
Le dijo a sus médicos que su religión no le permitía tomar alcohol, pero los síntomas que expresaba indicaban lo contrario. Tenía mareos y desorientación, y llegó a golpearse la cabeza en la cocina de su casa. Su aliento también indicaba lo opuesto.
La mujer vive en Toronto, Canadá, y fue 7 veces a la consulta médica durante dos años. ¿Podía estar sufriendo una intoxicación etílica sin haber consumido alcohol? Sí. La mujer tenía el síndrome de autodestilación, que también se conoce como “síndrome de fermentación intestinal”.
Es una condición clínica por la cual los carbohidratos ingeridos son transformados en alcohol por microorganismos del tracto gastrointestinal. En la última edición de la revista de la Asociación Médica Canadiense (CMAJ), se reportó el caso de la mujer de 50 años con el trastorno.

El consumo de alcohol es un factor causal de más de 200 enfermedades, lesiones y otros problemas de salud. Se asocia al riesgo de desarrollar trastornos mentales y de comportamiento, la cirrosis hepática, algunos tipos de cáncer y enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, también existe la intoxicación de autodestilación sin haber consumido una gota de alcohol.
“El síndrome de autodestilación implica importantes consecuencias sociales, jurídicas y médicas para los pacientes y sus seres queridos”, escribió la doctora Rahel Zewude, de la Universidad de Toronto, junto con otros coautores.
“Nuestra paciente tuvo varias visitas (al servicio de urgencias), fue evaluado por internistas y psiquiatras, y fue certificado bajo la Ley de Salud Mental antes de recibir un diagnóstico de síndrome de autodestilación, reforzando cómo el conocimiento de este síndrome es esencial para el diagnóstico clínico y la gestión”, señalaron.

El caso que describieron es el de una mujer de 50 años que había visitado al servicio médico al menos 7 veces por somnolencia diurna extrema y dificultad para hablar. A pesar de que no bebía alcohol, tenía niveles elevados de alcohol en sangre. También tenía un aliento con olor a alcohol.
La mujer había tomado varios antibióticos por infecciones urinarias recurrentes junto con un medicamento de la familia de los inhibidores de la bomba de protones. Recién en la séptima consulta médica que hizo se le diagnosticó un posible síndrome de autodestilación. Como tratamiento, se le administró medicación antimicótica y se la derivó a un gastroenterólogo.
Cuándo se descubrió el síndrome

El primer caso conocido del síndrome se registró en 1946 en África, cuando el estómago de un niño de 5 años se rompió sin motivo conocido. La autopsia reveló que su abdomen estaba lleno de un líquido “espumoso” con olor a alcohol.
Según una revisión de abril de 2021, desde 1974 se han registrado en la literatura médica inglesa 20 casos diagnosticados. Informes adicionales de síntomas de la condición han ocurrido en Japón.
Se produce cuando determinadas especies de bacterias y hongos crecen en exceso el microbioma intestinal de una persona. Eso hace que el tracto gastrointestinal se convierta en un aparato de destilación.

Un estudio anterior, realizado por científicos en Pakistán, había revelado que los organismos causantes del síndrome incluyen hongos y bacterias. Los hongos más frecuentes son Saccharomyces y Candida.
El año pasado, se reportó un caso en Colombia. “Se trata de un paciente masculino de 55 años de edad, previamente activo y saludable”, escribieron los médicos. Era docente y no tenía antecedentes médicos o psiquiátricos significativos, ni consumo de medicamentos a la fecha de la consulta.
El hombre tenía un malestar general asociado a síntomas de borrachez luego de la ingesta de ciertos carbohidratos. Los episodios se daban aproximadamente una vez por semana y adicionalmente se desencadenan o agravaban secundarios a estrés emocional, según contaron en Acta Médica Colombiana.

“El tratamiento de la enfermedad se basa principalmente en las medidas generales y modificación de la dieta que requiere un alto contenido de proteínas y bajo contenido de carbohidratos, azúcares refinados y alimento procesados en su dieta, dado que esto ayuda a equilibrar el hongo en el intestino”, escribieron los investigadores liderados por José Darío Portillo Miño de la Universidad Tecnológica de Pereira, en Colombia.
Tener el síndrome no es fácil para los afectados. En diálogo con CNN, el doctor Fahad Malik, gastroenterólogo de United Heath Services en Binghamton, Nueva York, atiende a 30 pacientes con el trastorno. Comentó que ser tratado con incredulidad y el ridículo es común para los pacientes.
“La mayoría de los pacientes han sido despreciados como bebedores que no quieren decir que toman alcohol o con condiciones de comportamiento antes del diagnóstico”, dijo Malik. Una limitación es que los profesionales de la salud aún no están concientizados sobre la existencia del síndrome.
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