El Ejército de Israel mata a un palestino de 14 años que "corría hacia ellos con una piedra" en Cisjordania

Un menor perdió la vida tras recibir disparos por parte de efectivos israelíes en una localidad próxima a Ramala, lo que se suma a la escalada de violencia y el elevado número de víctimas registradas en Cisjordania este año

Guardar

Muhamad Saad Sami Nasan, un joven palestino de 14 años, falleció tras recibir disparos en la espalda y el pecho en la localidad de Al Mughayir, situada al este de Ramala, según información publicada por la agencia de noticias WAFA. El hecho ocurrió durante una incursión militar realizada por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en esa zona de Cisjordania, contexto en el que se mantiene una escalada de violencia desde los ataques del 7 de octubre de 2023 liderados por Hamás y otras organizaciones palestinas armadas.

De acuerdo con lo reportado por el medio WAFA, la intervención de las fuerzas israelíes incluyó la irrupción en Al Mughayir tras recibir alertas sobre actividades que involucraban, según el Ejército israelí, lanzamientos de piedras por parte de "varios terroristas contra civiles israelíes", además de acciones dirigidas a bloquear el acceso a la zona mediante la quema de neumáticos. El comunicado de las FDI señaló también que se registraron disparos hacia israelíes, aunque no mencionaron víctimas entre los presentes. Las fuerzas israelíes indicaron que, al llegar al lugar, identificaron “decenas de terroristas que lanzaban piedras y a un terrorista que corría hacia ellos con una piedra”. Según la versión del Ejército, “en respuesta, las tropas dispararon varias veces al aire y luego dispararon para eliminar el peligro, abatiendo al terrorista que sostenía la piedra”.

El documento difundido por las FDI añade que los militares rastrean la zona con la finalidad de capturar a sospechosos vinculados con los hechos violentos registrados en Al Mughayir. Por su parte, fuentes consultadas por WAFA han corroborado la detención de una persona durante los enfrentamientos asociados a la entrada de las fuerzas militares israelíes. Testimonios de la misma agencia informativa señalaron también ataques contra los fieles que abandonaban la mezquita tras la oración del viernes, situación en la cual habrían recibido el impacto de granadas aturdidoras y gases lacrimógenos empleados por las fuerzas israelíes.

La muerte de Nasan se inscribe en una tendencia de aumento de la violencia en Cisjordania y Jerusalén Este, derivada tanto de operaciones llevadas adelante por el Ejército israelí como por ataques perpetrados por colonos, según consignó WAFA. Desde el 7 de octubre de 2023, aproximadamente 1.050 palestinos han perdido la vida en este contexto de incursiones y enfrentamientos. Las cifras de fallecimientos han evidenciado un incremento respecto a los primeros nueve meses de 2023, periodo en que ya se habían alcanzado números históricos de muertes en la zona, de acuerdo con la información recabada por organismos internacionales.

Datos aportados por Naciones Unidas y reproducidos por WAFA indican que, durante 2024, el número de palestinos fallecidos ascendió a cerca de 500 personas en el contexto del conflicto y la ocupación. Para 2025, se notificó la muerte de 240 personas por causas similares, mientras que en lo que va del año, la ONU registró otras dos muertes en Cisjordania.

El incidente registrado en Al Mughayir constituye una muestra del clima de tensión que domina la región tras la intensificación de las operaciones militares israelíes, un proceso que, según fuentes locales y organismos internacionales, impacta de forma significativa en la seguridad y la vida diaria de la población palestina. Las actuaciones militares en entornos cercanos a centros de culto han creado situaciones de confrontación en espacios religiosos, tal como describen los testimonios de los feligreses afectados durante la última intervención militar israelí.

Aunque las FDI defendieron su accionar alegando la necesidad de salvaguardar la seguridad de los civiles israelíes ante supuestos actos violentos y amenazas directas, medios como WAFA subrayan las consecuencias letales de estas intervenciones sobre la población palestina, en particular entre menores de edad, como sucedió con Muhamad Saad Sami Nasan. La continuidad de este tipo de enfrentamientos se enmarca en un escenario donde las tensiones políticas y sociales permanecen elevadas y las cifras de víctimas mortales continúan en aumento, según la tendencia observada a lo largo de los últimos dos años.