Cercado por la poca afluencia a las urnas, Daniel Ortega acusó de terrorismo a los presos políticos

El sandinista apareció en cadena de radio y TV para pedir a los nicaragënses que vayan a votar mientra se regitra muy baja participación

Daniel Ortega votó junto a Rosario Murillo (Reuters)
Daniel Ortega votó junto a Rosario Murillo (Reuters)

Daniel Ortega dijo este domingo que la ciudadanía está eligiendo entre la paz y el terrorismo, esto último, según él, promovido por la oposición excluida de las elecciones generales, entre ellos los siete aspirantes presidenciales que se perfilaban como sus principales rivales.

Tras depositar el voto junto a su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, que también aspira a reelegirse, Ortega ofreció un mensaje en una cadena televisiva y radial en el que atacó a los opositores encarcelados y en el exilio, así como a las protestas que estallaron contra su Gobierno en abril de 2018.

“Estamos realizando estas elecciones, y seguros de que en esta batalla, que es una batalla histórica, donde hay que decidirse por el terrorismo, la confrontación, la guerra o la paz”, dijo Ortega desde la Casa de los Pueblos.

En una práctica inusual, el mandatario hizo su llamado a mitad de la jornada electoral, que en sus primeras siete horas ha transcurrido en calma y con baja afluencia de votantes, en contraste con los pronósticos del oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que predijo una votación masiva.

La oposición excluida de participar en las elecciones, los nicaragüenses en el exilio y la Asociación Madres de Abril, que aglutina a familiares de las víctimas del estallido social de 2018, lanzaron campañas desaconsejando votar bajo el argumento de que hacerlo sería legitimar a la “dictadura Ortega Murillo”.

Los opositores están utilizando las etiquetas #YoNoBotoMiVoto, #YoNoVoto o #NicaraguaNoVota, entre otros, con las que instan a los nicaragüenses a no salir de sus casas, mantener las puertas cerradas y las calles vacías, porque consideran que “no hay por quién votar” y que el proceso es una “farsa”.

Ortega recurrió a la toma del Capitolio de Estados Unidos en enero pasado para defender el proceso electoral de Nicaragua, criticado por el encarcelamiento de siete aspirantes a la Presidencia por la oposición, la anulación de tres partidos opositores, y la derogación de la observación electoral.

“Allá en Estados Unidos está abierto ese proceso, y tanto derecho tienen ellos para abrir procesos contra terroristas, como derecho tenemos los nicaragüenses a abrir procesos contra los terroristas, porque estaban conspirando, porque no querían que se realizaran estas elecciones que se han realizado el día de hoy”, insistió.

La opositora Unidad Nacional Azul y Blanco acusó a Ortega de violar la Ley Electoral al intentar influir en la decisión de los votantes en el día de los comicios, lo que se conoce como “silencio electoral”. “El dictador Daniel Ortega, una vez más, viola la Ley Electoral, haciendo proselitismo político en silencio electoral”, señaló la Unidad Nacional en sus redes sociales.

Al igual que la oposición local, la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea han expresado sus dudas sobre la legitimidad de las elecciones en Nicaragua, debido a que no encontraron garantías de transparencia.

SEGUIR LEYENDO:

TE PUEDE INTERESAR