Alemania creció un 0,2% en el último trimestre de 2025 y se prevé un avance "moderado" para el primero de 2026

El aumento del PIB germano durante los últimos meses se atribuye principalmente al repunte industrial y a la mejora salarial, aunque las proyecciones del Bundesbank anticipan un ritmo más cauteloso ante la persistente debilidad en la inversión empresarial

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El aumento de la fabricación de vehículos de uso militar en Alemania durante los últimos meses de 2025 generó un impulso notable en la demanda interna, según consignó el Bundesbank. El último informe publicado por el banco central alemán detalla que esta tendencia, sumada a la recuperación de la industria manufacturera y al crecimiento en la demanda de bienes industriales desde el extranjero, contribuyeron de manera principal al incremento del Producto Interior Bruto (PIB) alemán en ese período. El medio informó que el PIB de Alemania creció un 0,2% en el cuarto trimestre de 2025 respecto al trimestre anterior, al tiempo que se prevé un avance moderado para los primeros meses de 2026 ante la persistencia de algunos focos de debilidad en la inversión empresarial.

De acuerdo con el Bundesbank, la producción industrial experimentó una subida considerable al cierre de 2025, especialmente impulsada por la evolución positiva en la demanda de productos manufacturados. Aunque las exportaciones continuaron retrocediendo, la demanda externa mantuvo una marcada tendencia ascendente, lo que logró compensar parcialmente el impacto de la caída en la venta de bienes alemanes fuera de sus fronteras. La demanda interna recibió un refuerzo fundamental debido a la fabricación de vehículos no convencionales, categoría que abarca automóviles destinados a fines militares.

El estudio del banco central destaca, además, el papel relevante de la mejora en los salarios. El consumo privado se vio impulsado tras una "drástica revalorización de los salarios", aspecto que repercutió de forma directa en la capacidad de gasto de los hogares alemanes. El sector de la construcción también contribuyó positivamente al crecimiento económico general, aunque el Bundesbank subrayó diferencias notables entre segmentos: mientras la modernización de infraestructuras mostró un estado dinámico y activó inversiones, la edificación de viviendas residenciales persistió en una fase de debilidad.

A pesar de los factores que dinamizaron la economía, la institución financiera advirtió sobre la infrautilización de las capacidades industriales. La baja utilización de la capacidad instalada condiciona la evolución general de la inversión empresarial, que se mantiene en niveles por debajo de lo previsto en ciclos de expansión. Según la información divulgada por el Bundesbank, esta situación actúa como un lastre estructural y limita el potencial de crecimiento a corto plazo.

En cuanto al mercado laboral, la tendencia se mostró estable entre octubre y diciembre, sin un repunte significativo en la creación de empleo. Las cifras reflejan una continuidad en la atonía que caracteriza a este sector, lo cual matiza los efectos positivos que puedan provenir de otros ámbitos económicos. El medio también señala que la inflación en Alemania se situó en el 2% durante ese último trimestre, alineándose con la meta de estabilidad de precios establecida por el Banco Central Europeo. El Bundesbank estima que la inflación se mantendrá cercana a esa cifra en los próximos meses.

Respecto a las proyecciones para 2026, el banco central alemán anticipó que las expectativas se orientan hacia un crecimiento "moderado" del PIB durante el primer trimestre del año, según reportó el propio Bundesbank este jueves. El informe advierte cierto pesimismo respecto al ritmo de avance, motivado principalmente por las limitaciones observadas en la inversión privada. No obstante, la administración pública prepara un nuevo paquete de estímulo fiscal que podría contribuir a acelerar el crecimiento económico en la segunda parte del año, según publicó el Bundesbank.

El documento remarcó que la evolución de la economía alemana seguirá dependiendo en buena medida del comportamiento del sector industrial, del desempeño en la construcción no residencial y de la capacidad de la demanda interna para sostener el ritmo de consumo alcanzado tras el repunte salarial. El Bundesbank subrayó que la recuperación alemana aún enfrenta incertidumbres, tanto en el contexto interno, debido al bajo aprovechamiento de la infraestructura productiva, como en el escenario internacional, donde la debilidad de las exportaciones sigue marcando un desafío persistente para el país.