológica durante el Triásico Medio y Tardío. Algunos pseudosuquios gigantes ocuparon la parte superior de las redes tróficas, mientras que otros desarrollaron una extensa armadura ósea como mecanismo de defensa, que luego evolucionó como una convergencia en el linaje avemetatarsiano”, describe la investigación publicada en la revista científica.
Estos reptiles eran predominantes en diversos ecosistemas y no solo incluían especies gigantescas, sino también otras más pequeñas y ágiles, como el recién descubierto ‘Parvosuchus aurelioi’. El nombre de la nueva especie, ‘Parvosuchus aurelioi’, se inspira en las palabras latinas “parvus” (pequeño) y “suchus” (cocodrilo), reflejando sus características físicas distintivas.

El esqueleto parcial descripto por el investigador Müller data de hace aproximadamente 237 millones de años y consta de un cráneo completo que incluye la mandíbula inferior, 11 vértebras dorsales, una pelvis y extremidades parcialmente conservadas. La información indica que el cráneo, que mide 14,4 centímetros de largo, presenta mandíbulas largas y delgadas con dientes puntiagudos que se curvaban hacia atrás, y varias aberturas craneales, según el estudio.
Con una longitud total estimada de menos de un metro, ‘Parvosuchus aurelioi’ se caracteriza por una construcción notablemente ligera, atributos típicos de los gracilisúquidos.
“El esqueleto es de construcción ligera y se estima que mide menos de un metro de longitud total, unas características que clasifican a P. aurelioi como un gracilisúquido, lo que la convierte en la primera especie de este grupo confirmada en Brasil”, subrayó el autor. Para Müller, este hallazgo pone de relieve la diversidad entre los pseudosuquios del Triásico durante el amanecer de los dinosaurios.

“La nueva especie encontrada vivió en una época de innovación evolutiva tras la peor extinción masiva de la Tierra hace 252 millones de años, con múltiples grupos de reptiles compitiendo antes de que los dinosaurios acabaran dominando”, explicó el paleontólogo Muller
Y agregó: “Su descubrimiento llena un vacío taxonómico en la fauna de pseudosuquios brasileña y revela el miembro más pequeño conocido de este clado de la Zona de Ensamble de Dinodontosaurus, destacando la diversidad de pseudosuquios durante el momento que precedió al amanecer de los dinosaurios”.
Este descubrimiento no solo añade a Brasil en el mapa de países con registros fósiles de pseudosuchios, previamente limitado a China y Argentina, sino que también resalta la diversidad y adaptabilidad de estos reptiles durante una época dominada por grandes carnívoros.
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