Cuba registró más de 8.850 casos de coronavirus en las últimas 24 horas, su mayor cifra desde el inicio de la pandemia

La dictadura informó que fallecieron 68 personas a causa de la enfermedad. Hay colapso hospitalario y una alarmante escasez de medicinas

Un hombre con mascarilla camina frente a una imagen de Fidel Castro en una calle de La Habana (Cuba). EFE/ Yander Zamora/Archivo
Un hombre con mascarilla camina frente a una imagen de Fidel Castro en una calle de La Habana (Cuba). EFE/ Yander Zamora/Archivo

El Ministerio de Salud de Cuba informó este domingo de 8.853 nuevos casos de coronavirus, la cifra más alta desde que estalló la crisis sanitaria provocada por la pandemia en marzo de 2020.

Las autoridades sanitarias cubanas precisaron que entre los nuevos contagios, 8.787 son de transmisión comunitaria, y otros 16 procedentes del extranjero, mientras que el medio centenar restante se desconoce el origen.

El mayor número de casos registrados en las últimas 24 horas se registraron en las provincias de La Habana, con 1.481 positivos, Matanzas, con 1.461, y Guantánamo, con 1.181.

Hasta el momento, se contabilizaron 332.968 casos acumulados, de los cuales 2.351 permanecen a personas que no han logrado superar la enfermedad. Hay además otras 60.467 que permanecen ingresadas, de las cuales 153 están en estado crítico.

En el último parte del Ministerio de Salud se informa de 80 nuevos fallecimientos, la mayoría de ellos en la provincia de Ciego de Ávila, en el centro de la isla. Las autoridades sanitarias confirmaron también 6.147 altas médicas en el último día, por lo que son ya 288.414 pacientes recuperados, el 86,6 por ciento del total de los acumulados.

Más de 3 millones de cubanos de los 11,2 millones que viven en la isla han recibido al menos una dosis de esas fórmulas como parte de los ensayos clínicos y estudios de intervención desarrollados en paralelo al sanitario.

La dictadura de Cuba no ha comprado vacunas en el mercado internacional, ni es parte del mecanismo Covax de la OMS creado para que los países de ingresos medios y bajos accedan a las mismas.

Un grupo de personas espera su turno para ser vacunados con Abdala, una de las vacunas candidatas desarrolladas en el país, en uno de los consultorios vacunatorios del este de La Habana (Cuba). EFE/ Yánder Zamora/Archivo
Un grupo de personas espera su turno para ser vacunados con Abdala, una de las vacunas candidatas desarrolladas en el país, en uno de los consultorios vacunatorios del este de La Habana (Cuba). EFE/ Yánder Zamora/Archivo

Colapso hospitalario y una alarmante escasez de medicinas

#SOSCuba y #SOSMatanzas se transformaron en tendencia en las redes sociales en las últimas semanas por la inocultable crisis que atraviesa Cuba, aún cuando el régimen de Miguel Díaz-Canel haga todo lo posible para que el grito de auxilio de los cubanos no se escuche fuera de la isla.

La tendencia comenzó en la semana previa al estallido de las protestas, cuando la provincia de Matanzas (al este de La Habana) se situó al borde del colapso sanitario por el aumento incontrolado de casos de COVID-19, con más de 1.300 por cada 100.000 habitantes, situación agravada por la escasez de medicamentos, alimentos y productos de higiene.

Algunas personas coordinaron de forma espontánea la campaña #SOSMatanzas a través de Twitter, Facebook, Telegram y WhatsApp para recolectar dinero, materiales médicos, alimentos y otros insumos y enviarlos a los lugares afectados. A la iniciativa se sumaron luego organizaciones de la sociedad civil, gubernamentales y ciudadanos de Cuba, España, Inglaterra, Ecuador, EEUU y otros países que se han organizado de forma solidaria y demandan un corredor humanitario ante la emergencia sanitaria.

Además, para las donaciones dentro de la isla los organizadores han habilitado varios puntos de recogida, como el Centro Memorial Martin Luther King, la tienda Clandestina, el Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo o la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana. Y el cantante argentino-venezolano Ricardo Montaner y los reguetoneros puertorriqueños Ozuna y Rauw Alejandro terminaron de darle visibilidad al colapso que atraviesa Cuba.

Imagen de archivo de gente caminando en una calle comercial en medio de un aumento de casos de COVID-19 en La Habana, Cuba. 15 de junio, 2021. REUTERS/Alexandre Meneghini/Archivo
Imagen de archivo de gente caminando en una calle comercial en medio de un aumento de casos de COVID-19 en La Habana, Cuba. 15 de junio, 2021. REUTERS/Alexandre Meneghini/Archivo

“La situación no hace más que empeorar con el paso de los días”, dijo días atrás a Infobae el neurocirujano Alexander Pupo, uno de los críticos más prominentes del sistema de salud de la isla. “En Cuba realmente está afectando el COVID-19 junto con otras epidemias, como la de sarna, y la hambruna, que es criminal”, afirmó.

“Es un caos total. Aquí todo ha colapsado, el sistema sanitario del país entero está en pleno colapso”, agregó el doctor Manuel Guerra, un obstetra del Policlínico Buenaventura de Holguín, también muy conocido por sus frecuentes denuncias en las redes sociales.

Las masivas protestas

Organizaciones y activistas calculan en varios centenares el número de detenidos desde las protestas del 11 de julio, de los cuales la mayoría permanecen en prisión -a la espera de recibir o no cargos- y otros han sido liberados.

En los últimos días, se conoció que doce cubanos arrestados en las manifestaciones del 11-J fueron juzgados en juicios sumarios y recibieron sentencias de 10 meses a un año de cárcel, según denunciaron familiares de los procesados.

Hoy se cumplen 13 días de que miles de cubanos se manifestaran en las calles de diversas localidades de la isla -las mayores en seis décadas- para protestar por la escasez de alimentos, medicinas y otros productos básicos y largos cortes de electricidad.

(Con información de Europa Press)

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