El balance de Carlos Rottemberg sobre la temporada en Mar del Plata: “La única ciudad que cruza playa con teatro”

Entre anécdotas y cálculos de taquilla, el empresario subraya en charla con Teleshow que el verdadero logro es sostener la tradición teatral en un contexto de cambios y menos público

Guardar
Carlos Rottemberg destaca que Mar
Carlos Rottemberg destaca que Mar del Plata es la única ciudad donde se combinan la playa y el teatro durante la temporada (Credito: Jose Tetty)

(Enviado especial a Mar del Plata) Lejos de las presiones del éxito, o de centrarse en las cifras de la temporada, él disfruta una soleada tarde de verano en un parador céntrico de Mar del Plata. En su celular, un mensaje le avisa: “El avión de Toc Toc va hacia allá”. Se trata de un avión que surcará el cielo, promocionando dicha obra. Mira la hora en su reloj y calcula los minutos para verlo. Vive por y para el teatro. Carlos Rottemberg está en cada detalle. Mientras observa el mar, se pide una bebida y se dispone a charlar con Teleshow.

A diferencia del público, su momento para disfrutar, y ocuparse del teatro, es por la mañana. Es ahí cuando él dialoga con los equipos, brinda soluciones y piensa en qué necesita cada obra. Es el hombre del teatro. Es así como, a lo largo de este mes, cenó con todo tipo de actores, productores y directores, celebrando la diversidad de sus espectáculos. En el medio, incluso hizo su cena anual en la que recibe a Mirtha Legrand en su casa y, en un paso de comedia que quedó para la historia, él la recibe en pijama, reflejando el nivel de su amistad y contrastando con el glamour de La Chiqui. Aún así, el empresario no frena y se prepara para definir la temporada del 2027.

Faltan días para que finalice el primer mes del año, y con eso, lograr un primer balance de la temporada teatral. Pero más allá de las expectativas, y del descenso en la cantidad de turistas con respecto al año anterior, él considera que es una temporada aceptable. Además, remarca por qué Mar del Plata vive un fenómeno único para el espectáculo. La única ciudad en la que la gente va de la playa al teatro.

El empresario teatral considera aceptable
El empresario teatral considera aceptable la temporada actual a pesar del descenso en la cantidad de turistas y espectadores (Credito: Jose Tetty)

- ¿Cómo son tus días en La Feliz?

- Mar del Plata es la única ciudad del mundo que sigue cruzando playa con teatro. Mi rutina es teatro a la mañana. Cuando pasan la aspiradora en casa me mandan a la oficina, me tengo que ir (ríe). Trabajo hasta las dos de la tarde y a esa hora trato de venir acá a encontrarme con los chicos. Tengo dos chicos de nueve y seis años. Almorzar, dar vueltas por la playa, meterme a una pileta o acompañarlos al mar y tipo seis o siete de la tarde volvernos. La típica, la duchita y ver cuál es el plan de la noche.

-Y a la noche, ¿qué planes tenés?

- Estoy a destiempo del público, ¿no? En el teatro de noche ya estuve más de treinta años de los cincuenta. Obviamente que a veces hay teatro de noche, pero si no, me encuentro con gente del ambiente a cenar. Esa es la rutina más de verano. O a veces quedarnos en casa y tirarnos a ver una película. No dista mucho de lo que podría hacer un turista. En la avenida Corrientes de Buenos Aires no se me ocurriría ir en short y en ojotas. Eso me lo permite la oficina de Mar del Plata, transitar el downtown en short y ojotas y trabajar de una manera muy distendida.

- Hablabas recién de estos encuentros con figuras, ¿con quiénes te encontraste?

- En general vamos con todos. Mirás la programación y decís: “Hoy a la noche vamos a comer con el elenco de Sex, mañana con Gerardo Romano y la Picchio y su elenco de El Secreto. Como todos los años, vino Mirtha Legrand a cenar a casa, el domingo que viene cenamos con el equipo de La cena de los tontos. Otro día nos fuimos con Martín Sefeld y Damián De Santo porque están haciendo la obra. Hemos salido con la gente de Toc Toc. Vamos obviamente con Florencia Peña todos los años que está en Mar del Plata. Hemos celebrado los 40 años de Made in Lanús. Va cambiando esa rutina, siempre cruzada con los chicos y a veces con el hecho de quedarse en casa.

Carlos Rottemberg acompañó a Mirtha
Carlos Rottemberg acompañó a Mirtha Legrand, junto a Gerardo Romano, a la salida de la obra El Secretp

- ¿Qué análisis hacés de la temporada teatral?

- Es una temporada teatral aceptable y lo vengo diciendo desde el 8 de enero. Digo aceptable porque durante todo el año sabíamos, por los datos oficiales y extraoficiales, que con el tema del cambio del dólar, iba a haber gente que pudiese vacacionar fuera del país, sobre todo los países limítrofes como Brasil. Eso está ocurriendo. Algunos amigos de Punta del Este nos decían que en los primeros días de enero había embotellamiento de argentinos para transitar las calles. Hay un poco menos de gente. En el caso del teatro, el boca de urna, siempre estuvo en que va a haber un 15% menos de espectadores. Cuando vos llegás al 8 de enero ya tenés la preventa de la segunda semana de enero. Diciembre más la primera quincena de enero es más menos entre el 28% y el 30% de la temporada completa. Vos sabés que si la temporada está arriba el 15 de enero, va a terminar arriba. Y si la temporada está abajo el 15 de enero, va a terminar abajo.

- ¿Cómo es la charla con los equipos de las obras? Todos tienen mucha expectativa...

- Éxitos y fracasos hay siempre. Incluso en las épocas de mayor bonanza va a haber fracasos. La tarea mía terminó hace muchos meses para el verano 2026. En este momento estoy hablando con cuatro equipos de trabajo sobre el verano 2027. Yo en junio tengo que tener la programación. Entonces, siempre me repito al decir: cuando el público se entera de lo que viene, imagínense cuánto antes terminó mi trabajo. ¿Cuándo creen que se arregló con Martín Bossi hacer La cena de los tontos para el verano 26? Hace dos años, después que terminamos la temporada de Teatro Mar del Plata. Cuando llega el número final, es para contarlo ahora. Pero mi suerte de haber programado bien o mal está echada desde hace seis meses. Pero, ¿cuándo se toma la decisión para saber si se crece o no? Ahora hay que tomarla. Cada obra de teatro es como una empresa que empieza y termina. No hay una continuidad. El teatro, y lo digo como dueño de teatro, no vende una entrada. Lo que vende las entradas, son los contenidos.

Rottemberg describe sus rutinas laborales
Rottemberg describe sus rutinas laborales en Mar del Plata, donde disfruta el entorno distendido y las reuniones familiares (Credito: Jose Tetty(

- ¿Cuáles son los espectáculos que llamaron tu atención este verano?

- Es muy subjetivo, porque lo que le puede gustar a una mayoría puede no gustarle a otra. Yo siempre miré la actividad en su conjunto. Por ejemplo, hoy preparé un avión para la semana que viene con un texto que cuando vaya, diga: “Playa de día, teatro de noche”. Y que cuando vuelva, diga: “El teatro vive en Mar del Plata”. Lo hago porque creo en la institución teatral. Yo lo reflejo esto con algo que me pasó con mi hija Matilda, que hoy tiene seis años. Un día fuimos a la calesita y, en las primeras dos vueltas, no sacó la sortija. Y en la tercera la sacó. Le vi la cara de decepción y después la alegría. Descubrí que el teatro es como la calesita. Cada tanto sacamos la sortija. El tema es, con armas nobles y ética, seguir arriba del caballito. Que siga girando la calesita, aunque la sortija no me toque a mí. Cuando yo pienso en ese cartel, no estoy pensando en una obra determinada. Estoy pensando en la calesita. A veces me va a tocar la sortija a mí. Y cuando le toca a otro, me tengo que alegrar porque son los contenidos que hace que la gente siga con el hábito teatral.

- ¿Estás atento a las cifras de la taquilla?

- Nunca entendí, aquellos que salen a discutir quién va primero. Nuestro negocio es que la gente consuma teatro. Porque si consume, va a tocarte a vos también. El problema es si hacemos cosas para que no vayan al teatro. Yo no provengo de una familia de espectáculos, y cuando yo decía que me quería dedicar a esto y que no conocía a nadie, mi abuela me decía: “Es un ambiente de locos”. A mi abuela, que ya falleció hace rato, le diría: “¿Viste? Pasaron cincuenta años, sigo haciendo lo mismo y no tuve que tomar ninguna pastilla de la presión”.

- ¿Qué tipo de historias estás trabajando?

- Lo más heterogéneo posible. Si mirás los ocho espectáculos que presentamos este verano y mirás para atrás, vas a encontrarte que trato que no se choquen uno con otro. Desde una obra con el contenido de Made in Lanús hasta la libertad de Muscari con Sex. Desde un musical con Florencia Peña hasta una comedia exitosa en el mundo como La cena de los tontos. Me parece que está bueno poder tener esta mezcla.

La diversidad de espectáculos en
La diversidad de espectáculos en Mar del Plata incluye comedias, musicales y obras emblemáticas, con elencos reconocidos del teatro argentino (Credito: Jose Tetty)

- ¿Cómo fue la cena con Mirtha en tu casa? La recibiste, como siempre, en pijama...

- La de todos los años. A lo mejor este año tuvo más trascendencia lo del pijama, pero en realidad hace treinta años que la recibo así. Yo hago siempre una broma, ya tenemos una rutina: ella entra, me mira de arriba a abajo, me dice: “Mirá cómo vine producida”. Y yo siempre le digo lo mismo: “Pero hoy me bañé”. Empezó porque un día ella llegó de imprevisto, yo estaba en pijama y me quedé así.

- ¿De qué hablaron en su encuentro?

- Cuando llega me pregunta cómo va la temporada. Las charlas con Mirta son charlas muy fluidas, son muy de entre casa. No creas que hay un temario. Van surgiendo cosas. Hay una parte que tiene que ver con lo que pasó en la semana o en el mes, el chisme del día. Yo lo primero que le pregunté cuando nos sentamos a la mesa fue: “Esta cena es para saber si tu nietastro es Mauricio Macri”. Es lógico que le pregunte eso, si era el tema que se había hablado y ahí pudo explayarse desmintiéndolo. Pero ¿cómo no se lo voy a preguntar de entrada si fue la semana que se decía eso?

- ¿Cómo era el pijama?

- Era azul a cuadritos. Pata corta, además, con pantuflas de hotel, esas de descarte blancas. Bien para la Chiqui, para marcar el contrapunto, que además le divierte mucho y yo creo que es una de las cosas que más nos vinculan, el poder mantener los estilos, que es muy bueno en la vida. Yo soy un empresario, capitalista al cien por ciento. Uno dice: “Pero está políticamente incorrecto decir esto”. Lo digo porque defiendo a ultranza la obligación del Estado en defender la cultura y todo lo que tiene que ver con el apoyo económico del Estado a las distintas áreas. Es más, acompañé a los teatros independientes en el año 90, 97, 98, para la creación que salió por ley del Instituto Nacional de Teatro. Lo que acá no se debe confundir es qué es ser empresario. Yo soy un defensor a ultranza de los apoyos económicos del Estado a quienes realmente necesitan y son acreedores de ese apoyo. No me gustan los planeros de guantes blancos que dicen ser empresarios y que en definitiva están usando dinero que no les corresponde. No puedo ser capitalista en el éxito para convertirme socialista en el fracaso, que de eso también hay muchos.