Rodrigo Paz denunció un “boicot” contra su administración por la gasolina “desestabilizada” en Bolivia

El Gobierno boliviano enfrenta protestas de transportistas que atribuyen daños a sus vehículos por la mala calidad del hidrocarburo, en medio de medidas de reestructuración y despidos en la empresa estatal YPFB

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El presidente boliviano, Rodrigo Paz,
El presidente boliviano, Rodrigo Paz, habla durante un foro económico organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (Foto AP/Matias Delacroix/Archivo)

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, denunció este viernes la existencia de un “boicot” y “sabotaje” contra su Gobierno, en medio de protestas de sindicatos de transportistas que aseguran haber sufrido daños en sus vehículos por la mala calidad de la gasolina comercializada en el país.

“Hay un sabotaje en todo esto, porque un Estado de 20 años no se resuelve en tan corto plazo”, declaró el mandatario tras participar en un acto de la Cámara Nacional de Comercio en La Paz, al borde de cumplir sus primeros tres meses de gestión.

Paz recordó el “anuncio muy duro” realizado por el presidente de YPFB, Yussef Akly, quien comunicó el despido de 360 funcionarios como parte de la reestructuración en la empresa estatal, y la apertura de una investigación interna ante la posible existencia de una “mano negra” que estuvo afectando intencionalmente la distribución de combustible.

En ese sentido, anticipó que “habrá más anuncios” sobre la lucha contra la “lacra”, la “corrupción” y algunas “mafias internas” en empresas estatales. “Hay gente que le está haciendo daño al país”, insistió.

El presidente se comprometió a “relanzar” la capacidad estatal para evitar estos problemas y remarcó en que lo que ocurre “es un boicot”.

Transportistas bloquean la entrada de
Transportistas bloquean la entrada de la refinería Guillermo Elder Bell en Santa Cruz (EFE/Juan Carlos Torrejón/Archivo)

Por otra parte, el mandatario expresó además su preocupación por una supuesta alianza entre sectores de izquierda y derecha que, según él, “no quieren dejar el pasado y no le están queriendo dar la oportunidad a Bolivia para salir adelante”.

“No le quieren dar futuro, porque saben que si Bolivia avanza en ese futuro, no hay retorno al pasado ni de los viejos políticos, ni de la vieja casta que ha gobernado en los últimos años Bolivia”, agregó.

Líderes sindicalistas y transportistas protestaron desde el jueves en regiones como La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Oruro y Beni, y pidieron al Gobierno una compensación por los daños causados por la gasolina, que denuncian tiene mala calidad.

Las autoridades han asegurado que el problema no es nacional, sino que se identificaron “casos específicos de gasolina residual localizada en algunos tanques con parámetros inferiores”, correspondientes a adquisiciones anteriores, además de concentraciones anómalas de gomas y manganeso.

El Ejecutivo afirmó que la gasolina “desestabilizada” ya no está en circulación y que se trabaja con un sistema heredado que está siendo corregido. A su vez, mencionaron que darán respaldo al combustible mediante “verificaciones rigurosas”.

La venta de gas natural
La venta de gas natural es uno de los principales ingresos estatales en Bolivia, con Brasil y Argentina como sus principales clientes (EFE/Juan carlos Torrejón/Archivo)

La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) identificó que los casos de gasolina en mal estado se originaron por fallas en “dos o tres” plantas de almacenamiento y descartó que se trate de un problema que afecte a todo el sistema nacional de distribución.

El presidente de YPFB, Yussef Akly, explicó: “No es un efecto a nivel nacional, no está pasando a nivel nacional, esto se ha dado en dos o tres plantas específicas donde se ha desestabilizado el producto”. Precisó que los inconvenientes se detectaron en las plantas de Trinidad, Montero y Oruro, debido a la presencia anómala de goma y manganeso en los tanques de almacenamiento.

Akly añadió que en Bolivia operan actualmente 16 plantas dependientes de YPFB y otras seis de carácter privado.

Cabe mencionar que en diciembre, el gobierno boliviano eliminó la subvención a los combustibles vigente por más de dos décadas, lo que llevó a que el precio del litro de gasolina especial subiera de 0,53 dólares a 1 dólar, y el de la gasolina premium de 1 a 1,58 dólares. Dicha decisión generó huelgas y negociaciones entre sindicatos y la administración de Paz.

(Con información de EFE)