Dimite el CEO de Saks en medio de la incertidumbre sobre el futuro de la cadena de grandes almacenes

La firma de lujo enfrenta una de sus etapas más críticas tras la salida de Marc Metrick, mientras se intensifican las negociaciones con acreedores debido a graves problemas financieros y versiones sobre una posible solicitud de protección por quiebra

Guardar

Richard Baker asumió el liderazgo de Saks Global en un momento definido por intensas discusiones con acreedores y crecientes versiones acerca de una inminente declaración de bancarrota, una circunstancia que ha cobrado especial fuerza tras la renuncia de Marc Metrick a la dirección general de la cadena estadounidense de grandes almacenes de lujo. De acuerdo con la información publicada por The Wall Street Journal y recogida por otros medios, la salida de Metrick llegó en medio de especulaciones sobre la salud financiera de la compañía y después de que la empresa incumpliera el pago de intereses de la deuda contraída para adquirir el grupo Neiman Marcus. Saks Global, bajo presión por una crisis de liquidez, enfrenta en estos días uno de los episodios más complejos de su historia.

El medio The Wall Street Journal señaló que la renuncia de Metrick se produce pocos días después de publicarse que la cadena podría solicitar la protección por bancarrota “en cuestión de días”, tras fallar en el cumplimiento de sus obligaciones de pago derivadas de la adquisición de Neiman Marcus en 2024. Según el mismo medio, Saks ha estado involucrada en negociaciones activas con los acreedores, buscando asegurar recursos para hacer frente al proceso que conllevaría la quiebra. La compañía ha tenido problemas financieros persistentes desde el inicio del año, marcados principalmente por las dificultades para cumplir con compromisos de pago tanto a proveedores como a los tenedores de deuda.

El relevo en la dirección de Saks también representa un cambio estratégico relevante dentro de la empresa. Metrick, quien inició su carrera dentro del grupo en 1995 y lideró Saks Fifth Avenue a partir de 2015, había asumido la dirección de la matriz tras la integración con Neiman Marcus. En un comunicado difundido por la propia cadena minorista y citado por los medios, Metrick expresó: “Tras casi tres décadas en Saks, dejaré mi cargo de consejero delegado”, agregando que su salida responde al deseo de explorar nuevos proyectos profesionales.

Por su parte, la propia Saks Global anunció que Richard Baker, quien hasta ahora ocupaba el puesto de presidente ejecutivo, pasará a ejercer simultáneamente los cargos de CEO y presidente ejecutivo, con la intención de coordinar la transformación de la firma en colaboración estrecha con el equipo directivo. Baker afirmó: “Espero seguir trabajando con nuestro experimentado equipo directivo, nuestros valiosos socios y otras partes interesadas para asegurar un futuro sólido y estable para nuestra compañía”, mensaje difundido por la empresa y reproducido por The Wall Street Journal.

La situación financiera de Saks Global se agravó durante el año en curso, según reportó The Wall Street Journal, a raíz del manejo de la deuda adquirida para la compra de Neiman Marcus Group. Los retrasos en los pagos a proveedores han provocado, según el citado medio, una reducción en la oferta de productos disponibles en tiendas y un descenso de las ventas, factores que han intensificado la presión sobre la empresa en el competitivo segmento de lujo en Estados Unidos.

Según fuentes consultadas por The Wall Street Journal, la cúpula de Saks Global mantiene conversaciones con los acreedores para obtener nueva financiación destinada a facilitar el proceso de bancarrota. Las demoras en los pagos han generado inquietud entre los socios comerciales y han afectado la operación diaria de las tiendas, así como la percepción del mercado sobre la viabilidad a largo plazo de la marca.

El acuerdo alcanzado para la salida de Metrick se interpreta desde el entorno de la compañía como parte de una reestructuración general orientada, según fuentes de la firma indicadas por The Wall Street Journal, a garantizar la continuidad de Saks Global durante el proceso de negociación con acreedores y, eventualmente, en un contexto de bancarrota. La salida del histórico directivo marca el cierre de una etapa iniciada casi treinta años atrás y añade incertidumbre a los próximos movimientos de la empresa en el sector del lujo estadounidense.

El reemplazo de la dirección, el ajuste en la estrategia de gestión y la búsqueda de fuentes de liquidez se confirman como los ejes principales de la hoja de ruta de Saks Global en las próximas semanas, según detalla The Wall Street Journal. La cadena se prepara para enfrentar uno de los procesos más delicados desde su fundación, con el objetivo de preservar sus operaciones bajo una nueva estructura y responder a las expectativas tanto de acreedores como de socios comerciales.