La defensa del chileno acusado de matar a su exnovia japonesa en Francia pidió nuevas diligencias

Nicolás Zepeda declaró una hora y media en el inicio del tercer juicio en su contra que finaliza el 26 de marzo en la ciudad de Lyon

Guardar
Zepeda arriesga esta vez cadena
Zepeda arriesga esta vez cadena perpetua.

Nuevas diligencias a fin de demostrar su inocencia pidió este martes en el primer día del tercer juicio en su contra la defensa de Nicolás Zepeda (35), el ciudadano chileno acusado de asesinar en una residencia estudiantil en Besanzón a su exnovia japonesa, Narumi Kurosaki.

Zepeda, quien hoy arriesga cadena perpetua, volvió a sentarse en el banquillo del Tribunal de lo Criminal del Ródano, en la ciudad de Lyon, luego de que los dos juicios anteriores en los cuáles había sido condenado a 28 años fuesen anulados por motivos “de forma”.

Durante una hora y media, vestido de camisa azul y hablando perfecto francés, el acusado se declaró inocente y recordó los días felices de su relación sentimental con Kurosaki.

“Contesto los hechos que me son imputados, soy inocente, no he matado Narumi Kurosaki”, aseguró de entrada, según consignó EFE.

También narró entre lágrimas sus días en prisión preventiva.

“Salí del aislamiento después de un año. Vi cosas horribles (...) no sabía qué hacer. Felizmente salí de ahí; pensé que iba a morir. Vi gente suicidarse. Golpes, sangre”.

Los dos juicios anteriores en
Los dos juicios anteriores en los cuáles había sido condenado a 28 años fueron anulados por motivos “de forma”.

Nuevas diligencias

El tercer juicio en contra de Nicolás Zepeda buscará determinar de aquí al 26 de marzo si fue el autor del crimen de la joven japonesa de 21 años, estudiante de francés, con quien mantuvo una relación sentimental y cuyo cuerpo nunca fue encontrado.

A fin de demostrar su inocencia, en esta primera jornada su abogado defensor, Robin Binsard, pidió nuevas diligencias al tribunal -entre las que se cuentan oficiar a Facebook para conocer nuevos detalles de las publicaciones en su cuenta días después de haber desaparecido-, tomar declaración a un amigo de la chica con quien había quedado de verse esa semana, y esclarecer a quién pertenece una muestra de ADN hallada en la habitación de Kurosaki que no calza con ella ni con Zepeda.

La abogada querellante, Sylvie Galley, se opuso tajantemente a estas nuevas pesquisas y aseguró que la familia Kurosaki “no espera nada de este nuevo proceso” y que este tercer juicio es para ellos una “nueva pesadilla”, razón por la cual pidió respeto por la memoria de Narumi.

Éric Chalbos, presidente del tribunal, tras escuchar las declaraciones de los investigadores del caso, decidirá esta jornada si procede que se lleven a cabo las diligencias solicitadas por la defensa.

El chileno cenó con Narumi,
El chileno cenó con Narumi, tuvo sexo con ella y nunca más se la volvió a ver.

La desaparición de Narumi

De acuerdo a los antecedentes de la investigación, Zepeda viajó a Francia para restablecer una relación que mantuvieron cuando él estuvo estudiando en Japón, en 2014, a pesar de que ella ya tenía entonces un nuevo novio francés.

Luego de espiarla durante unos días en la residencia universitaria Rousseau de Besanzón, el 4 de diciembre de 2016 logró hablar con ella y fueron a cenar juntos. Tras ello, ambos fueron grabados por una cámara entrando en la residencia de estudiantes, de donde unas horas después se vio salir solo al chileno. Zepeda aseguró que ambos mantuvieron relaciones sexuales con consentimiento, pero Narumi nunca volvió a ser vista.

Esa noche varios estudiantes declararon haber escuchado gritos y un “sonido sordo”, como de golpes, pero ninguno llamó a la Policía. Zepeda volvió a Chile poco después y estuvo antes unos días con un primo en España.

Poco antes de la desaparición de la chica, compró un bidón con cinco litros de combustible y fósforos, lo que hizo pensar a los investigadores en la posibilidad de que pudo premeditar la desaparición del cadáver. También habría hackeado sus cuentas en redes sociales para hacer creer que la joven seguía viva, mientras él ganaba tiempo para regresar a Chile.

La abogada defensora de la
La abogada defensora de la familia Kurosaki aseguró que "no esperan nada" de este tercer juicio.

Otra de las pruebas dice relación con el automóvil arrendado por Zepeda, devuelto tres días después de la desaparición de Kurosaki “muy sucio” y con tierra en el maletero, y que según el GPS estuvo deambulando por la zona boscosa de Chaux, donde la parte acusadora asegura fue escondido el cuerpo.

La defensa, por su parte, argumenta que al no haberse hallado el cadáver de Kurosaki y no existir pruebas materiales de la responsabilidad de Zepeda en su desaparición, el acusado debe ser absuelto por el llamado “beneficio de la duda”.