En Paraná, los vecinos abrazan más de 100 árboles para impedir que los talen

La municipalidad quiere ensanchar un boulevard, pero los vecinos se oponen a la obra ya que la consideran innecesaria y perjudicial

La Municipalidad quiere ensanchar la calle para acelerar el tránsito y promete que la arbolada será trasplantada
La Municipalidad quiere ensanchar la calle para acelerar el tránsito y promete que la arbolada será trasplantada

Vecinos de Paraná, en la provincia argentina de Entre Ríos, hacen guardia permanente para evitar que talen más de 100 árboles añosos ubicados a lo largo de 550 metros del Boulevard Racedo. La Municipalidad quiere ensanchar la calle para acelerar el tránsito y promete que la arbolada será trasplantada, pero los vecinos desconfían y aseguran que el daño sería irreversible.

“Es innecesario y ellos se justifican diciendo que es una obra que está pendiente desde 1956 y que descongestionaría el tránsito”, contó a Carbono News Daniela Verzeñassi, integrante del Foro Ecologista de Paraná. Pero el boulevard es “un espacio de paseo”, añadió.

Según cuentan los vecinos, el proyecto de remodelación del boulevard presentado por la municipalidad no hace referencia a la tala de los árboles. Tampoco se presentó una evaluación de impacto ambiental, y se categorizó a la obra como de “muy bajo impacto ambiental”, lo que también significa que no hay lugar para una audiencia pública de la que pueda participar la ciudadanía.

La semana pasada, un grupo de vecinos autoconvocados, frentistas e integrantes de la agrupación Foro Ecologista de Paraná se reunieron y abrazaron los árboles al ver que los comenzaban a talar. Por esa acción, denunciaron, fueron golpeados por una patota de la UOCRA por “no dejarlos trabajar”. La policía llegó y detuvo a dos vecinos, pero fueron liberados al poco tiempo. Ese día, talaron tres árboles.

Sobre el boulevard hay 80 fresnos y ejemplares de: ibirá pita, lapacho amarillo, acer negundo, palmeras, chivatos amarillos, espinillo, aguaribay, sauce negro, ficus, thuja, thevetia, tipa blanca, espumilla o crespón, guarán amarillo, laurel de jardín, plátano de sombra, palo borracho, jacarandá, ligustro y euphorbia ornamental.

De imprevisto, sin consulta popular

En enero, los vecinos de Paraná se enteraron que la Municipalidad quería ensanchar y repavimentar el boulevard Racedo y que, para eso, tendría que talar más de 100 árboles que se encuentran a lo largo de casi seis cuadras.

Rápidamente, se comunicaron con Foro Ecologista de Paraná que presentó un amparo ambiental para impedir la obra, incluida en el “Plan Argentina Hace II”. De esta forma, consiguieron retrasarla.

La sorpresa nuestra fue que en el proyecto el municipio en ningún momento dice que van a talar los árboles, solo que van a plantar árboles. Probablemente Nación no sabe de esto, sino nos gustaría creer que no lo hubieran aprobado, ya que no tiene licencia social”, destacó la activista.

Luego, el juez de primera instancia llamó a una audiencia de conciliación entre el Foro y la municipalidad. En este punto, el ayuntamiento planteó contratar a una empresa de Buenos Aires para trasplantar los árboles, que tienen más de 12 metros de altura. “Nos opusimos a eso ya que era inviable, cuesta una fortuna y los árboles se iban a morir”, explicó Verzeñassi.

El fallo prohibió la tala indiscriminada, propuso que el Foro sea veedor de la obra —en la que solamente se podrían extraer los árboles en mal estado, que son cuatro o cinco, según la agrupación— y que el resto se traslade, como había propuesto la municipalidad. Pero el gobierno local se opuso a que el Foro fuera veedor y a transportar los árboles, y apeló el fallo.

Vecinos de Paraná, en la provincia argentina de Entre Ríos, hacen guardia permanente para evitar que talen más de 100 árboles añosos ubicados a lo largo de 550 metros del Boulevard Racedo
Vecinos de Paraná, en la provincia argentina de Entre Ríos, hacen guardia permanente para evitar que talen más de 100 árboles añosos ubicados a lo largo de 550 metros del Boulevard Racedo

Así, el caso llegó al Tribunal Superior de Justicia de Entre Ríos, que falló en favor de la municipalidad. Por lo tanto, el Foro ya no está involucrado, ni desde la gobernanza tienen la obligación de trasplantar los árboles.

“Se jactan de tener licencia social porque tres presidentes de comisiones vecinales de la zona dieron el apoyo. Pero no tienen esa autoridad. Uno de ellos tiene el mandato vencido hace dos años y hace tres que vive en el barrio”, reclamó la activista.

Gracias a la Defensoría del Pueblo, el domingo 28 de marzo hubo una mediación no vinculante con la Defensoría, el municipio, los vecinos autoconvocados y el Foro. “Se puede valorar como positiva porque fue la primera vez que conseguimos estar con el intendente Adán Bahl y sus funcionarios en un mismo espacio”, resaltó el presidente del Foro Ecologista de Paraná, Sergio Daniel Verzeñassi, papá de Daniela.

Además, lograron que la municipalidad acceda a que no se toque un solo árbol mientras siga la mediación.

“Es mentira que van a trasplantar los árboles, no tienen posibilidad ya que las raíces están todas mezcladas con las cañerías subterráneas de cloacas, agua potable y conexiones domiciliares. Si lo hacen arman otro escándalo que es romper las cloacas a mansalva de todos los frentistas”, sumó Verzeñassi padre.

La semana pasada, un grupo de vecinos autoconvocados, frentistas e integrantes de la agrupación Foro Ecologista de Paraná se reunieron y abrazaron los árboles al ver que los comenzaban a talar
La semana pasada, un grupo de vecinos autoconvocados, frentistas e integrantes de la agrupación Foro Ecologista de Paraná se reunieron y abrazaron los árboles al ver que los comenzaban a talar

Por su parte, Bahl sostuvo: “Es una obra de conexión urbana, muy relevante para la ciudad, aprobada por las instituciones pertinentes, que toma espacios y veredas que son públicos” y es “muy importante para los vecinos, ya que mejora los desagües sanitarios y pluviales, las conexiones de agua potable, la iluminación y la seguridad vial”.

El último paso legal que les queda a los vecinos es ir a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Pero dudan, porque ya conocen los tiempos largos que allí manejan: desde hace más de dos años que esperan que la CSJN falle en una causa sobre escuelas fumigadas con agrotóxicos.

“Cada árbol que cae, cae una posibilidad de integración barrial”, sentenció el presidente del Foro, y agregó: “Nosotros defendemos al árbol por el árbol en sí, por la vida misma, pero además porque ese barrio todavía conserva la condición de boulevard. Uno tiene otro tipo de velocidad autocensurada para transitar. Por ahí un abuelo cruza enfrente a la casa de su nieto a hacerle una sopa porque los padres trabajan”.

“Ciudades verdes”: vuelta a lo natural

“A los árboles hay que defenderlos, pero esto va más allá, es una cuestión mucho más amplia, más sistémica. En los tiempos que estamos viviendo con cambio climático, crisis sanitarias, no podemos darnos el lujo de generar obras que van en contra de lo que el mundo está planteando que se necesita hacer en las ciudades: arbolarlas, ensanchar las veredas y demás”, explicó Daniela.

Su padre, a la vez, destacó la importancia de los árboles como “fábricas de oxígeno”, y sumó: “En Paraná hay una ordenanza que reconoce al árbol como un elemento logístico de la salud pública, por el valor del aire que respiramos. El virus pandémico justo viene por las vías respiratorias. ¿Para qué agregar un problema al que ya tenemos?”.

“Seguramente varios cautivados con el asfalto defienden el proyecto del intendente diciendo que somos negadores de progreso. Yo pregunto ¿qué progreso? Si las ciudades que muchas veces también digitan para viajar y vienen de vuelta deslumbrados son ciudades europeas que están trabajando fuertemente en incorporar el arbolado y limpiar las aguas”, concluyó el presidente del Foro.

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