
“Mi hija Luana tiene 2 años y 2 meses y fue víctima de la bacteria Streptococcus pyogenes. Estuvo internada en coma, en terapia intensiva con el peor pronóstico. Pero se recuperó milagrosamente y volvió a abrir los ojos”.
Con este crudo relato, Mabel Vargas, una médica venezolana que vive en Argentina, relató a Infobae la cruda vivencia que debió transitar hace 11 días, cuando su pequeña y única hija se descompensó y terminó internada gravemente.
El testimonio de Vargas se da en medio de un brote de la Streptococcus pyogenes en Argentina, dado a conocer anoche por el Ministerio de Salud de la Nación, cuando después de 13 semanas actualizó la información pública sobre la real incidencia de esta bacteria que puede tornarse peligrosa si no es debidamente diagnosticada y combatida con antibióticos.

A través de un comunicado oficial epidemiológico, las autoridades sanitarias nacionales informaron que hasta ahora en lo que va de 2023, se registraron 487 casos y 78 muertos.
“La situación actual al 6 de noviembre de 2023, se notificaron al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud 487 casos de infección invasiva por Streptococcus pyogenes en todo el país, de los cuales 78 se trató de casos fallecidos. Casi la mitad de los casos de S. pyogenes tenían menos de 16 años, (241 casos = 49,5%), mientras que el 38,5% de los casos fatales correspondieron a menores de 16 años, habiéndose distribuido el resto de los casos en todos los grupos de edad”, se informó oficialmente.
Luana estuvo a punto de engrosar la cantidad de menores fallecidos. “Ella comenzó el jueves 26 de octubre a la tarde con fiebre, decaimiento y vómitos. El viernes se puso azul y la llevamos al Hospital de General Rodríguez, donde la intubaron y la pusieron en coma. Tuvo serias complicaciones generales de salud, al punto de poner en riesgo su vida, tanto que en un momento los médicos en el transcurrir de los días nos dijeron que ya no podían hacer nada más y nos invitaron a despedirnos de ella que estaba sedada. Pero milagrosamente comenzó a recuperarse. Fue un milagro de Dios”, aseguró Vargas.
Si bien los médicos pudieron salvarle la vida a la pequeña de dos años, le comunicaron a la familia en las últimas horas que, debido a la infección generalizada, deberán amputarle parte de una pierna. Así lo aseguró la madre de la niña.

“No pudieron salvar su pierna y deben hacerle una amputación por debajo de la rodilla. Eso hoy no representa un problema para mí, después de recordar que me habían comunicado que ya no había esperanza de tenerla con vida. Sé que esta amputación la podremos sobrellevar con el amor familiar. Tenerla viva es lo más importante. Que haya vuelto a abrir los ojos cambió todo el panorama”, remarcó Vargas, quien se encontraba sola con su hija al momento de ser internada. Su marido, que estaba en Venezuela, pudo llegar tres días más tarde.
“Este tipo de patologías causa necrosis en varias partes del cuerpo, desde órganos a otras extremidades. En sí fue una suerte que solo le tengan que amputar parte de una pierna. Ella tuvo necrosis a nivel abdominal, insuficiencia cardíaca y hepática, sangraba internamente y tenía fallas multiorgánicas”, completó la madre que ahora tiene internada a su hija en el Hospital Austral.
La clave de un diagnóstico precoz

Vargas, que es médica laboral, relató que dos o tres semanas antes del crítico episodio, la pequeña tuvo amigdalitis que no le duró más de 3 días. “Es muy importante que ante los primeros síntomas los padres consulten al médico pediatra y que éste mande a hisopar al menor a ver si se trata de un virus o una bacteria, lo que está padeciendo. Esta enfermedad bacteriana se previene con un hisopado, y de confirmarse, con antibióticos”, dijo la profesional y madre de la pequeña Luana.
Además, alertó contra el uso indiscriminado de antibióticos. “No deben ser tomados sin un diagnóstico certero, ya que si la persona está transitando un virus, el antibiótico no le va a hacer nada. Pero sí va a fortalecer a la bacteria cuando aparezca”.

El Streptococcus del grupo A origina distintas infecciones, donde la faringitis es la más común. Pero también pueden ser cutáneas como impétigo, celulitis, y escarlatina. Y en ciertas ocasiones, puede presentarse como una forma grave o enfermedad invasiva, que puede causar condiciones potencialmente mortales. Ello se observa en la cifra de más de 500.000 muertes anuales en todo el mundo.
La transmisión de la bacteria Streptococcus Pyogenes ocurre por contacto cercano con una persona infectada y puede transmitirse a través de la tos, los estornudos o el contacto con una herida. Las personas pueden ser portadoras asintomáticas.
El período de incubación para la enfermedad varía de acuerdo a la presentación clínica, entre 1 a 3 días. Las personas con la infección deben permanecer aisladas hasta el fin del período infeccioso.
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