
El ex presidente brasileño Jair Bolsonaro preparó un borrador de solicitud de asilo político dirigido al gobierno del presidente argentino Javier Milei, en la que alegaba ser víctima de persecución política en Brasil, de acuerdo con los informes de la Policía Federal brasileña difundidos el miércoles.
La documentación fue hallada en uno de los teléfonos incautados a Bolsonaro durante el proceso penal al que se enfrenta por un presunto intento de golpe de Estado.
Según los informes policiales, el exmandatario, actualmente bajo prisión domiciliaria por orden del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, conservaba un documento editable y sin firma que le habría permitido solicitar el asilo en Argentina en caso de necesitar evadir la justicia.
En el texto, Bolsonaro expresaba: “Yo, Jair Messias Bolsonaro, solicito asilo político a su excelencia en la República de Argentina, de carácter urgente, ya que me encuentro en una situación de persecución política en Brasil y temo por mi vida”.
La investigación determinó que el borrador fue redactado el 10 de febrero de 2024, dos días después de un registro policial en la casa y la oficina del expresidente en el marco de indagaciones sobre un presunto complot golpista. Según las autoridades brasileñas, la esposa del senador Flavio Bolsonaro, hijo del ex mandatario, sería la autora presumible del archivo.
La agencia de noticias AP accedió a los documentos policiales, que ya fueron remitidos al Supremo Tribunal Federal y que también señalan un posible intento de Bolsonaro de refugiarse en la embajada de Hungría en Brasilia. El 12 de febrero, Bolsonaro supuestamente pasó dos noches en la sede diplomática, lo que originó especulaciones acerca de su intención de evitar el arresto.
En paralelo, el Supremo Tribunal Federal impuso previamente a Bolsonaro la obligación de portar una tobillera electrónica, le prohibió el uso de redes sociales y, posteriormente, decretó su arresto domiciliario al considerar que infringió estas restricciones.
El informe policial señala que tanto Jair Bolsonaro como su hijo Eduardo Bolsonaro intentaron influir en la justicia brasileña e incluso inducir la intervención de la administración de Donald Trump en Estados Unidos, con el objetivo de obstaculizar el proceso judicial en su contra.
La policía acusa a ambos de buscar “inducir, instigar y ayudar” al gobierno estadounidense “a la práctica de actos hostiles contra Brasil” y así archivar la causa por intento de golpe de Estado.

El pastor evangélico Silas Malafaia, aliado de Bolsonaro, también está siendo investigado. Las autoridades le confiscaron el pasaporte, pero no enfrenta cargos formales por obstrucción de la justicia.
La corte brasileña juzgará en septiembre a Bolsonaro, quien enfrenta una acusación de liderar una conspiración para mantenerse en el poder e impedir la toma de posesión de Luiz Inácio Lula da Silva tras perder las elecciones de 2022. El expresidente podría enfrentarse a una pena máxima de 40 años de prisión. Por el momento, el gobierno argentino no ha respondido sobre la existencia de la solicitud de asilo.
(Con información de EFE y AP)
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