El régimen usa a los cuerpos de seguridad para acallar la protesta y sembrar miedo entre la dirigencia, como ocurrió la noche del 24 de marzo, contra el dirigente Carlos Salazar, coordinador nacional de la Coalición Sindical, como ya está sucediendo contra otros luchadores sociales a quienes patrullas de los cuerpos de represión rondan sus viviendas.
A través de un video grabado desde la ventana de su vivienda, Salazar evidencia la presencia de los funcionarios a las 10 de la noche, con sirenas y armas largas. “Trabajo por la familia trabajadora”, se le oye decir al dirigente en la grabación.
Destaca que ya no se puede hacer protestas en Venezuela, ni siquiera al estilo pacifista de Mahatma Gandhi o de Martin Luther King, quienes se destacaron por sus luchas en defensas de los derechos ciudadanos.

La situación de los trabajadores, así como de los pensionados y jubilados venezolanos, azotados por ingresos que apenas permiten la sobrevivencia, se agrava con la persecución contra aquellos que reclaman o exigen respuestas de los organismos.
Carlos Salazar, quien se encuentra en resguardo, le envía un mensaje a la Organización de Naciones Unidas (ONU) destacando que ha debido correr entre la montaña y por ello graba un video de inmediato para que se conozca el nivel de persecución de la que está siendo objeto.
Relata que se encontraba trabajando con la coordinadora de prensa de la coalición, quien está en silla de ruedas, y en el momento en que realizaban “un trabajo para participar en los proyectos que hacen las embajadas”, se aparecieron las patrullas del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN), que dirige el general Alexis Rodríguez Cabello, y se estacionaron frente al portón de su casa.
Haciendo un llamado a la ONU y a la Organización de Estados Americanos (OEA), enfatiza que “sigue el asedio, sigue la persecución y nos quieren encarcelar”, enfatizando que se ha convertido en un objetivo para ser detenido.

En venganza
Otro de los compañeros sindicalistas de Salazar, que estaba en las inmediaciones, y que tiene amenazas de también ser apresado, es José Patines, secretario general del Sindicato de la Cancillería.
La arremetida del régimen venezolano contra la Coalición Sindical ha tratado de impedir que se salga a protestar. “Aun así salimos, nos guardamos de la tempestad y volvemos a salir, porque la situación que vivimos es casi de hambre y la familia venezolana no se resigna a morir sin luchar”, le dice a Infobae un dirigente sindical que certifica el acoso que Salazar está viviendo.
La Coalición Sindical ha salido a las calles, con mayor precaución, aun cuando la represión del régimen haya escalado con persecuciones puntuales, llegándole a sus viviendas, apostándose frente a los edificios donde residen.
Reconocen que la gente tiene miedo, más aún porque el régimen eleva la persecución contra los líderes sindicales cada vez que hay alguna acción o sanción, como las ocurridas recientemente por parte de Estados Unidos o Canadá, específicamente ayer cuando EEUU anunció que impondrá, desde el 2 de abril, aranceles del 25% a todos los países que financien a Nicolás Maduro con la compra de petróleo o gas a Venezuela.
El Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) vigila las protestas, acosando a los dirigentes de la Coalición Sindical Nacional, como se hizo evidente en la manifestación en la que participaron el 19 de marzo de 2025, en el apoyo a los universitarios, también cuando acudieron al Seniat.
“Le hemos solicitado a Nicolás Maduro que explique dónde está el 9% del dinero que le es descontado a las empresas para asignárselos al personal jubilado y pensionado, porque nadie sabe dónde está ese dinero”, ha sido uno de los motivos de protesta de la dirigencia sindical, revelan a través de sus exigencias públicas.
Alerta ante el mundo
La Coalición Sindical es una asociación civil en defensa de los derechos humanos, que está legalmente registrada desde agosto 2018. “Somos una organización de lucha de defensa, que no se arrodilla, que no se vende ante el patrono, sea público o privado”, le dice a Infobae uno de sus integrantes, quien pide no ser identificado por temor a que se profundicen las represalias.
“El gobierno persigue y amedrenta a los dirigentes sindicales que están aquí, porque sencillamente no se venden como otros sindicatos ni otras organizaciones sindicales, porque ellos saben que el equipo entero votó por un cambio; eso es lo que molesta”.
“En la Coalición Sindical nos agrupamos diversos sindicatos a nivel nacional en pro de la lucha sindical; la conforman sindicatos de la administración pública y empresas privadas”.
Desde una semana antes de las elecciones del 28 de julio de 2024, “patrullas de los cuerpos de inteligencia se ubicaban frente a las viviendas de los dirigentes sindicales; somos perseguidos y ese acoso se ha mantenido, se ha presionado a la dirigencia, se ha amenazado y coaccionado para que no protestemos”, finaliza diciendo.
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