Bélgica convoca el embajador iraní para protestar por la represión en las protestas y plantea sanciones

Bruselas expresa preocupación por el uso excesivo de la fuerza durante las recientes movilizaciones en Irán, denuncia detenciones sin fundamento y bloqueos digitales, y advierte posibles medidas adicionales junto a socios comunitarios tras los incidentes registrados

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Organizaciones dedicadas al monitoreo del acceso digital, como NetBlocks, han comunicado que el bloqueo de Internet ordenado por las autoridades iraníes se extiende por más de 100 horas, afectando de manera significativa la conectividad en ese país durante la reciente ola de manifestaciones antigubernamentales. Las protestas, que surgen tras una drástica disminución del poder adquisitivo y una depreciación histórica del rial, han desencadenado diversas reacciones diplomáticas en Europa. Según publicó el medio, el Gobierno de Bélgica convocó este lunes al embajador iraní en Bruselas para expresar su desaprobación frente a la represión implementada por las fuerzas de seguridad en Irán, y dejó abierta la posibilidad de imponer nuevas sanciones en el marco de la Unión Europea.

De acuerdo con el reporte, el ministro belga de Exteriores, Maxime Prevot, transmitió mediante un comunicado que la situación en Irán es motivo de profunda preocupación para su país. El jefe de la diplomacia belga detalló que la convocatoria al embajador iraní respondía al rechazo expreso del Gobierno belga ante la violencia registrada en las manifestaciones, las detenciones sin fundamento, la intimidación a los participantes y las restricciones al acceso digital. “La situación en Irán nos preocupa profundamente. Por eso, hoy he convocado al embajador iraní para condenar enérgicamente toda la violencia perpetrada por el régimen, las detenciones arbitrarias, la intimidación y el bloqueo de Internet”, indicó Prevot en su declaración a través de la red social X.

El medio informó que la administración en Bruselas calificó las medidas impuestas por Teherán como intentos claros de reprimir un movimiento orientado hacia demandas de apertura democrática y mejoras en las condiciones de vida, tanto para hombres como para mujeres en el país. El ministro destacó además que Bélgica mantiene una vigilancia estrecha sobre los acontecimientos en coordinación con otros miembros de la Unión Europea, y remarcó la disposición belga a discutir la aplicación de nuevas sanciones europeas, en función de la evolución de la crisis.

La respuesta diplomática de Bruselas llegó en el contexto de una reacción oficial del gobierno iraní, que horas antes había citado a los embajadores de países europeos —incluidos Reino Unido, Alemania, Italia y Francia— y les proyectó un vídeo para ilustrar lo que denominó “la violencia de los alborotadores”. También exigió a esos diplomáticos la cancelación de los comunicados oficiales que han manifestado respaldo a quienes participan en las movilizaciones.

El malestar social en Irán, según documentó el medio, tiene como telón de fondo un rápido deterioro de las condiciones económicas en la población iraní. Las sanciones intensificadas por Estados Unidos, junto con la reanudación de advertencias tanto de Washington como de Israel sobre el programa nuclear iraní, han incrementado la presión internacional sobre Teherán. Según detalló la publicación, durante los bombardeos de junio pasado, más de 1.100 personas murieron, lo cual ha profundizado la crisis y la desconfianza social.

Según consignó el medio, fuentes civiles estiman que las recientes protestas en Irán han dejado ya centenares de fallecidos, mientras aumentan las denuncias sobre arrestos arbitrarios y estrategias de intimidación contra quienes se manifiestan o reportan los hechos en redes sociales y medios de comunicación. El bloqueo prolongado de Internet y la interrupción de plataformas digitales representan, para varias organizaciones internacionales, un serio obstáculo tanto para la libre expresión como para la documentación independiente de la situación en el país.

Además, el medio detalló que la caída histórica en el valor del rial ha provocado que millones de ciudadanos iraníes enfrenten un escenario de pérdida de ingresos reales y dificultades crecientes para acceder a bienes básicos. Esta realidad económica, sumada al contexto internacional de presión y sanciones, figura como una de las causas centrales en la prolongación y la masividad de las protestas.

Bruselas mantiene la coordinación con otros socios europeos para analizar posibles pasos adicionales en respuesta a los acontecimientos reportados. Según informó el medio de comunicación, la discusión sobre potenciales sanciones adicionales se encuentra abierta, mientras persisten las protestas y las denuncias de violaciones a los derechos humanos en Irán circulan a nivel internacional.