
Un estudio de las universidades de Lovaina (Bélgica) y Eindhoven (Holanda) advierte de que la distancia social para reducir efectivamente el contagio del coronavirus debería ser de al menos cuatro metros cuando las personas se encuentran en movimiento, y no de 1,5 como se recomienda actualmente.
Investigadores e ingenieros especializados en dinámica de fluidos simularon por computadora cómo actúan las partículas de saliva que se desprenden de las personas en distintas circunstancias motrices: al permanecer quietos, caminando, corriendo o en bicicleta. Y determinaron que la distancia preferible para evitar el contagio es muy superior a la propuesta a nivel global.
“Si alguien exhala, tose o estornuda mientras camina, corre o va en bicicleta, la mayoría de las micropartículas se quedan en una corriente de aire detrás de esa persona. Otra persona que vaya detrás se movería a través de esa nube de micropartículas”, explica en el estudio el profesor de Ingeniería Civil de las universidades involucradas Bert Blocken.
El estudio determina que la distancia de 1,5 metros es “muy efectiva” para aquellos que permanecen quietos en interiores o en exteriores si hace buen tiempo, pero la consideró insuficiente para las personas que caminan o hacen deporte.

Estas simulaciones efectuadas por los científicos, que habitualmente se usan para mejorar el rendimiento de atletas de élite, señalan que el riesgo es más elevado cuando una persona está detrás de la otra y se reduce si se camina o corre uno al lado del otro o en formación diagonal.
En cualquier caso, sus cálculos apuntan a que se debería mantener una distancia de cuatro o cinco metros al caminar detrás de otra persona, de diez metros al correr o ir lento en bicicleta y de al menos veinte metros al ir rápido en bicicleta.
Las autoridades belgas animan desde el inicio de la crisis a continuar con la actividad física en exteriores (caminar, correr o ir en bicicleta) a condición de mantener una distancia de metro y medio con cualquier persona que no viva en el mismo hogar.
Reino Unido, por su parte, permite una hora de actividades al aire libre, siempre que se respeten las medidas de distanciamiento social, mientras que varias ciudades de Francia restringieron los permisos que había otorgado en ese sentido para reducir la cantidad de personas en la calle.

De acuerdo a Romina Mauas, infectóloga y coordinadora médica de Helios Salud y miembro de la SADI, la posibilidad de realizar actividad física manteniendo las medidas preventivas implica un bajo riesgo de contagio del virus: “Teniendo en cuenta que se realiza en lugares abiertos, como lo es un parque, en donde uno puede tener un distanciamiento social de más de dos metros como corresponde y evitando el contacto con otras personas, podría decirse que es una actividad que uno podría considerar de bajo riesgo para la transmisión de persona a persona. Es lo mismo que cuando uno circula en la calle con un distanciamiento social de la otra persona, que es una de las medidas más importantes de prevención”.
(Con información de EFE)
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