Qué alimentos conviene refrigerar, cuáles pierden calidad y cuáles son las claves para conservar cada uno

La temperatura ambiente, la humedad y el grado de maduración determinan cómo reaccionará cada producto, según las recomendaciones de nutricionistas, chefs y expertos consultados por The Guardian

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La conservación de alimentos depende de la temperatura, la humedad y el punto de maduración. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué guardar en la heladera y qué dejar fuera no depende solo de la costumbre. The Guardian reunió recomendaciones de especialistas sobre cómo conservar mejor distintos alimentos según la temperatura, la humedad, el grado de maduración y si se busca más duración, mejor sabor o menos riesgo de deterioro.

La discusión no se resuelve con una sola regla. Las recomendaciones cambian según la temperatura ambiente, la humedad, el punto de maduración y el objetivo de cada caso.

Tom Gilbey, experto en vino, dijo a The Guardian que en Reino Unido muchos tintos se sirven demasiado calientes y eso resalta el alcohol. Añadió que una temperatura cercana a 10℃ favorece sobre todo a los tintos ligeros.

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La heladera no siempre es el mejor lugar para conservar alimentos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué conviene dejar fuera de la haladera

La manteca puede permanecer fuera si el clima no es muy cálido y se va a usar en pocos días. Kate Hall, experta en desperdicio alimentario, aconseja dejar solo una pequeña cantidad a temperatura ambiente y refrigerar o congelar el resto.

Con el pan, Hall hace una distinción clara. El frío retrasa el moho, pero lo endurece antes, por lo que recomienda dejarlo en la encimera o en un armario, y congelarlo aún fresco si no se va a consumir pronto.

La temperatura cambia el sabor y la textura de muchos productos cotidianos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El aceite de oliva tampoco gana nada en la nevera. Yacine Amor, fundador de Artisan Olive Oil Company, dijo al medio citado que el frío no mejora su conservación y que, si se repite, puede restarle sabor.

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Amor añadió que por debajo de 10℃ el aceite tiende a solidificarse. También aconseja protegerlo de la luz, el calor y el oxígeno, y usar la botella abierta dentro de tres meses.

Los tomates rinden mejor fuera de la nevera mientras maduran. Gabriel Bray, directivo de Good Food Studio, señaló al medio que el frío puede alterar su textura y sabor, y que conviene enfriarlos solo cuando ya están maduros para alargar su duración.

Los tomates mantienen mejor textura y sabor fuera del frío mientras terminan de madurar. (Imágen Ilustrativa Infobae)

Cebollas, ajo y miel también encajan mejor fuera del frío. Dominique Ludwig, nutricionista, sostuvo que la nevera resulta demasiado húmeda para cebollas y ajo, lo que favorece el moho, mientras Hall recomienda guardar la miel en un armario para evitar que cristalice.

El café en grano no debe ir a la heladera. Hannah Whitton, responsable de café de Craft House Coffee, dijo que los granos son muy porosos, absorben olores y sufren con la condensación que provocan los cambios de temperatura.

El chocolate tampoco debería almacenarse allí de forma habitual. Paul A Young, maestro chocolatero, advirtió que absorbe olores y que la humedad puede disolver el azúcar en la superficie y dejar una textura áspera, aunque las trufas frescas con crema sí requieren refrigeración.

Los huevos requieren decisiones distintas según el manejo sanitario y la temperatura del hogar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué alimentos duran más en la nevera

Los huevos admiten más matices. Bray explicó que en Reino Unido no es imprescindible refrigerarlos por cómo se manejan en granja, a diferencia de Estados Unidos, donde se lavan y pierden una capa protectora.

Aun así, el British Egg Industry Council recomienda mantenerlos por debajo de 20℃. Hall recordó que la porosidad de la cáscara permite la entrada de bacterias y la absorción de olores, por lo que aconseja dejarlos en su caja dentro de la nevera, sobre todo si no llevan el sello Red Lion.

El chocolate capta aromas ajenos y puede desarrollar una superficie áspera por la humedad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ludwig guarda en frío limones, limas, hojas verdes y la mayoría de frutas y verduras. Según explicó a The Guardian, las temperaturas bajas frenan la actividad enzimática y ayudan a conservar mejor nutrientes como vitamina C, folato y polifenoles.

Las mermeladas también duran más en la heladera, en especial las que tienen menos azúcar. Hall añade que, al usar el tarro, es fácil introducir migas o restos de mantequilla, lo que favorece la aparición de moho.

Con las salsas abiertas, la decisión depende del ritmo de consumo. Hall apunta que muchas soportan bien la despensa por su contenido de azúcar o vinagre, pero recomienda refrigerarlas si no se usan con frecuencia; las caseras, en cambio, deben ir siempre en frío.

Servir vino tinto más fresco gana espacio y reabre la discusión sobre la temperatura ideal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las mantequillas de frutos secos más naturales merecen otro trato. Ludwig señala que, cuando los aceites se separan, la exposición a la luz y al calor puede enranciarlos, por lo que conviene refrigerarlos.

Esa misma lógica vale para semillas molidas y aceites más delicados ya abiertos. Ludwig cita el lino molido, el cáñamo y otros aceites sensibles, que se oxidan con más facilidad y se conservan mejor en la nevera una vez abiertos.

Los casos con excepciones y matices

La palta madura mejor a temperatura ambiente y el frío solo ayuda a frenar el proceso cuando ya llegó a su punto ideal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El vino tinto frío entra en la lista de casos especiales. Gilbey dijo al medio citado que bastan 20 minutos en la heladera o entre 10 y 15 minutos en una cubitera con hielo para servirlo más fresco, sobre todo si se trata de tintos ligeros.

La tendencia ganó espacio en el verano de 2026. El medio recogió un dato citado por The Times según el cual el 56% de los consumidores de la generación Z había bebido vino tinto frío o con hielo en verano, frente al 35% del conjunto de la población.

Las bananas pueden pasar un tiempo corto en la nevera si hace falta alargarles la vida uno o dos días. Bray aclara que la piel se vuelve gris, aunque eso afecta más al aspecto que al interior, y Hall propone congelarlos si ya están muy maduros.

La palta madura mejor a temperatura ambiente y el frío solo ayuda a frenar el proceso cuando ya llegó a su punto ideal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Con las paltas, Hall recomienda esperar. Deben quedarse fuera hasta que maduren y solo entonces conviene pasarlos a la heladera si no se van a comer de inmediato; también se pueden congelar, enteros o por mitades sobrantes.

El freezer sí resulta útil para conservación prolongada en otros productos. Whitton propone sellar al vacío el café en porciones individuales y molerlo aún congelado, mientras Ludwig guarda allí frutos secos cuando compra paquetes grandes.

El chocolate admite una excepción breve por textura. Charles Spence, profesor de psicología experimental de la Universidad de Oxford, dijo a The Guardian que una tableta fría se parte con un chasquido mejor, y Young acepta enfriarla entre 10 y 20 minutos en su envoltorio original para recuperar esa firmeza.

Las papas se mueven entre dos opciones válidas. La nevera puede ayudar a prolongar su vida y retrasar los brotes, pero también se pueden guardar fuera si el lugar es fresco y oscuro, y lejos de cebollas que aceleran su deterioro.